Monday, September 28, 2015

Tomando el té

¿Puedes adivinar lo que más se consume por los seres humanos después del aire y el agua? ¡El té! ¿Sabías que el té verde y el té negro provienen de la misma planta así como los mangos verdes y los maduros? Ayer me desperté temprano, ya no molestaba tanto la ceroma, tenía la mañana libre, y salí a correr. Mi paso era tan despacio que una amiga que me encontró en el camino pensaba que estaba caminando. Pero estoy orgulloso de decir que seguí con este paso humilde por cuatro kilómetros, regresando a casa toda adolorida pero ya, poco a poco, regresando a la normalidad. (Más o menos.) Me ayudó que estaba escuchando un podcast muy interesante  de la BBC llamado "In Our Time" (con acentos muy chidos) sobre el té. Y lo que me llamó la atención sobre el té era la forma en que fue adoptado y luego adaptado por los británicos por lo que ahora es la bebida nacional, pero tomarse un té en Gran Bretaña no se parece al tomarse un té en China, de donde vino. Los británicos no tienen las mismas ceremonias de té, o esas tazas especiales. Y los británicos le ponen leche y azúcar. Un sabor totalmente diferente. Las hojas son los mismos en ambos lugares, la esencia es la misma, pero las costumbres cambian de cultura a cultura.

Al pensar en esto fui interrumpida cuando me miré en el espejo. Por lo general evito hacer eso porque todavía no me acostumbro al extraterrestre que me vuelve la mirada. Pero esta vez me sorprendí ver dos manchas oscuras donde solían estar mis cejas. Parece como si apretado los puntos de presión con dedos manchados de carbón. Por fin me están creciendo las cejas y una  pelusa blanca en la cabeza. No sé lo que va a hacer la radiación, pero me alegro de ver un cambio. Volví a pensar en los rituales del té mientras luchaba por mantenerme despierta después de tanto ejercicio, pero quedé dormida en el sofá. Me alegré cuando una visita vino a sacarme de mi letargo, y le conté lo que había descubierto sobre el té.

El té es importante en mi casa porque Robert lo consume en la mañana y en la noche, aunque todo el día se toma el café. Cuando viaja, se lleva sus bolsas de té, y mi cocina tiene más cosas para hacer té que para hacer cualquier otra cosa. Yo prefiero el café (aunque me lo tengo prohibido con la taquicardia. No pude resistir tomarme un descafeinado en el Zócalo…mala idea). Los americanos cambiaron el té por el café durante la Revolución de Independencia, tirando grandes cargas de té británico al mar en protesta de los nuevos impuestos que imponían sobre las colonias americanas.

La cultura cambia mucho la forma en que hacemos las cosas. En muchas se toma el té,  pero probablemente no se habría convertido en una bebida tan popular si todo el mundo se hubiera obligado que todos lo bebieran como hacen los chinos, con sus ceremonias y sus tacitas especiales.


Así también son las misiones. Queremos que Jesús se conozca en todo el mundo (como el té). Pero no lograremos esto si insistimos en la importación de las tradiciones humanas que le añadimos al cristianismo. Por ejemplo, si insistimos que la adoración o la lectura de la Biblia sea en español cuando este no es la lengua nativa. Es mejor adoptar lo que es lo esencial del evangelio y no insistir en lo demás. Es mejor correr unos 4 kilómetros a paso de tortuga que no correr nada.

tazas canadienses que me regalaron Rut y Miguel

Saturday, September 26, 2015

Semillas que crecen

El jueves Roberto y Jason salieron de Tlaxiaco a 7000 pies y bajaron a Ometepec a nivel del mar. De hecho mañana, al salir, él y Jason quieren pasar unas horas en la playa, bañándose en el mar y comiendo ceviche antes de seguir en su camino a Yoloxochil.

Roberto me llamó en la noche y me dio una noticia que no esperaba y que me llenó de alegria. No fue como el mensaje de Felipe en Face que decia: "Estuve trabajando toda la noche, y fui  desalojado de me habitación.” Habia cambiado su estatus a: "sin hogar". ¿Cómo voy a interpretar un mensaje asi a tanta distancia? Le pregunté, "¿Debo preocuparme?" Porque pensé que si había pasado algo grave, no estaría enviando mensajes crípticos. Respondió, "No." Por eso creo que todo está bien. Dijo que tenía hasta la medianoche para mudarse. Mencionó algo sobre moho en la habitación de al lado. No me hubiera imaginado que tuvieran problemas con moho en Texas. Es un misterio. Luego recibí un mensaje del Elai diciendo que me tenía una sorpresa, y la llamé para ver de qué se trataba, y me dijo que adoptó un gato llamado Frida Kahlo. Supongo que con todas estas adopciones de gatitos está practicando para darme nietos algún dia en el futuro. Al menos eso espero.

Y vamos con la noticia. Tengo que explicar que antes, cuando vivíamos en Tlapa, Guerrero,  estábamos cenando  en la casa con los niños cuando de repente nos cayó visita. No teníamos teléfono, y habían venido desde Acapulco para encontrarnos. Eran unos pastores que querían invitarnos a vivir un tiempo en Acapulco para explicar a los miembros de las iglesias la necesidad de trabajar con los pueblos indígenas de Guerrero para que llegaran a conocer a Cristo.

