Saturday, March 5, 2016

Ahogandonos

Hoy estaba escogiendo los libros que voy a llevar a México la próxima semana. Son muchos, y aún la estantería está llena. Por encima, coloqué tres libros, regalos de Navidad, incluyendo uno titulado Malos Argumentos. Es un libro ilustrado que explica los errores lógicos, y tengo la intención de mostrarlo a mis estudiantes el próximo año, cuando estemos evaluando algunos argumentos. Hojeando el libro, encontré algunas falacias que me han estado molestando recientemente. Uno de ellos, llamado la Pendiente Resbaladiza, dice así: "Si deja que los refugiados musulmanes entren a su país, luego luego, todos ellos se radicalizarán y matarán a sus hijos." Pero esto no es cierto.

Otra falacia similar que me llamó la atención fue el Apelar al Miedo. Éste lo escuché en esta forma: "Si usted no le enseña a sus hijos la interpretación correcta de un determinado pasaje de la Biblia, y si no se contestan todas sus preguntas sobre este tema correctamente y de forma inmediata, a continuación, se irán de la iglesia." Pero esto no es cierto. No se van a alejar de la iglesia, simplemente porque usted no ha respondido a algunas de sus preguntas acerca de algún pasaje de la Biblia. De hecho, yo creo que los hechos apuntan en otra dirección muy distinta: que el mismo dogmatismo (definición: la tendencia de asumir ciertas doctrinas de un modo absoluto y tajante, sin admitir cuestionamientos) aleja a nuestros hijos de la Iglesia. En estos tiempos, apuesto que ellos quieren saber que no lo sabemos todo y que también tenemos dudas.

El error más difícil de enfrentar fue el Dilema Falso. Este error ocurre cuando se le presenta a uno, falsamente, sólo dos posibles posiciones sobre un tema. Si rechaza una posición, se asume que usted apoya la otra posición. A mí me lo pusieron así: "Usted predica un evangelio débil, ya que no comparte mi interpretación de Génesis 1 (lo que me dolió fue que mi amigo dijo esto solamente a base de lo que había dicho otra gente). Ahora, semanas después, por fin entiendo las suposiciones falsas de mi amigo. El me había puesto un Dilema Falso. El suponía falsamente que si yo no tomaba su interpretación de Génesis 1, entonces yo no podía creer en la caída del hombre y no podía hablar de la salvación. WOW. Pero lo que pensaba de mi era falso. Yo les he contado la historia del evangelio, comenzando con la creación, a cientas de personas, y siempre he incluido la historia de la caída del hombre. No solamente existen dos interpretaciones de Génesis 1 como insiste mi amigo. Hay otras más.

Juan, al escribir su buen evangelio, llamó a Jesús el Logos. La razón. La lógica. La Palabra viva, hablada por Dios. Dios es la fuente de todo pensamiento claro, todo razonamiento y toda lógica. Satanás odia el razonamiento y la lógica, por lo que constantemente miente y tuerce las cosas. Los errores lógicos y el dogmatismo son estrictamente su dominio. (CS Lewis, que compartía mi interpretación de Génesis 1 y predicaba siempre de la salvación, escribió en una de sus novelas sobre un hombre poseído por un demonio. El endemoniado usaba la razón como una herramienta para tentar. Pero una vez que hubo terminado,  volvía a su verdadera naturaleza, abandonando el razonamiento, y seguía repitiendo, y repitiendo y repitiendo necedades.) Una de las razones que enseño inglés es para capacitarme a mí misma y  para capacitar a mis alumnos para que puedan reconocer las falacias del enemigo. Todavía se me escapan por docenas, como bien sabe mi familia. Pero deseo ser como Jesús, mi Lógica, mi Razón.


Aquí hay una falacia casi perdonable: El Argumento de la Consecuencias (Ejemplo: Un holocausto nuclear es impensable, por lo que no va a suceder). Jesús le había dado a la gente algunas palabras duras, y muchos lo abandonaron. Jesús les pregunta a sus amigos, "¿Quieren dejarme, también?" Protesta Pedro, "¿Dónde iremos?" La idea de dejar a Jesús era horroroso, las consecuencias de perderlo impensables. Así que se aferra, como si estuviera ahogándose, pidiendo auxilio. Fue el grito de amor de un desesperado, y Jesús paso por alto la falacia. Me conquista este hombre. Yo he dicho esas mismas palabras, ahogándome.

