Monday, August 31, 2015

Linea de pensamiento

Jueves fui para registrarme para la cirugía del martes. No tardó.  La enfermera me tomó la presión y me explicó el proceso y el tiempo que voy a estar en el hospital (voy a salir el mismo día). Me impresiona cuando las enfermeras pueden pasar por el mismo proceso tantas veces, con tantas personas nuevas, y siempre mantienen su buen humor y su paciencia. Estoy agradecida, porque es mi primera vez. ¿Con qué frecuencia nos encontramos con una persona nueva que no sabe nada acerca de nuestro trabajo, y nos olvidamos de cómo se siente esa persona? Tal vez esto me ayudará a recordar (como maestra) cuando llega una nueva alumna y se sienta frente a mí en su primer día de secundaria.

He empezado a sentir un poquito de inquietud, sobre todo si me despierto a media noche. Sé que la cirugía no es largo ni peligroso, pero es irreversible, un cambio que no se quita, con una larga lista de posibles consecuencias. Mejor me pongo a pensar en otras cosas, recitando Longfellow "El día termina, y la oscuridad cae de las alas de la noche..." o su "Oí las campanas el día de Navidad..." algo con ritmo que me cambie la línea de pensamiento (en inglés lo llaman un tren de pensamiento, pero todos sabemos que no se puede cambiar la ruta del tren. Tal vez significa el cambio de trenes para el pasajero. No es lo que me vino a la mente porque nunca viajo en trenes. Me subo al coche y me quedo allí hasta que termine el viaje. Es tan difícil cambiar de líneas de pensamiento como lo es cambiar de coches a medio camino).

También siento como se marcha el tiempo inexorablemente hacia el martes. ¿Qué pasaría si simplemente no llegara a la cirugía? Pero sí llegaré. Voy a entrar a la clínica, y acostarme en la camilla, y permitir que me pongan el IV, y esperar el procedimiento. Hay muchas ocasiones en la vida cuando simplemente esperamos que sucedan las cosas, y no las resistimos. Roberto y yo vimos una película sobre una familia judía durante el Holocausto que simplemente se puso de pie contra la pared, esperando las balas. Una mujer observaba todo en el fondo. Lo mío no se puede comparar, por supuesto, pero se siente que uno marcha hacia un fin inevitable que quisiera detener.

Siguiendo con otro tema. Donde vivimos ahora está lleno de ventanas y pasto verde y los cuadros que pintó la mamá de Roberto, y los tomates frescos y jugosos del jardín de Stella, y los duraznos frescos y jugosos de la finca de los Walls, y un torno prestado en el garaje (!), y un calendario con el pino solitario del Grupo de Siete en la pared, y las pantuflas de vaca de Gabriel que dicen “muuu” (sus padres son misioneros colombianos que nos visitan durante unos días. Dejaron los zapatos de Gabriel en el mostrador cuando migración pidió ver su documentos), y un jacuzzi y un tren que pasa a veces por el patio de atrás. Afuera se siente el sol y una brisa refrescante, y no necesito que Longfellow me cambie el tren de mi pensamiento.

Los dos días que tomamos para celebrar nuestro aniversario nos cambiaron nuestro tren de pensamiento. Me parece que con el tiempo, perdemos nuestra capacidad de ver las cosas desde el punto de vista de la otra persona. Cuando esto sucede, es tiempo de detenerse y pasar un rato juntos, caminando por la ciudad a paso lento, haciendo algo juntos, acurrucándose en el sofá para admirar el arte de Banksy, y poniéndose de acuerdo en algunas cosas (no nos gustó el mensaje de lo obra de teatro que vimos pero estaba bien realizado). Es genial observar que cuando nuestra línea de pensamiento  va por mal camino, podemos tomar medidas para cambiarla. Aunque no podemos controlar el destino, sí podemos controlar la ruta y llegar con más calma y más paciencia.


