Saturday, October 31, 2015

Sincronizado

Sync. Sincronizada. Es mas que una quesadilla. Es un término que ahora se usa mucho, pero esa una palabra  nueva. Apareció por primera vez en forma escrita en 1985, pero la palabra original fue invento de la era de la industrialización, tomado del griego (synkhronos: al mismo tiempo), y se utilizó por primera vez en 1879 para describir la sincronización de los nuevos relojes que fueron la moda de la época. Uno de los libros que enseño en Oaxaca es Alrededor del Mundo en Ochenta Días por Julio Verne (1873). Phileas Fogg, un hombre como reloj en su puntualidad y precisión (despide a su valet por traerle agua para afeitar a 29° en vez de 30°), apuesta que puede viajar alrededor del mundo en 80 días, utilizando el nuevo Canal de Suez, el ferrocarril transcontinental en los EE.UU., y la vinculación de los ferrocarriles de la India. Es un homenaje a las máquinas y una prefiguración del turismo mundial. Fogg viaja contra el reloj y regresa justo a tiempo, comprobando el tiempo con su reloj de bolsillo durante su viaje, pero él cree que ha perdido la apuesta, porque está fuera de sincronización porque no ha tomado en cuenta los cambios de hora.

A mi hija le encanta el estilo que hoy imita la era industrial y sobre todo su "ficción científica": los buques que vuelan, las casas hechas de máquinas. El estilo se llama steam punk, y se basa en historias alternativas establecidas en la época victoriana, es decir, son historias que suceden en sincronía, "al mismo tiempo."

Mi amigo Larry de Lively es un psicólogo. Después de hablar de las neuronas espejo (nuestras emociones están sincronizados con las de nuestros hijos) me envió este video de: https://www.youtube.com/watch?v=apzXGEbZht0  donde un bebé y su madre se comunican. El bebé voltea a ver a la madre para validar sus emociones, para entender lo que está pasando alrededor de ella. Pero por un minuto, la madre pone una cara neutral, sin emoción, y no reacciona al bebe, y después de algunos intentos de provocar alguna reacción, el bebé comienza a llorar. Nadie la está escuchando. No hay nadie con quien sincronizar sus emociones.


Cuando entro en el laboratorio de radiación, Roberto, el técnico, me pregunta acerca de mi fin de semana y exclama que él es de Sudbury, y me pregunta si me gustó. Está entrenado (supongo) y dispuesto a platicar con los pacientes, ayudándonos a sincronizar nuestras emociones a la suya, para calmarnos antes de entrar en una máquina con el pecho expuesto al fuego. Observo mientras él me sincroniza a la máquina, ajustándolo a los cuatro pequeños tatuajes negros en mi pecho, alineando mi cuerpo con los rayos láser. Me explica que la máquina ajusta el haz de acuerdo a lo que el radiólogo ordena, cerrando su abertura y disparando su rayo mágico cuatro o cinco veces, enfocando en el área afectada.


Y por la tarde, voy a ensayar con otras 70 personas la música navideña (el concierto es para el 27/28 de noviembre. Por favor, ¡ven!) Y sincronizamos nuestras voces, el ritmo, el volumen, la energía para llegar a ser una sola voz, celebrando el nacimiento de Jesús. Y escucho a mis vecinos, y miro el director, y me escucho a mí mismo, y sincronizo mi voz a los de ellos. Estoy aprendiendo y es algo muy agradable. Me pregunto si es lo que Dios sintió cuando hizo perfecto el mundo.

Todo en la vida tiene este único propósito. Somos creados para sincronizar porque el primer y gran mandamiento es éste: Ama a Dios con todo tu corazón y con toda tu mente y con todo tu cuerpo. Y el segundo es semejante al primero: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Y cuando se complete la nueva creación, la Ciudad tan precisa, la Mansión voladora, el cuerpo con miembros que trabajan con un mismo propósito, todos veremos que tal bueno es.

Friday, October 30, 2015

El Viento

En mi patio, se una luz exterior se enciende y apaga porque un sensor de movimiento registra el aleteo de la carpa por el viento. Este viento viene desde México, de Colima, donde comenzó como la peor tormenta registrada en la historia en esa región y ahora vierte agua sobre Canadá. La tormenta se mueve a través de un continente con agua suficiente para llover en tres países. Me recuerda a mí, viajando a través de esos mismos tres países, con la esperanza de tener suficiente buen ánimo para todo el continente. Afuera veo moverse los pinos, veo las hojas de los arbustos que se doblen en en viento, y veo como parece la hierba tener escalofrío. Oigo que sopla el aire. Pero no puedo ver el viento. Hay tantas cosas que no nos afectan mucho pero no se ven . Eso me recuerda a Dios, por supuesto, y a Jesús quien siempre insistía en que existe mas de lo que se ve. De eso hablaba cuando platicaba con la mujer samaritana.

Hace dos mil años, Jesús estaba sentado al lado de un camino con una vasija de barro medio lleno de agua en sus manos. Le brillaba los ojos mientras insistía, "Amigos, tengo comida que usted no conocen." Sus amigos acababan de llegar con alimentos y estaban preparando la cena, pero Jesús no quería comer. A pesar de que lo habían dejado sentado al lado de un pozo, cansado y sediento sólo un rato antes, ahora de repente estaba lleno de energía. Sus amigos estaban confundidos. ¿Cómo podía ser? ¡Seguramente no podría tener que ver con esta mujer samaritana con manos vacías y ojos llenos de adoración!

"¡Despierten! ¡Miren a su alrededor! "Jesús exclamó. "Hay una cosecha aquí, y ustedes no lo ven." En otro contexto añadiría, "... los obreros son pocos. ¡Piden al jefe que mande más! " Jesús podía ser tan frustrante a veces, ¿no es así? Habían estado cansados igual que él, pero habían ido a la tienda para hacer las compras, y ¡ahora esto era la recompensa! Mientras tanto Jesús había estado platicando con una mujer adúltera y descartada, y había plantado una fuente de agua viva en el corazón de un pueblo samaritano. Algunas personas dicen que la visita de Jesús a este pueblo fue el inicio de una comunidad cristiana, una congregación Samaritano que siguió a Jesús como el Mesías. Yo no sé, pero podría ser. No me sorprendería que Jesús les mostrara a sus amigos la forma de convertir a un pueblo entero que había sido descartado por su gente.