Y nos fuimos para Acapulco. Vivíamos en Renacimiento que no tiene nada que ver con playas amplias o brisas del mar sino con muchísimo calor. Los niños dormían en hamacas y a veces nos levantábamos a media noche para tomarnos una ducha y refrescarnos. Las paredes se mantenian siempre caliente al tacto.

Pero reunimos un grupo de mujeres de las iglesias de la ciudad y fuimos a vivir a Ometepec para  plantar iglesias. Una de las mujeres, Célida, tiene mucho don de evangelista y mucha fe, y ella compartió el mensaje de Cristo con su arrendador, Vicente, y su familia, y les enseñó como formarse como iglesia, pero durante mucho tiempo, no pasó mas que eso. Esta noche me enteré que Vicente ha seguido evangelizando fielmente en su pueblo natal, y por fin le han respondido. Recientemente fueron bautizados siete. Ahora quieren llevar el evangelio a otros pueblos mixtecos. Y Vicente ahora dirige una pequeña iglesia en Ometepec.


Uno siembra. Otros riegan, pero la planta que crece da alegría a todos. El nombre Vicente (que es el segundo nombre de Roberto) significa vencedor, y sí lo es. Se ha ganado una victoria. Las semillas plantadas hace años están dando fruto, y esa es la mejor noticia que me podrían dar de Ometepec.

Esperando que algun dia esta foto sea de nietos en vez de gatos

Friday, September 25, 2015

Ciudad Heroica

Roberto y yo fuimos a un pueblo llamado Tlaxiaco, lo que significa en náhuatl: lugar donde llueve en la cancha de futbol, así que no somos la primera civilización obsesionada con el deporte. Fuimos a visitar a nuestros compañeros, Paco y Ofelia, y nos presentaron a Pedro, una persona tan improbable como la ciudad de Tlaxiaco. Además de tener un nombre difícil de pronunciar, es un lugar un poco escondido. Saliendo de Oaxaca, uno atraviesa montañas, milpas, y pueblos pequeños por tres horas, y de repente entra en una ciudad en miniatura llena de gente y de comercio. Hay mucha diversidad en la construcción de las casas. No existen dos iguales. Y algunas personas han traído ideas de los Estados Unidos, construyendo casas que parecen ser trasplantadas directamente del norte. Es un lugar interesante.

Aunque el artista canadiense del grupo Rush, Neil Peart, no lo creía así. Quizás vio las calles demasiadas estrechas porque las casas las encierran como mangas demasiadas apretadas. Cuando tomo una gira terapéutica por el sur de México un su motocicleta, siempre se paraba al oscurecer para buscar un hotel, pero hizo una  excepción en Tlaxiaco porque le parecía un lugar peligroso.

Lástima, porque Tlaxiaco es una ciudad histórica. Se llama la Ciudad Heroica porque su milicia ayudó a la resistencia mexicana sacar  a los invasores franceses que habían añadido a México a su imperio en la década de los 1860. Llegó a ser la segunda ciudad más importante del estado, hasta tenía un teatro. Pero cuando fue saqueado durante la Revolución, la gente de negocios empacó sus maletas y se trasladaron a la capital, dejando la ciudad abandonada con algunos recuerdos como una torre de reloj y unos edificios coloniales hermosos para recordarle de sus días de gloria. Hoy se destaca por ser un centro de comercio y servicios para las decenas de comunidades indígenas que lo rodean.

Pedro es tan exótico como la ciudad. Bien vestido, elocuente, cortés, este joven nació en una familia mixteca, pero se crio en la ciudad, hablando sólo español. Aunque sus padres acuden a los curanderos tradicionales para purgar los malos espíritus y curar los desequilibrios de frío y calor en el cuerpo, Pedro estuvo unos años en Ohio donde trabajó de mesero, y cuando regresó, trajo un interés en el budismo. Es latino, mixteco, católico, budista, trabajador de restaurante y agricultor mexicano. ¿Cuantas personas habrán como el en un lugar como Tlaxiaco?

La conversación estuvo fascinante. Pedro decía que prefería no limitarse al elegir entre todas las religiones y así fragmentar su pensamiento. Quería ser enriquecido por las varias enseñanzas que se reciben de los gurús, los monjes, los sufíes y los sacerdotes que enseñan la religión. Dijo que había aprendido a vivir sin ambición, sin ser corrompido por el materialismo, y sin dividir su mente por conformarse con una sola fe. Él aceptaba a todos, pero en especial le gustaba el budismo porque le liberaba de la culpa y del miedo a la muerte. Decía que los cristianos primero te dicen que eres un pecador y luego te tratan de salvar. Pero el budismo no cree en el pecado; es sólo la otra cara del bien. El budista cree que la muerte es el amigo de la vida, y que te libera del cuerpo. Dijo que vive una vida tranquila, aceptando todo lo que le llega en la vida. Yo le dije que también vivo tranquilamente, pero no por eso voy a aceptar todo lo que pasa en el mundo sin resistir lo que me parece maldad. Me parece que la vida es un juego de póquer. Hay que apostar sus fichas, y yo las he apostado todas en un hombre que volvió de entre los muertos con un cuerpo de sangre y hueso. Pedro dijo que él sabía todo acerca de este tipo, pero yo le contesté que no, que con este hombre tienes que entregarte completamente y no se vale. Me pareció un diálogo muy agradable donde ambos tratábamos al otro con respeto. Ambos deseábamos persuadir al otro.

