Thursday, December 10, 2015

¿Qué es la fe?

Certeza. El predicador nos dijo este domingo: "Siempre estoy seguro. Pero no siempre tengo la razón." Mi personalidad no se da a tanta certeza. Pero sé que hay personas que siempre están seguros de todo—como Roberto. Creo que la testosterona les da a los hombres una ventaja por ese lado. Quizás. Al menos eso pienso. J

Fui a una reunión en la iglesia donde nos entregaron un cuestionario acerca de la Navidad para ver si realmente conocemos los detalles de la historia de la Navidad. Nos preguntaba qué es la mirra. Preguntaba sobre qué les dijo el posadero a María y a José, y cuántos ángeles les hablaron a los pastores. La mayoría estábamos muy seguros de nuestras respuestas, y la mayoría nos equivocamos. Aquí está la pregunta que me tropezó: "¿Cómo viajaron María y José a Belén?" Respuesta: no lo sabemos. La Biblia no menciona el fiel burro Néstor (nombre de un rey griego y asesor de Menelao en la Guerra de Troya. No es muy probable que el nombre de un burro hebreo acarreando una pobre mujer embarazada fuera Néstor), del mismo modo que no se menciona al posadero, ni la nieve, ni el hecho de tener tres sabios. ¿De dónde sacamos la figura del burro? En  uno de los evangelios apócrifos, supuestamente escrito por Santiago, menciona a José ensillando un burro para su viaje a Belén. Desde entonces, Néstor ha estado en todos los cuadros, caminando lentamente hacia un establo iluminado.

Lo interesante es que yo estaba tan segura de que tenía que haber un burro, peor la biblia no lo menciona. Y muchas personas estaban seguras de sus respuestas equivocadas.

Qué bueno que la seguridad no determina la verdad. Desafortunadamente, muchos predicadores hablan como si la seguridad que uno siente fuera lo que determina la verdad. Convierten nuestras palabras y declaraciones en la verdad. Hace poco tuvimos en desacuerdo con un amigo, y después de una discusión sobre el tema, él dijo que lo pensaría y se pondría en contacto con nosotros. Más tarde, dijo que había orado sobre el asunto y ahora estaba aún más seguro de su opinión que antes. Actuaba como si la propia certeza era prueba de la verdad. Alguien que yo respeto dijo que esto es una forma de idolatría: confiar en que su certeza es garantía de la verdad.

Y otro predicador nos dijo que había tomado una clase bíblica con un maestro muy sabio llamado NT Wright, que es uno de los profesores evangélicos más importantes de nuestros tiempos. Para introducir la clase, él desafió a sus estudiantes a cuestionar y desafiar todo lo que les enseñara. Él les dijo, "Una tercera parte del tiempo, voy a estar equivocado, y sus preguntas serán pistas sobre donde tengo que seguir investigando."

Una cosa que la modernidad hace es destruir nuestra certeza, obligándonos a escoger a Jesús por la fe. Ya no nos permite dar por sentado que nosotros (o nuestro país o nuestros hijos) seguirán la fe de nuestros padres. Ahora tenemos que elegir en que vamos a confiar. Ya no podemos confiar en la certeza de otra persona. Esta nueva libertad es aterradora. ¿Qué pasa si elegimos mal?

Y para aquellos que están tan seguros, todo el mundo les parece estúpido. Ellos dicen, "¡Vamos! Una persona ciega puede ver que esto es verdad." Pero este tipo de lenguaje no respeta la inteligencia de la persona que elige de manera diferente. No es obvio para ellos, y nuestra certeza por sí sola no es convincente. Y ni nuestra certeza ni su duda cambian lo que es Verdad. Sí hay una sola verdad. Pero no es una lista. Ni es una doctrina. Es una Persona de la que emana toda la Verdad, porque "toda verdad proviene de Dios." Nosotros elegimos seguir a Dios. Aunque tengamos nuestras dudas. La fe no significa “certeza” sino seguir creyendo a pesar de todo.