¿Cómo lo hace? La conversación entre Jesús y la mujer samaritana nos parece demasiada corta. ¿Cómo podría un intercambio tan corto convertir a un pueblo entero? No lo sé, pero una cosa que él le dijo a la mujer me impresiona: "Se acerca el tiempo en que no importa donde adoran a Dios, ya sea aquí o en Jerusalén..." Con estas palabras, Jesús abrió la puerta para que los samaritanos lo pudieran siguiera sin antes convertirse en judíos. Él dejo a un lado su propia cultura judía para que pudieran oírle los samaritanos. Y cuando Él hizo esto, lo reconocieron como el Mesías y lo siguieron.

La buena noticia que escucharon los samaritanos es la misma que llevamos a las naciones, que Dios viene a vivir entre nosotros. Que Dios pone su cultura a un lado para rescatarnos. Que Dios se convierte en un hombre caminando en nuestros caminos, bebiendo de nuestros tarros, y adorando en nuestras montañas. Es el significado de la encarnación, y cuando este pueblo samaritano saboreó la verdadera encarnación de Jesús, llegaron corriendo del pueblo para recibirlo. Para Jesús, a la espera de sus nuevos seguidores samaritanos, los campos le parecían listos para la cosecha, pero sus aprendices no vieron más que extranjeros, personas no aceptables.

Tenían mucho que aprender antes de que Jesús los enviara a nuevas culturas. Eso vendría más tarde, después de un gran derramamiento de su Espíritu. Mientras tanto, "Vallan a las ovejas perdidas de Israel," les dijo. Y aun así, tuvo que advertirles que no llevaran nada, ni dinero, ni mochilas, ni siquiera un par extra de zapatos, por si acaso. Nos enredados cuando llevamos maletas. Es mucho más difícil de entrar en lugares nuevos cuando llegamos cargados. Y las únicas personas que realmente se mudan a una nueva cultura sin barreras son los bebés. Es por eso que Jesús se presentó de esta manera, siendo bebé, recién nacido, y judío. Por eso dijo, "Tienes que ser un recién nacido para entrar en la cultura de Dios" Es la única manera. Él debe saber.

Pablo, que sabía ser judío entro los judíos y griego entre los griegos, lo dijo de esta manera. "Tengan la actitud de Jesús. Él renunció sus derechos, sus privilegios, y su posición para vivir como un esclavo entre nosotros. "En otras palabras, viajó sin maletas.

Ya sabemos que cuando entramos en otra cultura, tenemos mucho que aprender. Tendremos que comer la comida, beber el agua, dormir en las camas, escuchar la música, y aprender el idioma. Pero lo que nos escapa a veces es que llegamos cargados con maletas que nos impiden entrar de lleno en la cultura. En este caso la maleta es lo que nos impide cuando queremos llevar el evangelio a otras culturas nuevas y nos mantiene adorando siempre “en Jerusalén.”  Y perdemos la cosecha a nuestro alrededor. Debemos aprender como viajar como el viento--sin maleta.

Yo no suelo pasar frente a muchos pozos comunitarios, pero sí paso tiempo en aeropuertos, donde observo la diversidad de las personas que viajan. Veo todas las edades, los colores, los estilos, los lenguajes, y la economía de los pasajeros. Y me pregunto, ¿qué se necesita para traer el evangelio a estas personas? ¿Cómo entra Dios en estas culturas tan diversas? En América del Norte la iglesia está fallando, envejeciendo, y muriendo. ¿A dónde vamos desde aquí? Alguien dijo que el propósito de la iglesia no es complacer a las personas que ya están dentro, sino de tomar riesgos para alcanzar a los que están fuera. Creo que es hora de tomar un riesgo. Creo que es el momento de eliminar nuestras maletas, dejando atrás lo que no importa, nuestros derechos, privilegios y posiciones, y alcanzar a las samaritanas que nos rodean, tomando sus cántaros de barro, bebiendo el agua de sus pozos, y ofreciéndoles agua viva donde nunca fluyó antes. Es el momento de deshacerse de nuestras maletas, y viajar sin esta carga—viajar como el viento.



Thursday, October 29, 2015

Arte de piedra

Cuando mi compañera Eunice primero comenzó a trabajar como médico, tuvo una serie de trabajos interesantes. Apoyaba a un médico en una farmacia (acá apenas empiezan a abrir consultorios junto a las farmacias). Eunice también ayudaba a hacer cirugías, y se preocupaba de que la pidieran a ayudar con los abortos. Luego trabajó en una clínica que certificaba a los trabajadores sexuales, revisando a ver si tenían SIDA o alguna enfermedad de transmisión sexual. Luego un amigo la convenció abrir una clínica en un pueblo fuera de la ciudad de Oaxaca. Él hacía análisis de sangre, y ella daba consultas. Todo les iba bien hasta que ella se dio cuenta de que la gente estaba llegando a pedir análisis de sangre sin que se les pidiera. El laboratorio de su compañero estaba lleno de clientes porque por alguna razón, la gente pensaba que el análisis de sangre funcionaba como cura. Después de todo, picarse con una aguja y extraerse sangre tiene que valer de algo. Dar un poco de sangre debe resultar en algo saludable. Debemos recordar que por siglos los médicos sacaban sangre para curar muchas enfermedades. Y hoy la medicina sigue siendo tanto un arte como una ciencia. ¿Cuánto nos confiamos en los artistas sin entender mucho de lo que hacen?

Pienso en eso cuando estoy acostada bajo esa máquina de radiación. ¿Cuánto tiempo duró el médico explicando lo que sucede cuando la máquina suena, y las luces se encienden,  y todos salen de la habitación? El médico me dio un folleto para leer, pero la información es escasa, y no puedo entender por qué la maquina suena cinco veces en una posición y dos veces  en otra o por qué se puede ver algo abrir y cerrar dentro de la máquina, bañado de una luz verde. Realmente no entiendo por qué este proceso no mata todas mis células o por que no causa aún más cáncer. ¿Cuánto nos confiamos en los artistas sin entender lo que hacen?

En el camino a Lively, miré por la ventana las rocas que habían cortado para hacer la carretera, como bancos de un río, y en la parte más alta de cada banco, vi pequeños montones de piedras. Había cientos de estas figuras, tal vez miles, a lo largo de la carretera. No eran más que montones de piedras, hecho con la figura de un hombre. Se llaman inuksuk (que significa sustituto de personas) y una vez fueron los marcadores de navegación para la gente que vivía en el Ártico, donde el terreno tiene pocos marcadores naturales. Se encuentran desde Alaska hasta Groenlandia y se han convertido no sólo en un símbolo para el propio pueblo inuit, sino en  símbolo nacional de Canadá. Fueron utilizados para los Juegos Olímpicos de Invierno de 2010 en Vancouver.