Al final, él dijo que estaba agradecido por lo que había aprendido de la conversación. Le pregunté qué era eso. Él dijo que había aprendido que diferentes personas pueden ser consoladas por creencias muy diferentes. En eso estamos de acuerdo. Tenemos creencias muy diferentes.


Nunca me imaginé que iba a encontrar a un budista mixteco en un lugar como Tlaxiaco. Aprendí mucho de nuestra conversación. Al final, todos oramos juntos para despedirnos, y yo pedí una bendición especial sobre este joven. Ojalá que algún día se convenza que Jesús le ofrece mucho más que el Buda. No sabe lo que se pierde. De alguna manera se parece con las personas que pasan por la ciudad heroica de Tlaxiaco sin darse cuenta de todo lo que representa.


Wednesday, September 23, 2015

Demasiadas agujas

Son las cinco de la mañana. He estado escribiendo desde las dos. Pero no ha sido para el blog. Es para mi "otro proyecto." Y me resulta frustrante. Cuando empecé a escribir, sentía una urgencia, y escribía muy rápido. Ahora me cuesta sacar las palabras con este proyecto, y no tengo palabras para los blogs y para mi proyecto en el mismo día. Así que decidí escribir algo corto para decirles lo que está pasando: que sí estoy escribiendo, pero no para el blog.

Y Dios me ha puesto una pequeñita prueba. No es nada serio, es más como una molestia e inconveniencia. Se trata de un nuevo término médico que aprendí e investigué ayer: ceroma, una acumulación de líquido en mi costado sobre la incisión que causa molestia y hace difícil estirar el brazo.

Al principio tenía miedo de que era algo serio y que tendría que buscar un médico aquí (que no quiero hacer) o incluso regresar a Canadá antes de tiempo. Así que me puse a investigar. Llamé a mi farmacéutico en Canadá, quien dijo que la contactara en caso de hinchazón, pero ella me dijo que llamara la clínica de cáncer. Eso intente, pero la enfermera no estaba, y tuve que esperar hasta que volviera la llamada. Cuando me llamo, estaba un poco impaciente conmigo; ¿Por qué no había llamado directamente al cirujano (que no me había dicho que me contactara con ella si había hinchazón)? Así que traté de llamar, y por supuesto, su oficina estaba cerrada. Afortunadamente, Robert tiene una prima que es un cirujana de mama, y ​​le escribí, y ella sí me respondió inmediatamente, enseñándome sobre el ceroma. Me aseguró que no era nada grave y que no había necesidad de buscar médico o regresar a Canadá de inmediato.

Debería haberlo dejado allí, pero no. Hice más investigación en línea y encontré que el remedio preferido es usar una aguja para drenar el exceso de líquido. Qué bueno.  Son más agujas. Y esto no necesariamente sucede sólo una vez. Puede ocurrir varias veces a la semana durante meses. Ay sí. Me encanta la idea.


Así que aunque no es nada grave ni urgente, estoy pidiéndole a Dios quitarme esta espina en mi costado. Prefiero que ustedes sigan orando por las cosas importantes, como la sobrevivencia,  pero si se encuentra un momento libre, pídele de mi parte que me quite la hinchazón sin usar tantas agujas. Hay algunos términos médicos que no necesito aprender.

un termino que no quiero aprender


Friday, September 18, 2015

De repente

La cirujana ayer me dijo que lo más probable es que ya estoy libre de cáncer. Ella no uso esas palabras, claro. Y no hay ninguna garantía. Pero nos explicó que la patología reveló que he tenido "una buena respuesta al tratamiento de quimioterapia." En otras palabras, el tratamiento fue eliminando partes del tumor hasta que quedó muy poco, y no había ninguna señal de malignidad en los márgenes alrededor de la masa original, ni en los vasos linfáticos, ni en los nódulos, que sí habían demostrado malignidad en la biopsia inicial. Así que (esperemos) las noticias fueron lo mejor que pudiéramos esperado (aunque todavía me falta la radiación y más terapia para asegurar de que el monstruo no vuelva.) Nos parece que Dios ha contestado todas nuestras oraciones, y me siento agradecida con él por todo lo que ha pasado.

Lo único es que las noticias del médico llegaron tan rápido después de un proceso tan largo. Tuve todo ese tiempo en la silla de quimioterapia, todas aquellas estancias en el hospital, tuve la cirugía y las semanas para sanar para poder quitar los puntos (nadie ha dicho nada acerca de las nueve pulgadas de puntos de sutura, que parecen haber desaparecido, tal vez es un milagro - y si no lo han hecho, me los llevo a la tumba), y luego me espero 45 minutos en el consultorio del mientras entran y salen las otras mujeres, y mi sobrinita que nos acompaña se inquieta, y luego me llaman y paso al consultorio, y me dicen, "Usted ha tenido muy buena respuesta al tratamiento de quimioterapia. Que le vaya muy bien."

Es tan repentino. Todavía hay incertidumbre, pero son buenas noticias, y probablemente las únicas que voy a recibir durante este año de tratamiento. Y llegan un una forma tan repentina. Como un precipicio o un terremoto. Tal vez todas las cosas importantes de la vida son así. Así me sentí cuando me di cuenta que se casaba mi hija. Pasan los meses de anticipación y luego en pocas horas termina la boda y la pareja queda pensando: "Estamos casados. Realmente estamos casados." Recuerdo cuando me di cuenta que Felipe se iba a graduar un año antes de tiempo. Todavía me estoy acostumbrando a la idea de que no tengo hijos en casa. Pueden llegar buenas noticias o malas noticias que cambian nuestro mundo tan de repente, como un tornado que lleva a Dorotea a Oz.