Wednesday, December 9, 2015

Posada

Si yo estuviera en México, estaría escuchando sobre las posadas en el pueblo, y posiblemente estaría planeando uno en la iglesia. En una posada, las personas caminan en la calle, cantando canciones que piden posada para Jesús y su familia. Cuando llegan a la casa designada, se les ofrece posada, regalándoles comida, bebidas y quebrando la piñata. Antes también teníamos la costumbre de cantar villancicos en la calle, pero esa  tradición se ha perdido. Sin embargo, en esta navidad, los  cristianos tienen la oportunidad de abrir sus corazones a las familias necesitadas. Me siento orgullosa de la forma en que los canadienses, tanto cristianos como no, han respondido al llamado de la ACNUR y el gobierno de Canadá para recibir a las familias de refugiados sirios que necesitan una posada en esta Navidad.

Hoy Janey y yo escuchamos una sesión informativa sobre cómo patrocinar a refugiados sirios en Canadá. Me enteré de que los países alrededor de Siria, Turquía más que todo, han sido los más afectados por los millones de refugiados sirios, pero la carga es demasiado grande, y son más de lo que estos países pueden aguantar. Es la crisis de refugiados más grande de nuestra era. La ONU se está quedando sin comida, y ha tenido que reducir las raciones de los refugiados a la mitad. Además, con tantos refugiados, se empieza a desestabilizar la región, porque nadie puede  darles servicios sociales a tantos. La ONU ha pedido a otros países que ayuden por medio del reasentamiento de miles de refugiados dentro de sus propios países.

Canadá ha respondido, aceptando a miles. Hace falta apoyar a muchos más. A medida que el gobierno de Canadá trae a más y más refugiados, les tocará a grupos, comunidades y vecinos integrarlos a la vida en Canadá. No sólo tienen que aprender una nueva cultura, un nuevo idioma, y ​​enfrentar el invierno, también traen sus propios problemas. Algunos de ellos llegan con trastorno de estrés postraumático y otros problemas de salud. ¡Qué manera de empezar! Janey y yo somos parte de un grupo que está patrocinando a una familia siriana, y esperamos que nuestra iglesia participe también.

¡La primera familia llega el jueves! Pensábamos que teníamos hasta el Año Nuevo. Y los papeles para el apartamento aún no están firmados, y no tiene mobiliario. ¡No estamos listos! El señor en el video informativo (llamado Moisés, nombre muy apropiado) contó de un grupo de patrocinio que se enteró que su familia llegaba en pocos días y lo llamó para rogarle, "¿No puedes decirle a la familia que se esperen un poco más?" Su respuesta fue, "Se trata de un programa de protección. Si le decimos que se esperen, ¿a quien estamos protegiendo?” Nunca estamos preparados para una crisis, ¿verdad? Estoy segura de que al hotelero le habría encantado de ayudar a esa mujer que frotaba su vientre y trataba de tapar sus gemidos por los dolores de parto, pero él tenía una crisis, también, con tanta gente llegando y pidiendo posada. Ella debería haber llamado antes para hacer una reservación. ¡Que irresponsable viajar así en esta temporada!


Creo que una posada no es solamente una fiesta que planeamos, con tiempo para limpiar la casa, y cocinar la comida, y llenar la piñata, sino que también es una actitud. Es la buena voluntad para darles la bienvenida a los que llegan a nuestra mesa o a nuestro hogar inesperados. Creo que Dios obra en nosotros todo el año para enseñarnos esta actitud, pero es una lección inconveniente. Todos a veces nos portamos como aquel posadero. Pero Dios está obrando en nosotros para convertir nuestros corazones en posadas. Estoy orgullosa de que en Canadá, aunque no conocen la costumbre de la posada, están dando posada a miles de familias necesitadas en esta navidad.


Tuesday, December 8, 2015

Decisiones, decisiones

Hoy tengo que ir al hospital otra vez (la primera vez desde que terminé la radiación) para una prueba de densidad ósea. Para los próximos cinco años voy a tomar un bloqueador de estrógeno que también afecta el calcio en los huesos. La prueba me dará una línea de base para medir el cambio. Me pregunto, ¿debería realmente tomar esta pastilla? Es mi decisión, pero ¿vale la pena por los efectos secundarios? ¿Cómo puedo saber?

