Cuando Robert y
yo todavía vivíamos en Guerrero, nos encontramos con un hombre cristiano
mixteco llamado José Guadalupe que tenía don de evangelismo. Un día lo llevamos
a visitar a una familia que estábamos evangelizando. Le trajeron una silla y se
sentó junto al fuego en la cocina, y comenzó a contar una historia. La historia
era de Adán y Eva, de cómo Dios los llamaba cuando estaban perdidos. Las
personas que le escuchaban en la cocina comenzaron a acercar sus sillas y
sentarse a su alrededor. A medida que llegaban más personas, el grupo crecía hasta
tener que toda la familia estaba sentada alrededor de José Guadalupe, fascinados,
escuchando la historia de Dios. Más tarde se comprometieron con Cristo. Pero
José Guadalupe nunca sacó una Biblia. Conocía la historia y lo contaba con
pasión, y los que le rodeaban le escuchaban y respondían a la historia de Jesús.
El sermón de este domingo me hizo pensar en José Guadalupe. Mike estaba
hablando de cómo podemos perder los que es más importante por enfocar en los
detalles, perdiendo el bosque por ver solamente los árboles. Él utilizó una ilustración
de Psicología sobre la atención selectiva. Aquí hay un link si quieres probar. https://www.youtube.com/watch?v=vJG698U2M
Yo me pierdo de
ver muchos bosques. Recuerdo que una vez di una enseñanza sobre misiones, y empecé
a insistir que las misiones es el tema más importante de la Biblia porque se trata de como Dios rescata al mundo del
pecado. Pero alguien me detuvo en seco diciendo que no, las misiones no es el
tema más importante en la Biblia. No habrá ninguna misión en el cielo. Sólo hay
un tema más importante en la Biblia. En realidad, sólo hay un tema en la
Biblia. Ese es Jesús. Y eso es lo que Mike quería decir.
Nos recordó que la Biblia no es Jesús. No es tan importante como Jesús. El propósito de la Biblia es dirigirnos a Jesús, es revelar a Jesús, es persuadirnos de Jesús. Cada historia, desde Génesis hasta Apocalipsis, nos lleva a Jesús. Y la Biblia no es la única forma en que Jesús se revela: el Cuerpo que nos rodea lo revela. La adoración lo revela. Los sacramentos lo revelan. Visiones lo revelan. Incluso nuestros propios corazones lo pueden revelar. La lectura de la Biblia no era posible para la mayoría de la gente hasta que se inventó la imprenta, y aún no es posible para muchas personas hoy en día, debido a las barreras lingüísticas y políticas. Pero eso no impide que Dios revele a Jesús. Los primeros cristianos mixtecos en Guerrero no llegaron a Jesús por medio de la lectura una Biblia sino por el testimonio de otros.
Nos recordó que la Biblia no es Jesús. No es tan importante como Jesús. El propósito de la Biblia es dirigirnos a Jesús, es revelar a Jesús, es persuadirnos de Jesús. Cada historia, desde Génesis hasta Apocalipsis, nos lleva a Jesús. Y la Biblia no es la única forma en que Jesús se revela: el Cuerpo que nos rodea lo revela. La adoración lo revela. Los sacramentos lo revelan. Visiones lo revelan. Incluso nuestros propios corazones lo pueden revelar. La lectura de la Biblia no era posible para la mayoría de la gente hasta que se inventó la imprenta, y aún no es posible para muchas personas hoy en día, debido a las barreras lingüísticas y políticas. Pero eso no impide que Dios revele a Jesús. Los primeros cristianos mixtecos en Guerrero no llegaron a Jesús por medio de la lectura una Biblia sino por el testimonio de otros.
Por eso Mike insistía
que mientras discutamos nuestras interpretaciones de la Biblia, no hay que
olvidar lo que es más importante: Jesús. No es la lectura de la Biblia ni su
interpretación que nos salva sino Jesús. Así que si las personas no respetan la
Biblia, no lo creen, no lo leen, tenemos otras formas de revelar a Jesús. Tal
vez, al igual que en los días de Pablo, tengamos que ser la palabra de Dios para otras personas, saber hablarles a judíos
y a gentiles y a animistas y a posmodernos. Tendremos que saber cómo hablarles de la vida
de Jesús sin abrir la Biblia. Puede que
tengamos que revelar a Jesús en nuestras palabras y en nuestros actos, para
permitir que las personas que no leen las Escrituras nos puedan leer a nosotros.
Así es como hicieron los primeros discípulos, y cómo hacen los mixtecos como
José Guadalupe. Creo que así se va a tener que hacer aquí en Canadá también.
¿Qué viste en el
video?


No comments:
Post a Comment