En 2007 el artista inuvialuit Bill Nasogaluak construyó un inuksuk para la ciudad de Monterrey, México, para conmemorar la participación de Canadá en la ciudad. Una de sus piedras proviene del Ártico y el otro de Toronto, la ciudad natal del artista, y en conjunto, forman el corazón del inuksuk.

¿Por qué la gente para sus coches sobre la carretera que va hacia el Ártico y construye estas pequeñas figuras humanas? ¿Qué le atrae? ¿Qué están marcando con sus pequeños montones de piedras, Por otro,  parece ser algo misterioso, algo que nos une con los que vivían en un mundo frio y sin rasgos distintivo, y con las personas que aún viven allí, y con algunos seres desconocidos que se paran en la carretera para amontonar piedras. ¿Cuánto nos confiamos en los artistas sin entender lo que hacen?  La ciencia no lo explica.


Wednesday, October 28, 2015

Animados

Entre tratamientos de radiación fuimos a pasar un fin de semana en un lugar llamado Lively que en ingles quiere decir “Animado.”  La carretera estuvo rodeada de color porque las hojas están cambiando por el frio, y las rocas se veían veteadas de cuarzo. Llegamos a ver el enorme níquel de acero y la gran chimenea, donde las minas subterráneas fuman a través de un cigarro de concreto de 365 metros.

Les habíamos dado unas horas de aviso. Y nuestros amigos habían dicho: "Vengan. Aunque falta limpiar la casa," por lo que la broma de todo el fin de semana fue: "Tenemos que limpiar. ¡Vienen los Thiessen!" Logro mi amiga hacer un pie de calabaza, mi favorito.

¿Cuánta gente tienes que te abre sus puertas así? Que te da lugar en el banco y te permite sentarte a la mesa. Esta mesa está cargada de amistad y de buena voluntad. El sábado por la noche nuestros amigos estaban sirviendo una cena para recaudador  fondos para  la iglesia, una cena para 300 personas con todas las comidas tradicionales. Robert pasó cuatro horas afuera bajo una tienda de campaña con Larry y otros tres señores cocinando las verduras. Cuando llego la lluvia, tuvieron que suspender el trabajo por ratos porque se estaban mojando. Cuando le pregunté a Robert lo que más le había gustado del fin de semana, esto es lo que menciono primero- - que le había gustado conocer a estos hombres, los amigos tan trabajadores de su amigo. Yo a veces quiero andar nada más con los que ya conozco, pero Roberto no es así, y él tiene la razón.

El domingo fuimos de nuevo a la iglesia. Un grupo había viajado a Nicaragua para trabajar en misiones, y habían conocido a una familia nicaragüense, y había lágrimas porque la familia nicaragüense estaba pasando por un tiempo muy difícil, y los canadienses no sabían nada de ellos. Después de la adoración, había refrigerio. Una mujer me detuvo en la escalera para preguntarme si era la hermana de Larry. Los dos estamos calvos, y por eso dije que sí. Él dijo que no. Ella se echó a reír, porque, por supuesto, los dos estábamos diciendo la verdad. Ella me dijo que  de verme y que le daba gusto conocerme, y que yo resplandecía. Se supone que la radiación que me dan no tiene este efecto, pero ¿que saben los médicos? No me sentía resplandeciente hasta el momento en que ella me dijo eso.

Todos nos dieron la bienvenida. Una señora con pelo muy corto me preguntó porque me tapaba la cabeza y cuando le dije que estaba en tratamiento me dijo, "Siéntate" en un acento escocés, e intercambiamos historias (ella tiene más experiencia en este viaje que yo), y hablamos por tanto tiempo que Roberto me dejó atrás, y tuve que ir a casa con mi amiga Kati.

En la iglesia Roberto conoció a un hombre indígena que tiene abejas. Dice que son abejas rusas que no se mueren con el frio. El entiende los ruidos que hacen. Kati lo invito a cenar en casa, y aprendimos acerca de las abejas y de muchas otras cosas.

Y en la tarde nevó, quizás para las abejas rusas. Y luego dimos un paseo cerca de un río, donde hay castores que salen a comerse los árboles. Yo quería ver un castor. Pero Larry explicó que los castores no son los únicos animales que salen del rio. Un día el perro asustó un oso que venía saliendo del rio. La ciudad de Lively de verdad nos llenó de ánimo, justo lo que necesitábamos antes de regresar a otro tratamiento de radiación. 


Tuesday, October 27, 2015

Emparejados

Estar acostada dentro de una máquina cada día que hace ruidos de zumbido y prende luces intermitentes me hace pensar en cosas científicas como los protones y electrones. Son los protones que me disparan con la máquina y que llegan a mi cuerpo con su misión de "búsqueda y destrucción", pero los electrones son igual de interesante. Ambas partículas hacen algo que los científicos llaman “enredarse” y ambos toman lo que Einstein llamó "acción fantasmal a distancia". ¿No te encanta el idioma? Es como si se conocieran muy bien y pudieran predecir lo que el otro va a hacer.

Mikael y Elai empezaron a mostrar su "enredo" en el shower, con en el juego del zapato. Cada uno de ellos tenía un zapato en cada mano, uno de los suyos y uno de la otra persona (ambos eran negros, y  tuvimos que identificarlos por los cordones), y cuando Carolina hacia una pregunta como "¿Quién es más romántico?” (Mikael), o "¿Quién es más creativo?" (Elai), ellos tenía que levantar el zapato apropiado. Era bonito ver como respondían de forma casi idéntica, hasta con las vacilaciones y las veces que alzaban los dos zapatos. Se ve que se comunican bien y ojala lleguen a la perfección.

Al igual que los electrones... que pueden aparecer en el universo ya emparejados-ya casados, por así decirlo. Estos electrones apareados siempre tienen rotación opuesta. Si uno hace girar hacia arriba, el otro siempre hace girar hacia abajo, porque son imágenes de espejo entre sí. Si se separan las partículas emparejadas  y se envían lejos el uno del otro, se quedan conectados de alguna manera. Se comunican telepáticamente, más rápido que la velocidad de la luz, y nada puede viajar más rápido que la velocidad de la luz. Einstein llamó a este fenómeno fantasmal y trató de refutar el fenómeno. El experimento que le molestaba es la siguiente. Si se dividen dos electrones emparejados y se envían por caminos diferentes, y se cambia el giro de uno de los electrones, adivina lo que sucede con el giro del otro electrón. Sí, seguirá siendo lo contrario de su par. Usted puede medir en la misma instancia que cambie el primero, y siempre será un reflejo de su compañero, incluso cuando no había tiempo para que el cambio se comunicara. ¿Cómo sabe el electrón emparejado?