Rara vez tengo que esperar mucho en el hospital, pero por si acaso, siempre llevo un libro, por lo general es algo que me hace pensar. Las novelas las leo en casa. Mi novela actual es La Luz entre los Océanos alrededor de un farero australiano y su esposa que encuentran a un bebé en un barco y tienen que tomar muchas decisiones. Mi libro de no-ficción es sobre la modernidad que nos da muchas, muchas opciones que no teníamos antes, incluyendo mi elección para dañar mis huesos. La pregunta es, ¿cómo nos afecta tener que tomar tantas decisiones?

Escuché una charla de TED por Sheen Iyengar sobre cómo tener demasiadas opciones paraliza a los clientes en una tienda, sobre todo si las elecciones no se clasifican: libre de transgénicos, sin gluten, sin grasa, sin azúcar, sin sabor, etc.  Uno pensaría que tener más opciones nos daría más satisfacción, pero no es así. Tener demasiadas opciones nos paraliza. Le dejamos para otro día, o le pedimos a alguien más que elija (un reportero, o un crítico, o una tradición, o un predicador), o escogemos cualquier cosa aunque sea algo que nos guste, porque no tenemos tiempo para investigar todas las opciones. En nuestra sociedad, nos asombramos de las opciones que se nos presentan. Erich Fromm escribió El Escape de la Libertad Jean-Paul Sartre dijo que somos "condenados a la libertad", que nos recuerda de la agonía de la elección. A medida que nuestro mundo cambia cada vez más rápidamente, nos enfrentamos con más y más opciones. Algunas de estas opciones nos parecen atroces, como el niño que eligió eliminar su pene a los cinco años, o el gobierno que da a los niños de trece años la opción de prostituirse. Para evitar ser abrumados, escogemos atajos que nos ayudan elegir. Tenemos cosmovisiones, creencias, instituciones, tradiciones, y líderes que nos ayudan a elegir.

Y es muy difícil para nosotros entender a los que no han sido tan afectados por la modernidad, y que tienen menos opciones que nosotros. Para ellos, algunas cosas no son elecciones, sino que son parte de su identidad (como nacer de Canadá), y cuando alguien quiere cambiar esta identidad, se sienten amenazados, sin ataduras, y se sienten perdidos, como refugiados en sus propias casas. Pasa esto cuando se convierten de sus antiguas religiones sincréticas al cristianismo, o del Islam al cristianismo. Ellos no consideran que sus religiones sean una elección sino una identidad que toman desde su nacimiento, como una etnia o una nacionalidad. Son católicos culturales o musulmanes culturales. Ellos no eligen conscientemente su identidad religiosa. Es simplemente su realidad.

Es por eso que cuando llegan misioneros, reaccionan y hay persecución.  Cuando vivíamos en Yuvinani, un policía local nos llevó al ayuntamiento para interrogarnos. "¿Dónde están sus papeles? ¿Quién los ha enviado?" Cuando insistimos que no representábamos a una organización, el hombre dijo, disgustado, "Ustedes son como chivos sin dueños."

Cuando los pre-modernistas (como los mixtecos) nos rechazan, o peor aún, los lastiman, como lastimaron a Juan Mercenario, el primer mártir mixteca de Metlatonoc (ha habido otros), podríamos pensar que están eligiendo en contra de Cristo. Quizás. Pero tal vez están protegiendo su identidad y sus tradiciones. Cuando los romanos y los judíos mataron a Jesús, él dijo: "Padre, perdónalos. No saben lo que hacen." Parte de lo que hacen es proteger su identidad, el statu quo. Todos lo hacemos, porque es una reacción instintiva.


Así que muchas de nuestras elecciones son ciegas, hechas en la oscuridad, y no sabemos lo que hacemos, y somos guiados por otros que también son ciegos (como mi médico que no sabe si debo tomar mi bloqueador de estrógeno). Jesús dijo en la cruz, “No saben lo que hacen.” Jesús, "la luz verdadera, que alumbra a todos, está entrando en este mundo." Él nos conduce a la elección verdadera y la libertad. Nosotros “no sabemos lo que estamos haciendo." Pero él sabe. Tenemos que escuchar su voz.


