Monday, July 6, 2015

Independencia

Me habían advertido que la quimoterapia me podía afectar la memoria y me reía de las veces que bajaba las escaleras, olvidando lo que había subido a traer. Pero ayer fue el primer día que me afecto todo el día. Lo pase como en una nieblina. Perdi horas. Habíamos salido a las 4 de la madrugada para cruzar la frontera, cambiar de coche, y caminar hacia Chicago. Había descargado podcasts que realmente quería escuchar, y la primera (¿era la primera?) comentaba que las 4 a.m. es una hora mágica, hora que inspira canciones e historias de fantasmas, pero con el paso de los kilometros, me dormia, y termine oyendo sólo pedazos, fragmentos, como destellos del paisaje a través de la ventanilla del coche. Uno de los podcast describió cómo un hombre utilizo la cámara en su teléfono para grabar un segundo de cada día de su vida durante cuatro años, creando al final, un video de 24 minutos. Ahora se gana la vida vendiendo el app. Él dice que en realidad se puede ver pasar el tiempo de tu vida. Es como ver destellos del paisaje a través de la ventanilla del coche.

Él dice que se puede ver el cambio en uno mismo a través del tiempo. Que siempre te sorprendes que después de solo cuatro años eres una persona tan diferente a lo que antes eras. Nadie puede creer que va a cambiar tanto. Pues por supuesto que no. Aun nos falta la experiencia para entender un cambio asi. Todos somos malos para las predicciones.

...Y en algún momento más tarde me desperté al final de la descripción de la segunda guerra mundial, y una voz dcia  que los Aliados habían extendido la guerra por muchos días, muchas  semanas, exigiendo una mayor clarificación de términos y más tiempo, para que Alemania perdería mas miles de hombres, todos los días, y se hundiera un poco más antes de que la muerte se detuviera. Y la voz leyó del Mein Kampf (Mi Lucha) donde Hitler ardia con la vergüenza de haber perdido la guerra, de haber puesto fin a la masacre de cientos de miles de hombres, cada día, y donde soñaba con aún más guerra. Diez millones de hombres muertos no era suficiente. Los números en si no significan nada. Solo es cuando perdemos a un padre, a un hermano, o un hijo cuando los números tienen significado. La Primera Guerra Mundial había sido un barajar de territorios. ¿Y qué sé yo de todas las razones, salvo que alguien dijo que habrían guerras y rumores de guerras. Los diez millones perdidos no son nada. Nunca aprendemos hasta demasiado tarde.

... Y al rato oi una voz que describia la materia oscura microscópica, que parece ser otra forma de vida que nadie ha explorado, que podría darnos la solución al cáncer. Nos da esperanza. Se podía oír a la esperanza en su voz. Y el cientifico en el podcast creía que el hombre puede resolver nada ... dado el tiempo suficiente. Y por la tarde, todavía tratando de disipar la niebla en mi cerebro, tratando de despertar, abrí mi novela de ficción histórica sobre la Guerra de los Cien Años, y lei escenas de guerra, con caballos y hachas y flechas, y me pareció que las escenas era come el paisaje que se veía de la ventana del coche. Me parecía que en las guerras se veía el cambio en la tecnología, pero seguía la violencia. Porque vivimos en esta paradoja: que el mundo cambia,  y aprendemos a vivir mejor, pero el camino sigue siendo el mismo. Quizas ganaremos la batalla contra el cáncer. Pero hay otro lado: hay un Hitler soñando con la guerra cunado acababan de morir tantos. Y por el murieron sesenta millones mas. De quien fue aquel sueño? ¿Cual es nuestro sueño? ¿Qué sueños vienen por delante?

Celebramos el 4 de julio. Celebramos la paz que nos ganamos. La violencia la dejamos en películas. Ojala allí se quede.

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