A lo mejor, la gente que sanó Jesús sintió lo mismo, que era tan de repente, y es por eso que siempre les aseguró que era cierto y que pudieran recoger su camilla y salir caminando. Y tal vez Jesús mismo sentía lo mismo, sabiendo que su padre había estado fijando un plan de redención para miles de años, desde la caída de la primera pareja. Y cuando Jesús cumplió con el  plan en un microsegundo en un domingo por la mañana, en una cueva, a lo mejor él sintió, igual, que era tan de repente. Creo que los discípulos se sintieron así cuando el ministerio de Jesús se cortó tan de repente, después de tres años, y luego se sintieron así cuando, después de unos días, Jesús desapareció para siempre. Ya sabemos que su segunda venida va a ser así, de repente.


Y algún día, cuando estamos de repente con Dios, porque la muerte nos llega como una buena noticia muy repentina, vamos a sentir que nos llega la eternidad como una sorpresa, pero una sorpresa maravillosa, y lo sentiremos como una buena noticia que nos sigue llenando de un gozo que sigue creciendo para siempre.

Thursday, September 17, 2015

El Grito en Canada

Éramos catorce mexicanos, una familia de agricultores canadienses, dos misioneros y mucha comida el 15 de septiembre para hacer El Grito. Ustedes que viven en México fueron a alguna plaza o al Zócalo, si le gusta estar con muchísima gente), donde el presidente municipal (o el gobernador o el presidente del país) salió a un balcón antes de la medianoche y dio un breve discurso que terminó con el grito, puños en alto, "¡Viva México!" a la que toda la multitud respondió igual, con todo el patriotismo en su alma. Yo también estaba gritando "Viva México" ayer por la noche, sorprendiendo a la familia  canadiense. Me decían: "Eso fue bastante dramático. ¿Es siempre así? "Sí. Siempre es así. México no es nada si no dramático.

El Grito conmemora la lucha por la Independencia de México. En 1810 el sacerdote católico Miguel Hidalgo estuvo implicado en un complot para derrocar al gobierno colonial español y reemplazarlo con un gobierno de los criollos nacidos en México. Cuando le llegaron rumores de que estaba a punto de ser arrestado, él envió a su hermano con otros hombres armados para liberar a sus compañeros revolucionarios que ya estaban en la cárcel, y entonces sonó las campanas de la iglesia para reunir a su congregación en la plaza. Allí se les dio lo que hoy es el discurso más famoso de México. Las palabras exactas se han perdido, pero el sentimiento mantuvo la revolución en marcha durante más de una década hasta que llegó la Independencia llegó una década después, en 1821.

Esto es lo que estábamos celebrando en el patio de esta familia de Canadá, rodeado de árboles de durazno donde trabajaban los mexicanos. Tristemente, la corta temporada del durazno ha terminado, y los hombres se van a otros puestos de trabajo o de vuelta a casa. La anfitriona nos servía hamburguesas y salchichas, ensalada de papas y té helado en lugar de enchiladas y taquitos de pollo, tostadas y cerveza, pero toda la comida desapareció con la misma rapidez, y el espíritu era el mismo. Estos hombres han trabajado en Canadá el tiempo suficiente para ser voraces en cualquier ambiente. Uno de ellos, Everardo, por ser de Guanajuato, fue elegido por los demás para dar el grito. Cuando ya había oscurecido, el anfitrión lo llevo a la casa, por las escaleras, y a través de su recamara, para salir al balcón. Alguien prendió alguna luz cuando salió y los catorce mexicanos estallaron en aplausos, silbados y gritos. Ellos sabían qué hacer.

Everardo esperó hasta que hubiera silencio. Luego levantó las manos y dio el grito: 
¡Mexicanos!
¡Vivan los héroes que nos dieron patria!
¡Viva Hidalgo!
¡Viva Morelos!
¡Viva Josefa Ortíz de Dominguez!
¡Viva Allende!
¡Vivan Aldama y Matamoros!
¡Viva la Independencia Nacional!
¡Viva México! ¡Viva México! ¡Viva México!


Y comenzaron los cuetes. Ni siquiera sabía que eran legales en Canadá. Y los mexicanos gritaron más fuerte y todos les ayudaron, hasta los perros que empezaron a aullar. Fue una gran celebración. Y todos se dieron cuenta que es bueno celebrar juntos, aun cuando lo que se celebra no es de uno sino de los demás.


Wednesday, September 16, 2015

Personas que yo admiro

Si yo estuviera enseñando en Oaxaca ahora mismo, estaría preparando mis alumnos de último año para tomar unos exámenes SAT que incluyen un ensayo. Yo les daría un tema y 25 minutos para escribir sobre ello. Luego, evaluaríamos sus ensayos para ver en que pudieran mejorar. Así tuvieran práctica para cuando tomaran el SAT en serio. También estaría revisando los ensayos que piden las universidades donde quieren entrar. Estos toman más que los 25 minutos. Un tema favorito para estos ensayos es: Describe una persona que admiras. Aquí hay alguien que yo admiro, junto con su esposa.