Monday, December 7, 2015

Jesus vivo II

Estoy ayudando a Janey colocar los adornos navideños por toda la casa. La casa huele a pino por el árbol recién cortado. Hay luces de colores alrededor de las ventanas, y regalos debajo del árbol. Supongo que tendremos un escenario navideño. Tengo una colección de belenes en mi casa en México. Allí, las imágenes de los santos son muy importantes. Hay una tienda en mi vecindad con un letrero en frente diciendo: "Vestimos santos", que, para esta temporada, incluiría al "niño Dios." Los visten específicamente para la cultura local, un tipo de "encarnación.” Se les advierte a las jóvenes que si no se casan, quedarán para "vestir los santos." Muchos mexicanos creen que las imágenes tienen poder espiritual, y que si usted los cuida o los toca, pueden darle lo que quiere. Esto no es algo que creen los evangélicos, pero tenemos nuestra propia versión de idolatría: A veces pensamos que nuestra emoción, o nuestra declaración, o nuestra oración, o nuestra lista de doctrinas tiene poder para salvarnos o para conseguirnos lo que queremos cuando no es así. La tentación hacia la idolatría para nosotros como evangélicos es mucho más insidiosa.

Entre los mixtecos que conozco, Jesús es a menudo no más que una estatua, y no el más importante. Pero he sido testigo de lo que sucede cuando Jesús viene de la pared y cambia la vida de las personas. Mi último mensaje era de un mártir que trajo a su pueblo mixteco a Jesús: Juan Mercenario. Los que vinieron a Jesús a través de su testimonio formaron la primera iglesia evangélica en ese idioma.

Esta iglesia bebé decidió cambiar su manera de vivir. Es decir que por su propia cuenta, decidió  dejar el alcohol por los grandes problemas que causaba. (Una de las esposas cristianas tenía una cicatriz en la cabeza, donde su padre le había dado con un machete cuando estaba borracho.) La iglesia decidió dejar de “vender” a sus hijas cuando se casaban, porque sentía que esta práctica las desvaloraba. La iglesia decidió dejar de cobrar intereses por los préstamos, ya que, en las tasas de interés corrían entre el 50% y el 100% al mes, y mucho mal venia por las grandes deudas causadas por las tasas tan altas de interés. La iglesia decidió escoger a cinco hombres como líderes de la iglesia, todos siendo hombres de familia, respetados y comprobados como líderes. Estos hombres compartían la responsabilidad de la iglesia, compartiendo el trabajo de la predicación. Escogieron este modelo de trabajo, ya que coincidía con el modelo tradicional del pueblo.

Lo que quiero señalar es que esta historia coincide con la historia de la iglesia primitiva en Hechos. En Hechos, un líder carismático se puso de pie en un lugar público y llamó a la gente al arrepentimiento y la fe en Jesús. La gente, al oír las buenas nuevas en su propia lengua por primera vez, respondió como grupo. Hicieron un compromiso público ese mismo día. La iglesia tomó medidas inmediatas para cuidar los unos a los otros y el Espíritu Santo llenó sus corazones y sus mentes, lo que se mostró de inmediato por sus acciones.

Al igual que la iglesia primitiva en Hechos, esta iglesia mixteca sufrió persecución. La gente del pueblo empezó a sentirse amenazada por el cambio y trato de detener a la nueva iglesia, matando a dos de sus líderes. En menos que un año, John estaba muerto, el primer mártir de la iglesia. Los murmuradores habían contratado a un asesino, que salió de detrás de un camión a medio día y le disparó a Juan. Juan estaba en camino a una ferretería para comprar materiales para la construcción de la nueva iglesia. Poco después, otro líder fue asesinado. Algunos de los nuevos creyentes se alejaron de la iglesia por temor a la muerte. Pero la mayoría quedó firme. Hoy, por el testimonio de los hermanos de esta iglesia, muchas personas mixtecas están conociendo a Cristo como su salvador. Yo no buscan a una imagen, a un niño dios, sino que sirven a un Dios vivo, nuestro Emanuel.