Friday, March 4, 2016

Enseñándole a la máquina

Me despierto por la mañana y siento que mis manos se han transformado en garras de oso. Hago ejercicios (Robert dice que me parezco a un bebé experimentando con los dedos) para liberar los tendones y desplegar manos humanos. Doctor Cuatro me dice que el hecho de tener cinco dedos cerrados en garras de oso lo tiene sorprendido. No ha visto algo similar, una evolución de ser humano a oso tan rápido, apresurado por los tratamientos del cáncer. Me está ofreciendo la cirugía. Cinco dedos. Dos manos. Una mano a la vez con un mes de recuperación para cada uno. ¿Dónde encaja todo esto en mi calendario?

Me cae bien el Doctor Cuatro. Es el tercer cirujano que he visto este año. La primera cirujana era muy objetiva, explicando los posibles efectos secundarios sin mucha empatía. El segundo fue muy amable, "Usted nació con un defecto cardíaco. Vamos a arreglar el problema. ¿De acuerdo?" El doctor Cuatro, alto y delgado, con largos rizos rubios, ojos y piel pálido como si fuera inglés o escandinavo, entró dos veces, en sus matorrales, buscando algo. El tono de su enfermera era casi maternal, "¿Necesita algo, doctor?" Parecía ser el tipo de hombre que buscaba las cosas para sí mismo para no tener que molestar a nadie. Cuando me habló, no era para recomendar un tratamiento. Él reconoció el problema en mis manos, explicando que hay un nódulo en la base de cada tendón del dedo que se atasca en la articulación. Dijo que no sabía por qué yo tenía cinco dedos atascados tan repentinamente. "No sabemos todo, ya sabes... muchas veces desconocemos los 'porqués'". Y añadió: "Tiene algunas opciones," y se detuvo. A mí me tocó decir, "me gustaría seguir adelante con la opción de cirugía, por favor." Me dio la impresión de que le gusta trabajar con muñecas y pulgares pero no tanto le gusta explicar las opciones. El lunes averiguaré la fecha para la primera cirugía. "¿Cuál le gustaría que se haga primero?" me preguntó. "Incluso, yo podría esperar hasta el mero día de la cirugía para tomar una decisión." Él me conoce bien. No estoy acostumbrada a tener tanta decisión en los consultorios médicos.

Estos lugares me parecen llenos de paradoja. Por un lado, representan la aplicación sincronizada de tanto conocimiento. Son como una máquina bien engrasada, aplicando las estadísticas, dando miles de tratamientos para miles de condiciones, usando siempre el protocolo indicado. Se puede sentirse uno como un engranaje en la máquina. Uno puede perderse en esa máquina médica. Pero, por otro lado, cuando uno platica con un ser humano dentro de la máquina, se le recuerda que al final del día, la maquina no tiene idea de cómo su cuerpo responderá a este tratamiento. Usted es único después de todo, y puede sorprenderlos a todos. Usted tiene algo que añadir en esta discusión. Algunos médicos comunican esta verdad mejor que otros, y saben la importancia de escuchar al paciente. Tal vez es una habilidad aprendida.

Incluso se puede ver que la maquina aprende a través del tiempo. En los últimos dos días he estado en tres hospitales, todos construidos en diferentes años. Se puede ver cómo se han añadido edificios, conectados por un laberinto de pasillos que salen a ángulos extraños. En uno de estos hospitales fuimos ayudados por una secretaria en su oficina. En el otro tuvimos que pedirle a una enfermera que nos abriera una puerta para poder salir. Estos hospitales no era fáciles de navegar. Al otro lado, el nuevo hospital, donde voy para mis tratamientos, tiene un plan más intuitivo. Los arquitectos supieron como tomar en cuenta las preguntas y la comodidad y las confusiones humanas.


Tal vez hoy, en mi singularidad, he aportado algo al aprendizaje de la maquina: que la mano del ser humano, y las garras del oso, y los tratamientos del cáncer tienen algún tipo de conexión. Tal vez logré que la máquina fuera un poquito más sensible al ser humano. Nunca lo sabré.