El primer hombre mixteco que conocí fue Pedro Márquez. Años antes, había emigrado de un pueblo de Oaxaca a Culiacán, Sinaloa, para trabajar en la cosecha de pepinos y pimientos y tomates, y se había enamorado de una mujer hispana llamado Guille, y allí se habían quedado para vivir en un pueblo a unos 45 minutos de la ciudad. Ya no se ganaba la vida recogiendo verduras, pero se había convertido en vendedor en los campos donde vivían los trabajadores migrantes mientras estaban en Culiacán. Cada fin de semana llevaba su camioneta con ropa que había comprado en un mercado mayorista a un día de camino, con pan que horneaba Guille en el patio, con carne salado, secado en un tendedero, con chicharrón preparado ese mismo día y con rico pozole, blanco, verde y rojo. Todos los niños les ayudaban. Era una familia trabajadora.

Además de vender, Pedro pastoreaba una iglesia del pueblo donde llegaban muchos mixtecos, trabajadores migrantes indígenas del sur de México. Alguien nos había recomendado buscarlo al llegar a Culiacán. Llegamos a la puerta y le explicamos que queríamos aprender mixteco y aprender de él. Nos dio la bienvenida, y él y Guille llegaron a ser como nuestra familia. Nos buscaron donde vivir, ofreciéndonos un cuarto que antes había sido tiendita. Dormíamos entre el mostrador de concreto y la pared, en una cama que había armado Roberto atrás de nuestra camioneta y que de día se podía convertir en banco y una mesa.

Pedro nos presentó a los mixtecos en los campamentos, donde vendía sus mercancías, y todo mundo lo respetaba. Muchas veces los vendedores hispanos trataban mal a los indígenas, gritándoles y exigiéndoles sus pagos sin demostrarles ningún respeto. Pedro hubiera preferido perdonar una deuda que faltarles respeto a sus clientes. Pedro conocía los nombres de la gente y se preocupaba por sus familias.

Pero era mucho más que un buen vendedor. Realmente se preocupaba por la gente y era muy generoso. Muchas personas en la iglesia llegaban porque él les había ayudado a establecer un negocio. Él les enseñaba a hacer pan, o a vender ropa, llevándolos a sus propios clientes, y cuando habían levantado un negocio, él buscaba otros campos y otros artículos para vender, y nuevos clientes. Esto lo hacia una y otra vez con las personas que necesitaban su ayuda. También les ayudaba a encontrar donde vivir, como había hecho con nosotros. Algunos habían quedado por un tiempo en su casa.

Y no necesariamente eran su familia, o personas de su iglesia. Pedro y Guille eran generosos, personas con don de dar. Su iglesia estaba llena de gente que había llegado a Jesús por el testimonio de Pedro y Guille. Y vimos cómo ellos enseñaban dar a los demás. He conocido a unos mixtecos que no ayudan a nadie más que a su propia familia. Y he conocido a mixtecos generosos como Pedro. Pero él y su esposa son los primeros que nos enseñaron en México lo que Dios puede hacer entre la gente indígena por medio de personas que unen una gran fe con un gran corazón.

Tuesday, September 15, 2015

Buen humor

Hoy tuve otro examen MUGA. La recepcionista me dio un pedazo de papel con una lista que decía: "Usted está aquí para:
Rayos X - un técnico vendrá para usted...
Ultrasonido - un técnico vendrá por usted... etc. etc.

Pero al MUGA no lo mencionan por su nombre. Claro que no. Dicen: "¡Usted está aquí para la medicina nuclear!" Hmm. Por lo menos es mejor que algunas de las otras opciones que hay: Imágenes de la acumulación de sangre cardíaca o mejor aún, ventriculografía isotópica (¿Cómo iba a pronunciar eso para la recepcionista?). El nombre significa que ponen un trazador radioactivo en la sangre y monitorean su progreso a través del corazón, para ver si ha habido daño por la quimioterapia.

La enfermera que vino a buscarme era joven y pequeña y tranquila, y no pudo encontrar mis venas. Bueno, en realidad, sí encontró mis venas, pero no pudo hacer entrar la medicina, y tuvo que picarme varias veces. Me seguía preguntando: me pregunta: "¿Te sientes bien? ¿Te sientes bien? ¿Te sientes bien? "Tal vez me estaba volviendo pálido, pero tengo que admitir que las preguntas me mareaban más que las múltiples puñaladas. Sentí un poco de pena por ella--se veía la edad de Elai--¡pero sentía más lástima por mí! Ahora tenía un morete en la mano, ¡y el trazador todavía no entraba! Ella me tomó la mano entre las suyas, me miró a los ojos (tal vez debería mejor ser pastor) y me dijo que tenía venas frágiles. ¿Venas frágiles? Mencioné con mucha calma que ya me habían puesto muchos IVs, y nadie me había mencionado que tenía venas frágiles. No me suena bien.

Cuando vio mi incomodidad, ella me dijo, "Déjame ir a buscar un compañero." Entró un hombre con más experiencia, se sentó, y tuvo éxito, primer intento. ¡Menos mal! Comentó, "Esas venas se mueven tanto." Yo no lo había notado antes. Entonces entró la chica de nuevo y me acompañó a la máquina, y midió la acumulación de sangre cardíaca. Hizo su trabajo muy bien.