Saturday, December 5, 2015

Un Jesus vivo

Me gustaría haber estado allí, pero mi presencia habría arruinado el momento por ser extranjera. (¿Se acuerdan del experimento con el gato donde el observador afecta el resultado del experimento al momento de abrir la caja y ver el gato? Y en otro experimento, el observador observaba que cuando le traía comida al gato, daba vueltas y vueltas y frotaba la cola contra los lados de la caja. El observador pensaba que el gato tenía rituales alimenticias, pero resulta que el gato nada más le estaba dando la bienvenida al observador.) Así que mejor debería ser una mosca en la pared, o mejor todavía, una pulga sobre un perro en la plaza donde predicó Juan Mercenario su primer sermón y se trajo casi a toda la población a Cristo. Ya han pasado 25 años, pero la gente todavía cuenta la historia.

Los mixtecos de Yuvinani habían abordado autobuses junto con miles de otras personas indígenas del sur de México para trabajar en los campos de hortalizas en Culiacán. Allí los conocimos. Uno de los trabajadores migrantes se llamaba Felipe, y mientras estuvo en Culiacán, se encontró con unos evangélicos. Quedó impresionado con los cantos y con la convicción que tenía que Jesús los salvaba y los sanaba. Felipe no hablaba mucho el español, pero de alguna manera las canciones y el fervor de estos hermanos llegaron a su corazón y Felipe se convenció del amor de Jesús y su poder para perdonar y para sanar. Él dio su corazón a Jesús, quien de inmediato lo sanó de la adicción al alcohol y lo lleno con gozo y con la seguridad de que tenía un Padre celestial y un hogar celestial. Era una esperanza que jamás había tenido antes. Felipe regresó a Yuvinani y comenzó a evangelizar a su familia. Durante dos años, nadie le hizo caso.(Conocían el nombre de Jesús porque era uno de los imágenes en la iglesia, pero no era más que un imagen, y habían otros más potentes.)

Pero su cuñado Juan le estaba escuchando. Juan era una figura política, un hombre de mucha autoridad en el pueblo. Era innovador y carismático, y cuando por fin dio su vida a Jesús, lo hizo en grande. Usó el sistema de sonido del público para reunir a todos en la plaza del pueblo, y allí les predicó en mixteco: "Todos ustedes saben a qué distancia estamos de Dios. Estamos en un camino que nos lleva muy lejos de Dios. Tenemos que volver atrás. Tenemos que empezar a caminar hacia a Dios. He descubierto que Jesús, el que murió en una cruz y volvió a la vida, puede perdonarnos y puede ponernos de nuevo en el camino correcto. Este hombre nos  sana y nos salva y nos escucha cuando oramos. Comprometámonos a buscar a alguien que nos enseñe de Jesús y nos ayude a leer su palabra. Aquí hay una hoja de papel para que firmemos. Formen una línea y anoten su nombre o una "X" en la hoja para comprometerse con Jesús."

No son las palabras exactas de Juan, y por supuesto, yo no estaba allí, pero esta es la historia que cuentan los que vinieron a Jesús ese día. La mayor parte del pueblo firmó el documento, pero durante la noche, comenzaron los murmullos, "Saben lo que significa esto. Ya no van a comprar aguardiente. Ya no le van a hacer caso a los catequistas ni a los sacerdotes. Ya no van a seguir con las tradiciones del pueble. Esto no puede ser.”



Por la mañana, la mitad de la comunidad se había arrepentido de sus firmas, pero el resto quedó firme, formando la primera iglesia mixteca de Guerrero. Me pregunto si solamente una vez en la historia se puede predicar un sermón como el de Juan y ver a la gente responder al evangelio como hizo aquel día. Talvez nos perdemos la oportunidad de dar un sermón efectivo cuando nos olvidamos de permitir que lo haga uno de los suyos, en su propia lengua y usando sus propias palabras. 