Y los protones hacen algo similar. Si se divide un protón en dos, y se envía la mitad de su luz a un laboratorio y la otra mitad a otro laboratorio, y luego se detecta el fotón en uno de los laboratorios, A o B, siempre se va a detectar sólo un fotón. Podría estar en el Laboratorio A o B, pero nunca en ambos. Se describe como una onda que viaja a ambos laboratorios, pero cuando se mide como una partícula en una u otra, la onda desaparece en el otro laboratorio. Sólo se encuentra un fotón a pesar de que la ola estuvo en ambos laboratorios. ¿Cómo sabe la onda?

La acción fantasmal a distancia y el entrelazamiento ocurre en todas partes, como si Dios nos estuviera dando lecciones. En los seres humanos, los psicólogos han descubierto las neuronas espejas. Eso es lo que te hace bostezar porque alguien más está bostezando. Te hace reaccionar cuando las cosas no te afectan directamente. Cuando algo le sucede a alguien que amas, alguien con quien estas emparejada, tus neuronas se activan por igual. Sientes su decepción, su alegría, o su ira. Reaccionas. Hay vínculos entre nosotros que nos sorprenden. Ellos nos impulsan a hacer cosas extrañas como orar a media noche por algún ser querido, o subirse al carro e ir hasta Michigan. Podemos predecir las acciones de nuestros hijos y ser afectadas por ellos, incluso a distancia. Estamos atados más de lo que pensamos. Estamos practicando para el momento en que somos "Uno, así como el Padre y yo somos uno", porque Él es la fuente de toda "acción fantasmal a distancia". El matrimonio, y todo lo que hacemos, porque el amor nos empareja, es una vista previa. Algún día vamos a estar jugando el juego del zapato conocer a todos los miembros del cuerpo como somos conocidos. Vamos a "ser de una sola mente". Al fin. La boda será impresionante y la pareja finalmente perfecto. Mejor, incluso, que los electrones. Debemos estar ensayando.

Friday, October 23, 2015

Enredados

Cuando uno se acuesta dentro de una máquina todos los días que hace ruidos y prende luces intermitentes, lo hace pensar en cosas científicas ... como rayos de la muerte ... o protones y electrones. Son protones que me disparan con su misión de "búsqueda y destrucción", pero los electrones son igual de interesante. Ambas partículas llegan a estar lo que los científicos llaman "enredadas", y ambas hacen lo que Einstein llamó "acción fantasmal a distancia". Es como si estas cosas se conocieran muy bien y pudieran predecir lo que el otro va a hacer.

Mikael y Elai empezaron a mostrar su "enredo" en ciernes en el shower en el juego de los zapatos. Tenian un zapato en cada mano, uno de los suyos y uno de la otra persona (eran tenis negros, así que tuvimos que identificarlos por los cordones), y cuando Carolyn hizo una pregunta como "¿Quién es más romántico? "(Mikael), o" ¿Quién es más creativo? "(Elai), los dos alzaban el zapato apropiado. Lo bonito fue que  respondieron idénticamente, hasta llegar a las vacilaciones y las veces que alzaron los dos zapatos. Parece que para principiante van bien. Espero que crece este “enredamiento” hasta la perfección.

Al igual que los electrones ... que pueden aparecer en el universo ya emparejados-casados, por así decirlo. Estos electrones apareados siempre tienen rotaciones opuestos. Si uno gira hacia arriba, el otro siempre  gira hacia abajo porque son imágenes de espejo entre sí. Estan enredados. Si se separan estas partículas entrelazadas (casadas) se mantienen conectadas de alguna manera. Se comunican telepáticamente, más rápido que la velocidad de la luz, y nada puede viajar más rápido que la velocidad de la luz. Einstein  decia que era “accion fantasmal a distancia” y  trató de refuter la idea. El experimento que le molestaba es la siguiente. Si separan electrones “enredadas” y se envian por caminos diferentes, y luego se les cambia aleatoriamente el giro de uno de los electrons.  Adivinen lo que sucede con el giro del otro electron. Sí, seguirá siendo lo contrario de su par. Se puede medir en la misma instancia que cambie el giro del primer electron, y siempre será un reflejo de su compañero, incluso cuando no hay tiempo para que el cambio se communiqué a la pareja. ¿Cómo sabe?

Y protones hacen algo similar. Si divide un protón en dos, se envia la mitad de su luz a un laboratorio y la otra mitad a otro laboratorio, y luego se detectar cuando el fotón llegue a Laboratorio A o a Laboratorio B, y siempre se detecta sólo un fotón . Podría estar en el Laboratorio A o B, pero nunca en ambos. Se describe como una onda que viaja a ambos laboratorios, pero cuando se mide como una partícula en una u otra, se encuentra que la partículas de foton se ubica un un laboratorio y la onda colapsa en el otro laboratorio. Desaparece. Sólo se encuentra un fotón a pesar de que la ola fue enviada a ambos laboratorios. ¿Cómo sabe la onda que hacer?

La acción fantasmal a distancia y el entrelazamiento ocurre en todas partes, como si Dios que es Uno nos estuviera dando lecciones. En los seres humanos, los psicólogos ven algo similar en las neuronas espejo. Eso es lo que te hace bostezar cuando alguien más está bostezando. Te hace reaccionar aunque no recibes el golpe directamente. Cuando algo le sucede a alguien que amas, alguien con quien te has emparejado o enredado, tus neuronas se activan. Sientes su decepción, su alegría, su ira. Reaccionas. Incluso cuando están lejos. No necesariamente recibes mensajes telepáticos cuando un ser querido está en problemas, (aunque Dios te impulsa a orar a veces, y suceden cosas, y Einstein lo llama “fantasmal”). Lo que quiero decir es que hay vínculos entre nosotros que nos sorprenden. Ellos nos hacen hacer cosas extrañas como ir a Michigan a media noche o elegir el regalo apropiado. Podemos predecir las acciones de los demás y ser afectados por ellas, incluso a distancia. Estamos anlazados más de lo que supenemos. Estamos practicando para el momento cuando seremos "Uno, así como el Padre y yo somos uno", como dijo Cristo, quien es la fuente de toda "acción fantasmal a distancia". Todo lo que hacemos por el amor es una vista previa. Algún día vamos a estar jugando el juego de los zapatos como un solo cuerpo y sacar las respuestas correctas, porque conoceremos como somos conocidos. Y todos nos reiremos juntos. Seremos de "una sola mente" como dice Pablo. Al fin.  La boda será impresionante y la pareja finalmente perfecto. Mejor, incluso, que los electrones.