Pensé que había terminado la prueba, pero me faltaba ir a la clínica para que me sacaran los puntos y el tubo que se extendía de la cicatriz hasta mi clavícula. Cuando me presenté a la 1:00, la enfermera me dijo que tenía que volver a las 1:30, y cuando me presenté de nuevo, me dijo que en realidad no tenía cita; Había dejado de existir en media hora. Protesté, y ella sonrió. Creo que es rusa o ucraniana. Cada vez que he ido a esta clínica, la enfermera es de una etnia diferente. Jamaicana, persa, rusa. Así es en Canadá. Dolió retirar los puntos, pero no el tubo.  Roberto tuvo la amabilidad de esperar hasta después del proceso para decirme que le había dolido mucho al retirar sus puntos. Y esto fue sólo el tubo. No hemos mencionado otros puntos de sutura. Tal vez son de auto-disolución. Esperemos que sí. Si no es así, ustedes que son médicos, ¡por favor no me digan lo que me espera! 

Ya se imaginan quién pidió las tijeras despues de la operación porque se iban a tirar.

Este es un tatuaje que nunca tendré

Monday, September 14, 2015

La Buena Mentira

Anoche vimos una película llamada La Buena Mentira. Se trata de los niños sudaneses del sur que han quedado huérfanos por la guerra y obligados a caminar cientos de kilómetros para llegar a Kenia, donde vivían (aún viven) en campos de refugiados hasta que fueron reubicados. Se les llama los Niños Perdidos de Sudán. La película demuestra como los africanos aprenden a adaptarse a la cultura estadounidense: ven cómo los demás comen con cubiertos de plástico en el avión, se preguntán qué hacer con el plato de gelatina en el mostrador de la cocina, suponen que el timbre del teléfono es una especie de alarma, entran en la casa de alguien sin esperar a que se abra la puerta. En un momento le tratan de decir a su anfitriona estadounidense lo que realmente quieren de ella (fueron separados de su hermana), pero la mujer sigue moviendose de habitación en habitación, mostrándoles cómo prender las luces electricas.

Tengo una amiga aquí en Canadá que es de Sudán. Cuando era muy joven, ella perdió a su familia en la guerra en el sur de Sudán y se salvó de la muerte cuando una bala la tiró al suelo, fuera de la vista de los hombres armados. Ella también huyó a Kenia y vivio en un campo de refugiados. Más tarde, un canadiense que llegó de visita se enamoró de ella y se casaron, y ahora viven aquí. Ella me trajo galletas y me ayudó con mi jardín. Dice que sembraba hortaliza en África. Es alta y delgada y hermosa y dobla a la cintura cuando trabaja la tierra, y puedo imaginarla en un campo con otras mujeres como flamencos caminando lentamente por el agua. Pero no puedo imaginar lo que sufrió a manos de los soldados. Me alegro de que ella vive feliz aquí con su familia.

En la película La Mentira Buena, uno de los sudaneses va a la escuela, y su maestra enseña sobre el libro que están leyendo, Huck Finn. En el libro, Huck miente para proteger a Jim, un esclavo escapado, para salvarlo. La pregunta es, por supuesto, ¿algunas veces tendremos que mentir para salvar a otras personas de daño? Esta pregunta surge en la película cuando los chicos perdidos  tratan de proteger a sus compañeros. No voy a decir más en caso de que no hayan visto la película.

El título es una figura retórica llamada un oxímoron. La palabra significa "deliberadamente estúpido" porque parece una contradicción, las dos palabras contradiciéndose como en: guerra civil, ateo devoto, o grabadas en vivo. Demuestran una paradoja. Estoy leyendo un libro titulado La Promesa de la Paradoja que explora la naturaleza paradójica del cristianismo, una piedra de tropiezo para los Judios y locura para los griegos. ¿Cómo se explica: "Si guarda su vida, la perderá, pero si pierde su vida por mi causa, la salvará," o "Yo formo la luz y creo las tinieblas; Hago penas y creo curaciones"?

Nada es mas paradójico en el cristianismo que el sufrimiento: el sufrimiento de los cananeos asesinado por Judios genocidas, el sufrimiento de los Judios asesinados por nazis genocidas, el sufrimiento de Dios muerto por todos, el sufrimiento de los niños perdidos de Sudán, el sufrimiento de personas que sufren la malaria, el SIDA, el hambre, el cáncer. Estas no son cosas que se explican con palabras. No son problemas que se resuelven con palabras. Pero de alguna manera, tenemos la esperanza de que estos sufrimientos todos son un tipo de buena mentira.


Thursday, September 10, 2015

El tema de la Biblia

Cuando Robert y yo todavía vivíamos en Guerrero, nos encontramos con un hombre cristiano mixteco llamado José Guadalupe que tenía don de evangelismo. Un día lo llevamos a visitar a una familia que estábamos evangelizando. Le trajeron una silla y se sentó junto al fuego en la cocina, y comenzó a contar una historia. La historia era de Adán y Eva, de cómo Dios los llamaba cuando estaban perdidos. Las personas que le escuchaban en la cocina comenzaron a acercar sus sillas y sentarse a su alrededor. A medida que llegaban más personas, el grupo crecía hasta tener que toda la familia estaba sentada alrededor de José Guadalupe, fascinados, escuchando la historia de Dios. Más tarde se comprometieron con Cristo. Pero José Guadalupe nunca sacó una Biblia. Conocía la historia y lo contaba con pasión, y los que le rodeaban le escuchaban y respondían a la historia de Jesús.