Tuesday, December 1, 2015

Las Visitas

Este fin de semana, celebramos el Dia de Acción de Gracias de los EEUU con Felipe, su novia Cailey, y cuatro de sus amigas de la universidad. Todas las chicas estudian algo que ver con juegos de video: la programación, el diseño, el arte, y el dialogo para los juegos. Luego tengo a  Felipe jugando los juegos en sus momentos libres. Los demás simplemente jugamos cartas y juegos de mesa. Felipe nos enseñó a jugar Dominio. Me acordé de la facilidad con que los chicos se ríen de cualquier cosa, infectándose uno a otro hasta que todo el grupo se está riendo de nada. También me acordé de lo mucho que me gusta tener a mis amigas sentados alrededor de mi mesa, riendose, comiendo, platicando.

Algunas de las chicas dijeron que sus familias no celebran Acción de Gracias. Es sólo un día de vacaciones para ellos. Son americanas, pero sus familias son inmigrantes de Asia. Me decían:   "Nosotros realmente no entendemos el por qué de Acción de Gracias." Si no estás acostumbrada a esta costumbre con sus pavos y peregrinos, no tiene mucho sentido. Cuando estamos en México, celebramos Acción de Gracias, pero reconocemos que no es igual para nuestros compañeros mexicanos. Y falta la salsa. Por otra parte, yo no celebro el Día de Muertos, pero es un dia importante para muchos mexicanos, sobre todo si han perdido un ser querido. Si se convierten y su iglesia lo prohíbe, sienten la tensión.

Así es el choque cultural. Las costumbres son tan diferentes y cuando hay mucha migración, se empieza a sentir el impacto. Es difícil aceptar los cambios a la cultura que trae la migración.  Valoramos nuestra Acción de Gracias, Día de los Muertos, o Tet, o lo que sea.

Y en los tiempos del Antiguo Testamento, Dios protegió a su pueblo para que no sintiera estos cambios. "Saquen a los cananeos de sus tierras," dijo Dios. "No se casan con otra raza," dijo Dios. "Celebren las fiestas," dijo Dios... "en Jerusalén." Si has leído el artículo de Ralph Winter en Perspectivas, sabes que en los tiempos del Antiguo Testamento, Dios quiso atraer a todos los pueblos del mundo hacia su Templo en Jerusalén. Los judios deberían tener una cultura increíble para atraer a la gente a Dios, como una fuerza centrípeta inexorable.

Pero hoy no vivimos en los tiempos del Antiguo Testamento. No tenemos obligación de celebrar las fiestas de la Ley. Ya no vivimos apartados. No. Ahora vivimos en los tiempos del Nuevo Testamento, los tiempos centrífugos, donde somos enviados a todo mundo, hacia los rincones mas escondidos, para vivir entre la gente como Jesús vivió entre nosotros. Y podría ser que vivamos junto a personas inmigrados de otro país muy diferente a nuestro pais. Pueda ser que tengan costumbres muy diferentes, o religiones muy diferentes. Probablemente no van a celebrar el Thanksgiving ni la Navidad. Tal vez no van a conocer a Jesús. Tal vez con el tiempo se van a ir perdiendo nuestras tradiciones, y eso nos causará dolor, pero es nuestro llamado como cristianos. Deberíamos dejar atrás lo que es bello para nosotros, e ir. Deberíamos tocar la puerta de nuestro vecino y darle la bienvenida, sabiendo que su presencia en nuestro barrio podría afectar nuestras tradiciones. Sabríamos que Dios lo ha enviado.

Y no es por casualidad que el buen samaritano se encuentra viajando en una carretera, donde las personas de diferentes razas y religiones viajan juntos. Tal vez están migrando, ya sea por la economía o por la política, pero sobre el camino, cruzan sus cruzar caminos, y en este relato, Jesús dice que el héroe es el musulmán, quien se detiene a ayudar a un cristiano bañado de sangre. Nos hace preguntar, ¿quién es nuestro prójimo?


Nuestra iglesia está considerando la posibilidad de patrocinar a una familia de refugiados de Siria aquí en Niagara. Con razón, hay preocupaciones, pero mi opinión es que Jesus diría que si.