Monday, December 7, 2015

Jesus vivo II

Estoy ayudando a Janey colocar los adornos navideños por toda la casa. La casa huele a pino por el árbol recién cortado. Hay luces de colores alrededor de las ventanas, y regalos debajo del árbol. Supongo que tendremos un escenario navideño. Tengo una colección de belenes en mi casa en México. Allí, las imágenes de los santos son muy importantes. Hay una tienda en mi vecindad con un letrero en frente diciendo: "Vestimos santos", que, para esta temporada, incluiría al "niño Dios." Los visten específicamente para la cultura local, un tipo de "encarnación.” Se les advierte a las jóvenes que si no se casan, quedarán para "vestir los santos." Muchos mexicanos creen que las imágenes tienen poder espiritual, y que si usted los cuida o los toca, pueden darle lo que quiere. Esto no es algo que creen los evangélicos, pero tenemos nuestra propia versión de idolatría: A veces pensamos que nuestra emoción, o nuestra declaración, o nuestra oración, o nuestra lista de doctrinas tiene poder para salvarnos o para conseguirnos lo que queremos cuando no es así. La tentación hacia la idolatría para nosotros como evangélicos es mucho más insidiosa.

Entre los mixtecos que conozco, Jesús es a menudo no más que una estatua, y no el más importante. Pero he sido testigo de lo que sucede cuando Jesús viene de la pared y cambia la vida de las personas. Mi último mensaje era de un mártir que trajo a su pueblo mixteco a Jesús: Juan Mercenario. Los que vinieron a Jesús a través de su testimonio formaron la primera iglesia evangélica en ese idioma.

Esta iglesia bebé decidió cambiar su manera de vivir. Es decir que por su propia cuenta, decidió  dejar el alcohol por los grandes problemas que causaba. (Una de las esposas cristianas tenía una cicatriz en la cabeza, donde su padre le había dado con un machete cuando estaba borracho.) La iglesia decidió dejar de “vender” a sus hijas cuando se casaban, porque sentía que esta práctica las desvaloraba. La iglesia decidió dejar de cobrar intereses por los préstamos, ya que, en las tasas de interés corrían entre el 50% y el 100% al mes, y mucho mal venia por las grandes deudas causadas por las tasas tan altas de interés. La iglesia decidió escoger a cinco hombres como líderes de la iglesia, todos siendo hombres de familia, respetados y comprobados como líderes. Estos hombres compartían la responsabilidad de la iglesia, compartiendo el trabajo de la predicación. Escogieron este modelo de trabajo, ya que coincidía con el modelo tradicional del pueblo.

Lo que quiero señalar es que esta historia coincide con la historia de la iglesia primitiva en Hechos. En Hechos, un líder carismático se puso de pie en un lugar público y llamó a la gente al arrepentimiento y la fe en Jesús. La gente, al oír las buenas nuevas en su propia lengua por primera vez, respondió como grupo. Hicieron un compromiso público ese mismo día. La iglesia tomó medidas inmediatas para cuidar los unos a los otros y el Espíritu Santo llenó sus corazones y sus mentes, lo que se mostró de inmediato por sus acciones.

Al igual que la iglesia primitiva en Hechos, esta iglesia mixteca sufrió persecución. La gente del pueblo empezó a sentirse amenazada por el cambio y trato de detener a la nueva iglesia, matando a dos de sus líderes. En menos que un año, John estaba muerto, el primer mártir de la iglesia. Los murmuradores habían contratado a un asesino, que salió de detrás de un camión a medio día y le disparó a Juan. Juan estaba en camino a una ferretería para comprar materiales para la construcción de la nueva iglesia. Poco después, otro líder fue asesinado. Algunos de los nuevos creyentes se alejaron de la iglesia por temor a la muerte. Pero la mayoría quedó firme. Hoy, por el testimonio de los hermanos de esta iglesia, muchas personas mixtecas están conociendo a Cristo como su salvador. Yo no buscan a una imagen, a un niño dios, sino que sirven a un Dios vivo, nuestro Emanuel.


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