Deberíamos estar tomando notas y ensayando.

Thursday, October 22, 2015

Los buenos y los malos

Ayer fue mi segundo día para la radiación. Antes lanzábamos palos, flechas o balas para matar a la gente. Ahora disparamos rayos para matar solamente unas partes de ellos. Estos rayos dañan el ADN en las células de modo que no se dividen correctamente. Dado que las células del cáncer son las más entusiasmadas con la división, ellos (en teoría) mueren más rápido. Pero todo en el camino del rayo de la muerte se ve afectado: la piel, el hueso, la médula ósea, los nervios y los tejidos. Hay una probabilidad del 5% que la radiación afectará mi corazón (por lo menos no está en el área más afectada. Pero un pulmón y algunas costillas siguen siendo irradiados). Me dicen que la piel se vuelve seca y quemada como hojas de otoño. Estaré de moda. Es quemadura de rayos, como una quemadura del sol. En este clima frío y con el sol cubierto con  nubes me alegro que todavía haya forma de quemarse. Mi próxima cita es hoy a las 03:45 si alguien quiere probar. Tengo un spray que se utiliza para cubrir la piel para protegerla. Poco a poco te envuelves en un tipo de celofán. Puedes pedírmelo prestado.

Sin los efectos secundarios no sabrías que algo está pasando porque el proceso es tan rápido y tan silencioso. Te acuestas dentro de una máquina que gira a tu alrededor, y todo el mundo te deja solo en la habitación, y miras hacia arribe donde han puesto un cuadro de árboles en el techo para tranquilizarte, y se oye ruidos  y se ve una luz roja intermitente en la pared advirtiendo, "RAYO EN USO", y entonces los jóvenes vestidos de morado vuelven, te ayudan a vestirte y te dejan salir. Es todo. Tal vez han pasado 15 minutos. Pero los efectos siguen por mucho tiempo más. Por horas, días, semanas, o meses pueden seguir dañando células. Las células siguen muriendo. Y son afectadas las células buenas y las malas. Te preguntan la primera vez, "¿Hay alguna posibilidad de que esté embarazada?" Debido a que los rayos no pueden distinguir entre los buenos y los malos.

Hay una parábola acerca de eso. Un dia un agricultor encuentra que hay malas hierbas en su campo. A diferencia de las malas hierbas de hoy, que llegan en los campos por su propia cuenta, las malas hierbas son intencionales, como los rayos de la muerte, son hierbas que alguien sembró en el campo a propósito. Seguramente mis amigos agricultores a veces sienten así cuando ven la maleza en sus campos. Y también sentimos así acerca del cáncer.  Estoy convencida de que mi cáncer llegó a mi cuerpo porque fue sembrado allí por un Enemigo disfrazado como aire, agua, o comida contaminada. Pero el agricultor no dejó que sus trabajadores sacaran las malas hierbas. Dejó que crecieran con el grano, robándole nutrientes y tapando la luz del sol, porque él no quería sacar el grano por equivocación. Para él era difícil distinguir entre lo bueno y lo malo. Así es para mi radiólogo. Él también permite que los dos tipos de célula sean afectadas. Es el riesgo que se toma.


Me alegro de que no saque el bueno con el malo. Hubo un tiempo en que eso era la estrategia, cuando morían los inocentes con los culpables, como en el tiempo de Noé, pero ahora vivimos en una era de gracia. Dios sabe que somos una mezcla de cáncer y tejido sano, y que tomamos buenas y malas decisiones. Nuestras obras son una mezcla. Pero por la gracia seguimos amando a nuestros hijos y nuestros esposos y nuestros vecinos aun cuando toman malas decisiones (según nosotros), y también nos perdonamos a nosotros mismos porque Él nos perdona, y seguimos buscando el grano que está brotando con  la maleza, aunque no se pueden distinguir. Y no nos damos por vencidos, y no nos vamos a la defensiva, condenando a todos. "Gócense", dice Pablo. Nos animamos porque entre la maleza sabemos que el grano crece y algún día el Bien ganara aunque hoy bajo el rayo de la muerte, no parece.


Wednesday, October 21, 2015

Accidente

El viernes pasado estábamos en la casa de Janey, jugando un juego de cartas que se llama mano y pie, y las chicas ganaron. Elai y Mikael venían en carro de Chicago con su amigo Ben. Habían salido en la tarde, después de su última clase, y llegarían tarde, y por eso no teníamos prisa para terminar nuestro juego. Estábamos riéndonos de algo que había dicho Dawnelle cuando sonó el teléfono. No presté mucha atención hasta que oí que Roberto decía: "Ay. ¿Estás bien? ¿Dónde estás? ¿Dónde está el auto?” De inmediato todos los callamos para escuchar.

Habían estado en un accidente y nos llamaron de la carretera mientras esperaban la grúa. Se habían desviado para evitar golpear a otro coche que de repente se había metido en su carril, y golpearon el barandal, luego rebotaron contra el otro barandal, destrozando el coche en los cuatro lados, y terminaron en medio de la carretera viendo hacia al sentido contrario. Era medianoche. Ellos estaban bien, sólo un poco golpeados. Gracias a Dios. Pero también estaban en un pueblito llamado Duran y no había ni siquiera autobús, y había un shower a las 1:30 del día siguiente. ¿Qué haces en esa situación?

Tuvimos que ir por ellos. Iban a ser cuatro horas en cada dirección. Nos fuimos a casa para conseguir unas cuantas horas de sueño primero, pero después de acostarnos con las luces apagadas, claro que no podíamos dormir, así que nos levantamos, y salimos para Duran. Todo estaba seco hasta que llegamos al "corredor de la muerte" entre Londres y Sarnia a las 4 de la mañana. De repente caía aguanieve, y luego nieve, luego más aguanieve, la combinación que más prefieres en una noche oscura y fría. Todo se veía cubierto de nieve, y más nieve venia sobre el parabrisas, en posición horizontal, desafiando la gravedad, como pequeños guerreros del juego de Ender, jugando con tu mente. Robert comentó secamente: "Es desconcertante. Te hace sentir como que el carro no se mueve."