Thursday, March 3, 2016

Angel de luto

       
Angel de Luto 
Hoy estoy de luto.
Estoy de luto, porque aquellos que jamás meterían pie en un club de striptease se sienten obligados a votar por un hombre que se gana la vida de strippers y casinos. Siento mucho que haya llegado a esto. Les doy la razón: el hombre sabe cómo ganarse el dinero.
Estoy de luto, porque aquellos que nunca usarían palabras groseras se sienten obligados a votar por un hombre que recibió un gran aplauso por ser vulgar. No pudo ocultar su alegría.
Estoy de luto porque aquellos que nunca le darían la mano a un supremacista tienen que votar por un hombre que simplemente no ve, inmediatamente, el problema.
Estoy de luto, porque los que apoyan a los misioneros que trabajan entre los no alcanzados se sienten obligados a votar por un hombre que ofende a la gente de otras razas. Siempre nos han dicho que no se puede mezclar la encarnación con la política. ¿Quién podría permitirse tal bondad?
Estoy de luto porque tengo seres queridos apoyándose de alguien que se alarde de poder cometer adulterio y hasta asesinato, sin consecuencias, porque este tipo les promete seguridad y grandeza. Lo entiendo. ¿Cuáles son sus opciones?
Estoy de luto, porque algunos se van a ofender por lo que digo, pero ¿qué hago con esta tristeza? No busco pleito; entiendo que estamos en un aprieto. Sólo déjame expresar mi dolor.

Hay muchas formas de cáncer, y elegimos diferentes tratamientos.

Wednesday, March 2, 2016

Sin palabras

   
 A veces cuando empiezo a escribir, encuentro que el tema ha cambiado mientras he estado escribiendo. Entonces tengo dos opciones. Puedo buscar la manera de conectar los dos temas o puedo borrar los detalles del primer tema y explorar el segundo.
     Hoy pensé que estaba escribiendo sobre la controversia, pero me di cuenta que no, que había cambiado el tema a la comunicación no-verbal. No soy muy experta en este tipo de comunicaciones, y se me atraviesan, muchas veces, personas que se sienten mal y que no logran que yo me dé cuenta. Es más fácil cuando estoy enseñando algo. Si detecto el entusiasmo en mis alumnos, me esfuerzo más. Si detecto aburrimiento, cambio de actividad. El aburrimiento es un anatema.
     Ayer, (con mis amigos sirios, "ayer" quiere decir cualquier momento en el pasado) Si se refiere a mucho tiempo atrás, repetimos la palabra "ayer” y añadimos gestos). Así que, ayer, me encontré con otra familia siria que acaba de llegar a Canadá y que ahora vive en el mismo edificio que Manal. La mama, Jala, me sirvió una pequeña taza de café con un budín. Los invitamos a participar en nuestra clase de inglés, y mi clase aumentó de uno a seis. Nos reímos mucho. Nos paramos en las sillas, nos sentados en las paredes, giramos a la izquierda, giramos a la derecha, nos tocamos los pies, y señalamos los colores. Me senté en el piso, y me comporté como una niña para jugar el juego de aprendizaje.
     Durante la clase, estuve viendo las caras de mis nuevos alumnos, porque era la única manera de saber lo que sentían. Ellos no podían hablar inglés. Creo que me atraen estas mujeres sirias porque son tan hospitalarias y tan expresivas, como son muchas de mis amigas mexicanas. Esto hace que sean más fáciles de entender, más fácil de enseñar. No todas las culturas son tan expresivas, sin embargo, tengo que evitar este tipo de evaluación. (¿Le gustaría que su hija introvertida fuera evaluada por su expresividad?) Yo observaba mucho las expresiones de Jala. Observaba su expresión de concentración, con su frente ligeramente fruncida. Observaba que cuando yo me dirigía hacia ella, ella se inclinaba la cabeza con un gesto de aprobación. A mí me encanta enseñar a personas tan receptivas, y rara vez soy yo que termino la clase. Es Manal, riéndose y agarrándose la cabeza por lo mucho que ha aprendido, quien pide el descanso. Nunca me hablaría de aburrimiento.
     Creo que entiendo sus gestos. Pero quién sabe. Hasta los gestos más sencillos (Ve. Ven.) se pueden malinterpretar. Recuerdo cuando nuestro amigo Rolando llegó a visitarnos en Guerrero hace años. Quería quedarse en un hogar mixteco, y era su primera noche. Una hora después de irlo a dejar, llegó a la casa, molesto.  Insistía, "¡Me sacaron de la casa!" Lo dudábamos, y le preguntamos, "¿Cómo lo sabes?" Dijo que le habían señalado que se fuera. Estaba completamente seguro de las intenciones de sus anfitriones.
     Fuimos a la casa de nuestros vecinos, y tratamos de resolver el misterio. Esto es lo que había sucedido: Rolando había dicho, en español, que quería bañarse. Pero la familia pensaba que estaba preguntando por el baño, y no había baño. Se bañaban afuera junto al tanque de agua, y lo demás  se hacía en el campo al otro lado de la calle. Por eso señalaban hacia afuera, hacia la oscuridad. Rolando y su familia no podían comunicarse, ni con los gestos más sencillos.

