En la boda, canté "Es un buen, buen Padre" con
dos amigas que también aman a Elai. Nos llevamos horas de práctica. Me di
cuenta, durante el canto, que lo que buscaba más que todo, era que Elai se
sentara amada. No sabía lo que Robert diría en su discurso, pero era el mismo
mensaje. Uno pensaría que ella ya lo sabía bien. Pero esta lección no es
permanente. Se borra cuando dormimos. Aprender amar y ser amada no es como
aprender a leer. Se puede olvidar. Uno tiene que volver a aprender todos los
días. Tiene que decir y escuchar las palabras "Te amo" todos los
días. Es una danza que tiene que empezar una y otra vez, una pintura sobre el
agua, una escultura de fuego.
Como dijo Robert:
Tener sólo una hija hace que sea fácil
de decir, "Ruti es mi hija favorita." Lo que hace que sea aún más
fácil se lo mucho que la amo. Desde que le dimos los nombres de dos amigas
misioneras, a mitad del embarazo, ella ha sido nuestra "Ruti."
Ponerle nombre nos hizo sentirnos más cerca de ella. Yo había estado utilizando
los pronombres femeninos desde el principio del embarazo sin saber que era niña,
pero cuando al técnico de ultrasonido se le escapó que realmente era una niña, comencé
a usar sus nombres, y me enamoré de ella.
Elai, cuando todavía cabías en el
hueco de mi brazo, donde pasaste muchas horas, allí porque nada te podía calmar
más que el movimiento de brazos, yo te amaba.
Cuando empezaste a caminar y te
gustaba subirte en todo y enfrentarte a todo lo desconocido, yo, siendo consciente
siempre de los peligros, yo te amaba.
Cuando tu voluntad se comenzaba a
desarrollar y resistías el camino que te habíamos presentado porque querías
hacer tu propio camino, yo te amaba.
Cuando vimos que aprendías a formar
amistades en tres o más culturas diferentes, y sentimos las alegrías y los
dolores que te acompañan en el proceso, yo te amaba.
Cuando llegabas de la escuela enfadada
porque te parecía que el Apóstol Pablo estaba hablando en contra de las
mujeres, y cuando dudabas a veces de la bondad de Dios, y luego cuando tomabas
tus propias medidas para encontrarlo, yo te amaba. Cuando perseverabas en
tus estudios y en las artes, y cuando desarrollabas tus habilidades creativas y
disfrutabas de tus éxitos y sufrías de tus decepciones y contratiempos, yo te
amaba.
Y te he amado a través de veintiún
años, ayudándote y viéndote crecer y madurar para llegar a ser la mujer hermosa,
valiente y lleno de habilidades que ahora eres. Sé que vas a continuar en este
camino, y que tan duro como serán algunas de tus experiencias en la vida, habrá más experiencias buenas en el futuro. Te
amaré a travez de todo y a pesar de todo. Pero ahora es el momento de dejar que otro te ame, y cuide
de ti. Estás entrando en una nueva etapa de madurez que tendrá sus propios
retos y dificultades, pero que también tendrá sus momentos de alegría y satisfacción.
Te amaré por todos ellos.
Bienvenido, Mikael, a la vida de mi
hija, y a nuestra vida. Te entrego mi papel de ser el hombre más importante en
la vida de mi hija. Te la entrego, aunque en realidad nunca fue mía, y ella no
será tuya, tampoco. Los dos somos bendecidos por tenerla en nuestras vidas, y por ser responsables por un tiempo de su cuidado. Ahora seguirá su vida a tu lado. Tienes nuestra
bendición completa. Te queremos ahora, y llegaremos a amarte aún más. Elai, este día marca
una nueva vida para ti. Tendrás tus alegrías y tus grandes bendiciones, y también
tus momentos dificiles. Quiero que sepas, y siempre recuerdes: Yo te amo. No
importa lo que venga. Nada puede cambiar eso.
Te amo.
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