Dormimos una hora bajo cobijas fuera de una parada de descanso y seguimos adelante. En la frontera, le contamos nuestra historia al guardia. No había más carros. Éramos sus únicos clientes. "¿Venado?" nos preguntó.  Duran es el lugar perfecto para cazar venado, y el taller donde llevaron el coche tenía un letrero en frente: Se especializa en daños causados por venado. Me dio la impresión de que el guardia quería salir de su trabajo e ir de caza. Por poco llegaba a ser un ser humano. Nos detuvimos en un MacDonalds para tomar café, y en una mesa había seis hombres vestidos en camuflaje, debatiendo algún detalle de la caza, mientras que dos niños, también vestidos de pie a cabeza en camuflaje salían del baño, despeinados y con sueño, pero listos para salir a matar venado. Los entrenan jovencitos, al parecer.


Seguimos en busca de nuestros hijos en el único hotel en Duran y con ellos encontramos el carro destrozado en un remolque atrás de la grúa. Después de pagar varias cuentas, seguimos nuestro camino. Volvimos a atravesar la frontera. Volvimos  a atravesar el corredor de la muerte, donde seguía nevando, y llegamos al shower un poquito tarde, pos solo quince minutes.  La bienvenida fue cálida, los aperitivos fueron deliciosos, las decoraciones fueron creativas, los regalos fueron generosos, y el alivio de estar en casa otra vez con los tres jóvenes a salvo fue palpable. Tuvimos un gran fin de semana con ellos, platicando de la boda, comiendo bien, y luego los llevamos a Buffalo para tomar un autobús de regreso a la universidad. Ni un problema en la frontera. Qué bueno, porque la radiación ya ha comenzado, y estaba segura de que habría alarmas, y con uno ya era suficiente para un fin de semana. Esta mañana toda está tranquilo. Está lloviendo. Los chicos deben estar de vuelta en sus clases. Ya los extraño. Pintan tu vida con colores inesperados, y uno no se puede imaginar tener un cuadro más bello ni querer cambiarlo por otro. 

Friday, October 16, 2015

Espantapajaros

El timbre de la puerta sonó el otro día, y abrí para encontrar a un policía. Aquí nadie tiene portón. En México hubiera sentido miedo y hubiera volteado a ver a los vecinos, pero estoy en Canadá, y lo único que sentí fue curiosidad. Era policía para el ferrocarril. ¿Sabías que había policías para el ferrocarril? Los trenes pasan atrás de mi casa y hay un crucero al lado, y el policía dijo que alguien había disparado a las luces del crucero, y me preguntó si había escuchado algo. Le dijo que no porque habíamos estado en México la semana anterior y, además, hay maquinas que hacen ruido como disparos para espantar los pájaros que se comen la fruta.

Es otoño. Cuando salgo a caminar, los melocotoneros y ciruelos y perales ya no tienen fruta y sus hojas toman otros colores. Pero el maíz y las uvas negras en las viñas todavía no se cosechan. Los disparos siguen como espantapájaros invisibles hechos de sonido.  Uno se acostumbra a ellos del mismo modo que se acostumbre a las explosiones de los cohetes en el sur de México que supuestamente espantan a los espíritus. En los árboles frutales también veo cinta de plata en las ramas, más espantapájaros. Recuerdo que en México los agricultores utilizan la cinta de los casetes en sus campos de maíz para espantar pájaros. A veces esta cinta venia de los casetes de sermones regalados en los campos de trabajo en Culiacán. Supongo que los escuchaban primero antes de ofrecerlos a los pájaros para enseñarles algo también.

Ya no se ve tanto las figuras humanas como espantapájaros como antes. Tal vez a los pájaros se les cayó el veinte. Pero se ve todavía en las decoraciones de Halloween junto con las brujas en la y los fantasmas que actúan como espantapájaros diciendo “booo.” ¿De qué nos advierten? ¿De la muerte? Como si necesitáramos advertencia.

¿No se utilizan los espantapájaros para desviarnos de algo bueno, como un campo de uvas negras y jugosas? ¿No están diseñadas a engañar? ¿Y no es fácil para uno que tiene cerebro más grande que el pájaro desengañarse?  En la película La Tierra de Oz,  el espantapájaros de Frank Baum estaba convencido de que a él le faltaba el cerebro, y no a los pájaros. Sentía que caminaba hacia la ciudad de Oz con la cabeza vacía, aunque como la banda de América dice, "Oz nunca le dio nada al Hombre de Hojalata que no tienen ya, "y creo lo mismo fue cierto para Espantapájaros, también. Y le sirvió bien tener una cabeza rellena de paja después de todo, ya que cuando las criaturas voladoras lo capturaron (monos, no pájaros) y esparcieron su paja por todo el campo, tenía Dorotea simplemente que recoger y meter la paja en su ropa de nuevo para que volviera a revivir. Ojala fuera tan fácil. Me hace pensar en los huesos en el valle de los huesos en Ezequiel. El Espantapájaros era un espantapájaros humano después de todo.

Quizás soy un poco de espantapájaros también porque me han sacado un poco de paja y me hace falta la sabiduría que necesito para navegar por esta tierra de Oz. Y soy una advertencia: "No pasen por aquí; Soy radiactiva (o lo seré en unos pocos días. Quien sabe lo que sucederá cuando cruce la frontera para renovar mi pasaporte, "Sí, señora, usted dice que ha recibido radiación y que es por eso que hace sonar todas nuestras alarmas, ¿pero ahora puede comprobarlo?" Por supuesto, las únicas personas que no me creen y que no me ven como espantapájaros son los guardias de la frontera, a pesar de toda la evidencia, ¡porque podría ser un disfraz! Hmm. ¿Darían un pase fronterizo en el hospital, me pregunto? ¿Y lo tomarían en cuenta? Dudo. Veremos en la otra semana.)


Mientras tanto, en estos días de Halloween voy a engañar a todo mundo cuando salgo con mi gorra y mi prótesis a caminar aquí en Canadá, porque así parezco una mujer normal aunque soy residente de Oz. Esa es mi disfraz. Y el tuyo.