     Al fin, después de una explicación, Rolando pudo volver a la casa de sus anfitriones. También yo sigo aprendido de mis anfitriones sirios, comportándome como una niña para poder comunicarme con ellos. La comunicación intercultural es un regalo de Dios que nos mantiene jóvenes y nos recuerda lo mucho que nos falta aprender.

Evidencia


   Los muchos tratamientos para el cáncer me afectan diferentes partes del cuerpo, descociéndolas. El cuerpo trata de recoger los pedazos y unirlos, pero encuentra que algunas cosas hacen falta, incluyendo algunas instrucciones. Si los tendones son hilos, entonces mi cuerpo ha elegido un peso equivocado para tejerme los huesos, y me encuentro con los tejidos demasiados apretados. Traigo puesto los tendones de un tamaño demasiado pequeño.
     Así me dice el doctor Tres, después de darme sus opiniones los doctores Uno y Dos. Un doctor supuso una artritis o alguna otra enfermedad inflamatoria igual de irreversibles e intratable. El doctor Dos prescrito aparatos ortopédicos, que he llevado durante meses. Mañana voy a ver a un cirujano, doctor Cuatro. Veremos lo que dice.
     Cuando estos médicos me dan nuevas explicaciones y nuevos consejos, a mí me toca evaluar la información y tomar una decisión. ¿Cómo elijo entre tomar medicamentos y someterme a una cirugía? ¿Cuáles son los riesgos? Estoy leyendo un libro escrito por una pastora que fue diagnosticada con un tumor cerebral. Ella tenía que elegir entre la cirugía que podría dañar partes de su cerebro, o la radiación que le dejaría un tumor muerto en la cabeza durante el resto de su vida. Los riesgos de las dos opciones eran similares. Ella descubrió que existe un término médico que describe esta posición: equilibrio. Ella estaba a punto entre dos malas opciones. Incapaz de tomar una decisión basada en la ciencia, tuvo que revisar otros factores. ¿Cómo se sintió acerca de cada opción? ¿Cómo afectarían a su familia?
     A veces tenemos que tomar decisiones antes de tener todos los datos. Realmente, siempre estamos tomando decisiones sin tener todos los datos. Y hay muchos tipos de datos, no todos ellos científicos o tangibles. Hay que tomar en cuenta los sentimientos. La familia. Y no estamos tomando decisiones basadas en los mismos datos, así que lo que podría parecerse a mi doctor como una opción obvia, podría parecerse no tan obvio a alguien más.
     Mientras nadaba en la piscina esta mañana, mis sentidos ocupados por el agua, pensaba en cómo tomamos decisiones para seguir a Jesús. Para mí, Jesús ha sido completamente persuasivo. Yo sé que sé que sé. Siento la verdad hasta en los huesos. Su influencia sobre mí abarca todo. Pero he estado reuniendo pruebas sobre la bondad de Jesús por toda una vida. Mis padres, y mis maestros, y mi lectura de la Biblia, y mi experiencia, e incluso hasta mis hijos me han mostrado la bondad de Jesús. Pero, por supuesto, no todas las personas tienen disponible tan rica evidencia. Lo que ellos saben que saben que saben puede ser muy diferente. ¿Qué hacemos con la gente cuando están persuadidos de algo que tan mal contradice lo que sabemos nosotros?
     Anoche tuve a dos familias musulmanas cenando en mi casa. Comimos mole negro con tortilla. Son devotos. Aprendí algo que no sabía: El ayuno durante el Ramadán tiene la intención de ayudar a la gente a recordar a las personas que sufren de hambre. Los musulmanes ayunan durante el día por todo un mes, y además, muchos de ellos, como Manal, ayunan tres días al mes. También descubrí que la hija Fátima es casada, pero no ha visto a su marido durante cuatro años, porque él no tiene papeles y ella no puede salir por una enfermedad. Me hace pensar en mis amigas de México que no ven a sus esposos por muchos años.
Fátima es una sufí. El sufismo es una secta mística del islam. Los sufís tratan de entrar en la presencia de Dios.

     Cuando platicas con amigas como estas, te das cuenta de que la seguridad que tú sientes no es lo que las va a persuadir. Ellas se sienten tan seguras de su religión como tú. Te hace recordar las cosas más importantes de tu fe. Te pone a pensar: ¿cuál es la evidencia con la que Jesús me ha convencido? Estas decisiones no se toman por una simple discusión.