El sermón de este domingo me hizo pensar en José Guadalupe. Mike estaba hablando de cómo podemos perder los que es más importante por enfocar en los detalles, perdiendo el bosque por ver solamente los árboles. Él utilizó una ilustración de Psicología sobre la atención selectiva. Aquí hay un link si quieres probar. https://www.youtube.com/watch?v=vJG698U2M
Yo me pierdo de ver muchos bosques. Recuerdo que una vez di una enseñanza sobre misiones, y empecé a insistir que las misiones es el tema más importante de la Biblia porque  se trata de como Dios rescata al mundo del pecado. Pero alguien me detuvo en seco diciendo que no, las misiones no es el tema más importante en la Biblia. No habrá ninguna misión en el cielo. Sólo hay un tema más importante en la Biblia. En realidad, sólo hay un tema en la Biblia. Ese es Jesús. Y eso es lo que Mike quería decir.

Nos recordó que la Biblia no es Jesús. No es tan importante como Jesús. El propósito de la Biblia es dirigirnos a Jesús, es revelar a Jesús, es persuadirnos de Jesús. Cada historia, desde Génesis hasta Apocalipsis, nos lleva a Jesús. Y la Biblia no es la única forma en que Jesús se revela: el Cuerpo que nos rodea lo revela. La adoración lo revela. Los sacramentos lo revelan. Visiones lo revelan. Incluso nuestros propios corazones lo pueden revelar. La lectura de la Biblia no era posible para la mayoría de la gente hasta que se inventó la imprenta, y aún no es posible para muchas personas hoy en día, debido a las barreras lingüísticas y políticas. Pero eso no impide que Dios revele a Jesús. Los primeros cristianos mixtecos en Guerrero no llegaron a Jesús por medio de la lectura una Biblia sino por el testimonio de otros.


Por eso Mike insistía que mientras discutamos nuestras interpretaciones de la Biblia, no hay que olvidar lo que es más importante: Jesús. No es la lectura de la Biblia ni su interpretación que nos salva sino Jesús. Así que si las personas no respetan la Biblia, no lo creen, no lo leen, tenemos otras formas de revelar a Jesús. Tal vez, al igual que en los días de Pablo, tengamos que ser la palabra de Dios para otras personas, saber hablarles a judíos y a gentiles y a animistas y a posmodernos.  Tendremos que saber cómo hablarles de la vida de Jesús sin abrir la Biblia.  Puede que tengamos que revelar a Jesús en nuestras palabras y en nuestros actos, para permitir que las personas que no leen las Escrituras nos puedan leer a nosotros. Así es como hicieron los primeros discípulos, y cómo hacen los mixtecos como José Guadalupe. Creo que así se va a tener que hacer aquí en Canadá también.


¿Qué viste en el video?


Wednesday, September 9, 2015

La credibilidad

Uno de los temas que enseño en la escuela es el etos o la credibilidad. Cuando alguien empieza a hablar, medimos su credibilidad. Tomamos todo en cuenta, incluyendo el lenguaje corporal y el pasado de la persona. Si no sabemos nada sobre la persona, hacemos decisiones basadas en la apariencia, el acento, el contacto visual, sus palabras de apertura, y el volumen y la modulación de su voz. Comparamos lo que dice el orador con lo que ya sabemos. Una vez que decidimos que una persona es digna de confianza, estamos abiertos a las cosas nuevas que dice. De lo contrario, les ignoramos.

En estos días de elecciones en Canadá y los EE.UU., estamos conscientes de como manipulan los candidatos políticos su credibilidad. Pero también medimos a los que predican en nuestras iglesias. Esperamos a escuchar ciertas frases clave para saber si debemos seguir prestando nuestra atención. Lo que estoy aprendiendo es que las personas son una mezcla. Dicen cosas buenas pero también dicen cosas con que no estoy de acuerdo. Me parece que tengo que analizar más antes de tomar una decisión final. Es más y más complicado distinguir entre las cosas buenas y las cosas equivocadas que presentan en sus discursos.

Aquí en Canadá voy a mi iglesia, pero también estoy escuchando una serie de sermones de otra iglesia del mismo movimiento donde voy de vez en cuando. La serie se llama Estudio bíblico, impartido por un tipo llamado Mike. Habla de las formas en que la Biblia, un libro divino que enseña la salvación a través de la muerte y resurrección de Jesús, es también un libro humano narrado por personas en sus propios contextos históricos. Ellos cuentan sus historias con otra perspectiva de lo que usamos en un mundo moderno. Describen el mundo en términos de cúpulas y almacenes en el cielo y de pilares y de aguas debajo de la tierra (que no son términos correctos según la ciencia de hoy). La orden de los eventos cambia, según su enfoque, y los números y los nombres de los lugares no siempre coinciden. Mike incluso dice que Jericó posiblemente no tenía paredes. ¿Cómo no tenía paredes? Dice que no es necesario estar de acuerdo con todo lo que él dice como predicador. ¡Menos mal! Porque aunque estoy de acuerdo con la mayor parte de lo que dice, no estoy de acuerdo con todo. (Tengo que revisar aquello de las paredes de Jericó.) Y Mike dice que no existe el llamado misionero. Él no cree en la obra misionera. Yo sé que el está equivocado en eso, pero me gusta esta serie.