Thursday, October 15, 2015

Vivendo en paralelo

Una de las ventajas de estar en el coche durante seis horas mientras viajas a las montañas llamadas Poconos para ver a tus amigos, es que disfrutas el cambio de color de las hojas que trae el otoño. Eso, y te pones al día con tus podcasts favoritos. Escucho discursos sobre ciencia, e historia, y economía y escucho también los sermones de dos iglesias con las cuales me relaciono. A partir de estos discursos, tengo conversaciones con el conductor del coche (pero a veces tenemos que dejar la conversación porque se vuelve muy animada, y volvemos a comentar sobre los colores de las hojas). Nuestro tema fue por qué Dios mando a los israelitas a cometer genocidio. Sí. Lo sé. Este enorme problema se ha contextualizado en muchas, muchas maneras. Encontramos alguna manera de explicarlo porque sabemos que Dios es Dios de amor, no de genocidio. El sermón que escuché me inquietó porque sugería esta solución: tal vez Dios nunca dijo que cometieran el genocidio. Es difícil para mí aceptar esta propuesta. Puedo aceptar que debe haber una explicación para el hecho de que Dios dijera algo así, y como maestra de literatura, entiendo que existen géneros en la biblia que no permiten una interpretación literal (todavía estoy esperando con todos ustedes que, al final, realmente habrá dragones, pero dudo que el diablo se merece el honor). Pero... eso es otra cosa. No sé qué hacer con esta narrativa que aparentemente va tan en contra del carácter de Dios.

Al otro lado, me encantó el sermón sobre las parábolas de Jesús que dicen la verdad, pero no la dicen claramente, porque así no se entendería.  La palabra griega "parábola", al parecer, significa tirar algo para que quede junto a otra cosa. Así se ven las dos cosas lado a lado, y se aprende algo con la comparación. Esto si lo entiendo porque es la forma en que uno aprende tanto de las novelas clásicas, y de los ensayos, y de la poesía, y del arte, y de la danza y de los blogs. Si se coloca dos cosas lado a lado para poder compararlos, aprendemos más acerca de ambos. Así comparamos dos mundos, como México y Canadá, o como Oz y Kansas, o como los agricultores palestinos y el público palestino que escuchaba a Jesús sentado sobre una montaña. Así descubrimos lo que tienen en común. Así entendemos la comparación--El Reino de Dios es como...

Raramente nuestro aprendizaje sigue una línea recta. Pensé que ya sabía lo que Dios quería que aprendiera en México. Y luego me encuentro viviendo muy lejos en Canadá. Es una vida paralela, donde después de una vista de campos de maíz y de soja, ahora veo pinos que se parecen al arte de los pintores canadienses que tanto admiro, llamados el Grupo de Siete, porque se ven los pinos bofeteados por el viento frío y la lluvia. Esta vida en paralelo es como una parábola viviente, y puedo aprender algo de la vida en paralelo que lleva mi hermana, y me entero de que ella sabe cosas que yo no sé, porque no hay manera de experimentarlo todo en una sola vida. Y las personas que son tan diferentes a nosotros, como el pequeño  Ian que va persiguiendo al gato hasta que se esconde debajo del sofá, gritando "¡Miau, miau," la madre que va completamente cubierta en la cola en el supermercado por su religión,  la mujer que se está muriendo de cáncer del pulmón y que maldice los momentos que pierde buscando citas en el hospital, un marido que come su omelet con todo incluido, hasta con lechuga y rábano--estas son las vidas paralelas que nos enseñan tanto.

Porque Dios sabe que siempre nos perdemos de lo obvio. Al igual que nuestros niños, ¿no? Mi hijo, en su último año en casa nos preguntaba: "¿Por qué tengo que llegar a tiempo para cenar con ustedes cuando tengo otras cosas que hacer? ¿De qué sirve comer juntos si no quiero estar aquí?" Y la pregunta me dejaba sin aliento porque la respuesta es tan obvia. Pero solo para mí. No podía sacar ni en una sola palabra en explicación porque lo sentía tan obvio. Y esperaba a que las parábolas de la vida dieran la explicación, mostrando lo que no podía poner en palabras, y que abriendo un camino paralelo hacia la mesa familiar para traerlo de vuelta a su lugar. De hecho, es lo que ha ocurrido. Las cafeterías  y las cenas en otros hogares le han enseñado a mi hijo el valor de cenar juntos como familia. Confieso que tengo la misma pregunta que mi hijo. ¿Por qué tengo que sentarme en esta mesa del cáncer y beber de esta copa que tomamos en común?


Me imagino que la vida es una parábola que nos enseña sobre la vida de Dios, y que él nos ayuda a sacar el significado. Pero requiere valor para sacar este significado y valor para contárselo a los demás. 

Wednesday, October 14, 2015

Coro celestial

¡Me he unido a un coro de Navidad! ¡Con otras 80 personas! Es refrescante para el alma y un reto para la mente. Tengo que aprender 18 nuevas canciones con un montón de cosas difíciles como la síncopa, unos descansos complicados, y los acordes que no resuelven. Tengo que empezar de nuevo a aprender cómo leer música. Ha pasado mucho tiempo, y el director es unja persona muy animada pero también muy exigente. "¡¡¡NO SE PUEDE APRENDER LAS CANCIONES SOLO LLEGANDO A LA PRÁCTICA!!!” nos insiste.  “¡¡¡HAY QUE PRACTICAR EN CASA!!!!! ¡¡¡¡USTED TIENE TAREA!!!!! ", nos insiste. Pienso pero no digo nada, "¡Está bien, ya entiendo!"

Pero estoy encantada de estar en un tipo de salón de clases, y me da igual si soy lo maestra o soy la alumna. Yo disfruto las dos cosas igual. El reto de aprender tanto de enseñar me gusta. Por supuesto, me doy cuenta de que el aprendizaje ocurre en muchos lugares, como las colas que hacemos para cruzar la frontera, por ejemplo, donde me enteré ayer por la noche que los oficiales de inmigración del aeropuerto son diferentes que los guardias fronterizos. El guardia en la frontera vio la nota electrónica que le había dejado el oficial de inmigración de Toronto cuando no le ha había gustado mi documento de 25 años. Nos preguntó, "¿cuándo fue la última vez que cruzamos la frontera?" Era para ponernos a prueba, porque el ya sabía. Desafortunadamente, era tarde, y no podíamos recordar la fecha, porque pensamos que nos preguntaba sobre la última fecha en que habíamos cruzado la frontera en carro. "No podemos recordar", dijimos. No fue una respuesta muy convincente ya que habíamos entrado al país la semana pasada. "¿Han ido a conseguir su tarjeta de residencia?" Nos pregunta. "Uhhhhh," respondemos. "Están en eso, ¿no?" Como que nos esta ayudando. "Pues claro que sí," le respondemos.  Esta respuesta tampoco es convincente, pero él ya ha tomado su decisión, y nos devuelve nuestros documentos inadecuados  y nos deja pasar. Y no menea la cabeza ni nos relama por un documento que ya tiene 25 años de edad. Bienvenido a Canadá.