Mike explica que la Biblia es un libro divino y pero también es un libro humano (como Jesús era un ser divino al mismo tiempo que era un ser humano). Creo que tiene razón.  Me doy cuenta que hay detalles en la biblia que parecen ser errores cuando leemos de punto de vista modernista sin entender como pensaban los escritores originales, y cuáles eran sus intenciones. No quiero que estos detalles destruyan la fe que tenemos en la Biblia como la Palabra de Dios.


Mientras tanto, el predicador en mi iglesia dice algo muy diferente. Dice que si no tienes su punto de vista sobre la creación, tu fe está en peligro. Podrías perder tu salvación. Estos son dos puntos de vista muy diferentes que se predican en dos iglesias hermanas, y me asocio con ambas y las respeto, y ambas tienen enseñanzas que me parecen cierto y enseñanzas que me parecen incorrectas. Su credibilidad es una mescolanza.

Creo que con la madurez cristiana, la cosa se pone más complicada a medida. Creo que debo escucharles a mis hermanos y a mis hermanas, y analizar bien todo lo que dicen, y formar mis propias opiniones. Y debo permitir que ellos hagan lo mismo sin juzgarlos. Nos gusta juzgar a los que tienen otras opiniones y dejamos de escucharlos por temor a caer en un error. Con esta filosofía, vamos a tener un grupo muy reducido con quien podemos hablar, y no creo que así funcione el reino de Dios. Creo que el reino de Dios crece siempre más y más, incluyendo a todos los que lo aman y lo sirven de todo corazón.


Tuesday, September 8, 2015

Control

¿Cuál es el sermón más extraño que has escuchado? Yo he escuchado varios. Uno fue el día de Navidad sobre la desnudez de Noé y otro fue el Domingo de Resurrección sobre lo fácil que es llegar al infierno. Uno dijo que la parábola de Lázaro y el hombre rico no tenía nada que ver con la riqueza, y otro sobre Job dijo que el pobre siguió sufriendo únicamente porque no confiaba en Dios; con unas simples declaraciones hubiera evitado tanto sufrimiento. Luego hubo el sermón diciendo que aunque no podíamos saber el día ni la hora en que Jesús iba a volver, ¡podríamos saber el año! Fue el 1996. El sermón más extraño de todos fue uno que se predicó en un pueblo mixteco hace años. El predicador afirmó que en Rusia había un gran agujero, y si uno bajaba un micrófono, se podía oír los gritos de la gente en el infierno. Eso les llamó mucho la atención.

Claro que se controla algo lo que se va a decir en el pulpito. Pero siempre se permite que alguna visita reconocida tome la palabra, y algunas veces se pasan. Una vez fui a Los Ángeles para apoyar a una iglesia en el evangelismo, y después del culto, me subí detrás del pulpito. Allí me paré con las manos a cada lado del podio, mirando por todo el auditorio vacío. Sentí el poder que tenía el pulpito de aquella iglesia. Un anciano se me acercó y me ordenó que me bajara. No tenía derecho de pararme en aquel lugar de poder.

No siempre reconocemos donde reside el poder. ¿A quién se le ocurriría que existe poder en los sacramentos de la santa cena y el bautismo? En el Nuevo Testamento no se ve que los sacramentos fueron controlados por los líderes. Los miembros de la iglesia partían el pan en sus casas (sin mención de pastores); y las personas bautizadas no fueron bautizadas por líderes (Pablo y Jesús no acostumbraban bautizar a la gente). Estos momentos sagrados no fueron controlados porque era Dios quien colocaba a la gente dentro de la iglesia por medio del bautismo y era Jesús que se presentaba en el pan y el vino. Los discípulos eran solamente testigos de su presencia. Le preguntamos una vez a un misionero en Guerrero qué hacían las nuevas iglesias bebé para servir la cena del Señor, cuando ellos no tienen las credenciales para ser designadas como iglesias según el criterio de su movimiento. Él dijo: "Tenemos que controlar a los nuevos de alguna manera." Muchas denominaciones en México requieren que las nuevas iglesias bebé esperen al pastor de la iglesia madre para tener bautismos. Poder. Aunque es un acto sencillo, sólo un baño en agua limpia, sin embargo, los sacramentos son tan poderosas en nuestras vidas que no queremos soltar las riendas.

Irónicamente, es casi imposible introducir un error doctrinal al servir pan y jugo a la congregación.  Cuando bautizamos a una persona que se ha arrepentido, ¿cuánto error le podemos enseñar en ese acto tan sencillo? ¿Se puede afectar sus doctrinas como se puede con un sermón? No, pero se le puede enseñar sobre el poder. Se le puede enseñar sobre quien puede tomar decisiones en la iglesia y quién no. Se puede controlar el liderazgo.


Creo que este poder no nos pertenece a nosotros. Jesús es el que nos ordena tomar la Santa Cena en memoria de él, y nos ordena bautizar a todos los que se hacen discípulos de él. Si dos o tres se reúnen en el nombre de Jesús para adorarlo, ¿quiénes somos nosotros para negarles la presencia de Jesús por medio del pan y el vino? Si una persona ha llegado a los pies de Jesús en arrepentimiento, ¿quiénes somos nosotros para negarle su bautismo simplemente por una falta de credenciales humanos? ¿Quiénes somos para usurpar el poder de nuestro Señor Jesús? Es irónico que lo que Jesús nos ha regalado con tanta libertad, nosotros lo controlamos como si fuera nuestro.