También se puede aprender en salones de quimioterapia donde estuve hoy. La señora esperando en la cola en frente de mi estaba enojada. Estaba enferma, y no quería pasar otro rato parada en una cola en frente de una recepcionista. Nos dijo que se estaba muriendo de cáncer y que hoy el doctor le iba a decir cuando tiempo más tenia de vida, y que no quería pasar su rato en una cola...... # *** $@@# $....... Cuando llegó a ver a la recepcionista, puso su cabeza sobre el escritorio y descansó mientras esperaba su pulsera de papel y sus papeles. Podíamos ver un ejemplo de lo que pasa cuando nos gana la frustración y nos piden aún más. En la silla de quimioterapia, el líquido del IV viene del congelador, y aunque te acaban de calentar el brazo con una cobija caliente, empiezas a temblar del frio. A mi lado, una hija esperaba junto a su padre en un vestido negro y tacones altos. Me imagino que de aquí tenía que ir a trabajar. Luego llegó su hermana, y ella se despidió." Pienso, “Ojalá tuviera yo tan cera a mis hijos." Tengo que aprender cada día cuanto los echo de menos.


Ayer estuvimos  en Pennsylvania pasando el día y la noche con Felipe  y Eunice e Ion (nuestros compañeros de equipo) y Hampton y Ginny (antes eran compañeros; es una larga historia). La conversación era excelente. Uno de los temas fue la siguiente: Sabemos que cuando llegamos al cielo, no vamos a tener una clara idea de lo mucho de que Dios nos ha perdonado. Él nos ha perdonado todo, incluso hasta lo que no hemos confesado, porque desconocemos lo mucho que hemos hecho para lastimar a los demás. No tenemos idea, en realidad, de la cantidad de pecado que cargábamos y lo mucho que Dios ha levantado de nuestras almas. Y parte de la maravilla del cielo será el conocimiento de lo mucho que Dios ha hecho, de lo mucho que nos ha perdonado, do lo grande que es su amor. Creo que va a ser un proceso de arrepentimiento, pero sin la vergüenza y la culpa que sentimos ahora. Será algo bonito. Algo como lo que sentimos cuando aprendemos algo agradable.  Creo que va a ser como el trabajo duro de aprender una nueva canción muy difícil pero muy hermosa. Será como unirse a un gran coro con un director muy bueno y lleno de amor pero también muy exigente. Será como aprender una canción eterna de alabanza que cada día crece porque para siempre seguimos aprendiendo lo mucho que Dios ha hecho y está haciendo, y seguirá haciendo por nosotros. Este es el tipo de aprendizaje que busco. ¿Cómo ven?


Wednesday, October 7, 2015

tatuajes

Imagínate estar acostada boca arriba en un lugar tranquilo. Se siente relajada. Arriba se ve hojas con gotas de rocío. Unas jóvenes hermosas caminan alrededor de ti, vestidas de rosa, y sus voces son amables y calmadas. Te ponen cuatro tatuajes con unos puntitos pequeños  que nadie puede ver, más que tu esposo. Y pronto los rayos llegarán, y te cubrirás con loción para evitar quemarte con el sol, pero no lo evitarás del todo, porque tienes que estar aquí en este lugar todos los días durante el próximo mes y medio. En este lugar tan tranquilo. Con las hermosas mujeres ayudándote a acostarte con comodidad, relajada, con tu brazo alzado sobre la cabeza y una parte de ti expuesta a los rayos que queman, esperando que se queme lo que no encaja en este escenario, con lo que crece demasiado rápido, con lo que se extiende demasiado rápido, con lo que se apodera de todo lo tranquilo y lo pacífico dentro de ti.

Después del veneno, después de la navaja, ahora viene la quemadura. El radiólogo-este señor es muy amable, quizás demasiado amable, y me advierte, “Yo no le voy a caer bien, una vez que empecemos."  Este Dr. Amable explica que es posible, dado que el cáncer ya había llegado  a los ganglios linfáticos, y nadie sabe cuánto se había extendido, que algún cáncer podría haber llegado al tejido, y aunque no se presentó en el informe patológico, todavía podría estar allí, en forma microscópica, amenazante, esperando que termine el ataque para regresar con venganza. Yo podía ver que otros le habían preguntado si era realmente necesaria la radiación, y me contestó, "Como ya les he dicho a muchos otros, su cirujano le recomendó venir a verme. ¿Qué le dice eso?” Y añade que, dado que se trata de un cáncer HER2 +, quiere darme un refuerzo, son cinco tratamientos más, por si acaso. "Pero es su decisión. Usted puede decir que no.” Y yo tengo que saber qué elegir. Y me da la mano para hacer un acuerdo que yo no quiero hacer, y luego le da la mano a Roberto, también, y así nos hemos comprometido a esta sala de rayos, donde pasaré horas de mi vida por el próximo mes y medio. Y él recita los efectos secundarios con una voz tan realista y una manera tan casual.  Me explica unas posibilidades tan horribles, un brazo inútil, un corazón dañado, una costilla rota, un pulmón lleno de cicatrices. Y pienso ¡genial! ¿Cómo voy a tomar esta decisión? ¿Y cómo será la vida después de todo esto? Algunos efectos son más seguros, la piel quemada, descolorida, el cansancio, el hecho de que no voy a querer hablar con el Dr. Amable (ni con las jóvenes hermosas que me atienden) con tanta amabilidad en mi voz, sino con una voz de cansancio, lo que no merecen. Creo que en esta parte de mi tratamiento sentiré más distancia entre mi cultura y la de estos médicos. Ellos tienen que fingir amabilidad, pero yo no. Yo elijo. Pero yo soy la que tengo que aguantar la quemadura. Puede que solo me quedaré en silencio, la opción habitual cuando lo que duele no se ve.


Y todo esto a pesar de que en el cielo hay cuadros de hojas verdes con gotas de rocío y alrededor hay voces suaves y pacientes dando tatuajes.