Saturday, August 29, 2015

Lugares feos

Cuando salí de la universidad, fui a trabajar en un campo de refugiados en Honduras, pero regresábamos a la ciudad para un descanso cada seis semanas porque donde trabajábamos era muy aislado. En la ciudad comíamos ensaladas y hamburguesas, y nos reuníamos en las noches para pasar el rato junto. Una noche algunos del grupo pidieron bebidas (no estábamos acostumbrados a tomar). Tomé una copa, tal vez dos, aunque lo dudo porque no tolero el alcohol. Tan pronto como pude sentir algún efecto, dejé de tomar más. No me gusta la sensación de que algo me afecte o me manipule las sensaciones. Uno de mis amigos insistió: "¡Tome otro!" como en broma, pero yo reaccioné. ¿Por qué me presionaba un amigo a hacer algo que no convenía? Cuando me presionan así, resisto. ¿No todos lo hacemos? Recientemente volví a sentir este tipo de presión, y me molesté igual. Pero esta vez fue en Toronto en Dundas Square.

Nuestro último día con Mikael y Elai, atravesamos la ciudad de Toronto. Dejamos a los dos en Cabbagetown, para que Elai pudiera pasear a Mikael por la ciudad, y seguimos hacia la península (parece istmo, pero se llama península porque tiene un lago al norte y otro al sur y tiene un río al extremo, formando la frontera con los Estados Unidos). Cabbagetown fue antes donde llegaban los inmigrantes a la ciudad, especialmente los de Irlanda, que, según cuenta la leyenda, eran tan pobres que sembraban col en los patios de sus casas. Hoy en día son puras casas victorianas. Allí viven los ricos y ya no los pobres.

Pasamos por la plaza central de Toronto, cerca la intersección de Yonge y Dundas, probablemente el lugar más viajado y el lugar más caro del país. Al cruzar la intersección, sentí el deseo de bajar la vista porque no era un lugar de belleza. En un país tan rico y bello, su plaza central era repugnante por tantos anuncios y tanta publicidad. Justo en frente de mí se veía una mujer de tamaño de un edificio que vendía algo, no se si perfume, vodka, joyas, o zapatos. Todos los edificios llevaban anuncios, la mayoría sobre pantallas LED y LCD, y todos vendían algo.

El día anterior, habíamos entrado en una galería de arte, donde había quedado impresionada con los artistas canadienses. Pero este lugar no me impresionaba. Probablemente me sentiría igual en  Time Square. Ahora en Oaxaca se empiezan a ver pantallas LED en las intersecciones de la ciudad, y para mí son una irritación y una distracción. ¿Por qué una ciudad los permite? El zócalo de Oaxaca, decorada con flores y árboles de sombra (cuando no está invadido por maestros o vendedores) es tan atractivo. ¿Por qué cambiamos la belleza por algún anuncio?


Me doy cuenta que nuestra economía depende del consumismo, y si la gente no compra, tenemos muchos problemas. Pero a veces se pasan y se siente una manipulación. Cuando me siento obligada a mirar una pantalla gigante vendiéndome algo, se siente como cuando un "amigo" insiste en darme un trago que no deseado.

Friday, August 28, 2015

Lineas del poder

Cuando estuvieron Mikael y Elai aquí con nosotros, decidimos salir a visitar a una hermana de Roberto más allá de Toronto. En el camino nos detuvimos en una galería de arte, una de las más bellas del mundo (como hemos visto tantos) la Galería de Kleinburg. La galería de arte y madera se ubica en 100 acres de bosque y tiene cuadros de los artistas más reconocidos de Canadá, el Grupo de Siete. También encontramos una exposición de arte de las Primeras Naciones (así se llaman los indígenas de Canadá) que no habíamos visto antes.

El Grupo de Siete amaba el norte de Canadá y lo pintaba usando un estilo impresionista que capturaba la belleza sombría y el aislamiento del terreno. Cada año compro un calendario de cuadros del Grupo de Siete para tener un poco de Canadá en mi casa en Oaxaca, y el año pasado coloque uno en mi salón de clase para inspirar a mis alumnos. Roberto conocía el Grupo de Siete, porque su mamá, también un artista, lo llevó a la Galería de Kleinburg cuando era niño. Cuando nos casamos, planeamos eventos para todos los días de la semana de la boda. Un día llevamos a todos a la Galería para disfrutar el arte y para tener un picnic debajo de los árboles. No sé lo que pensaron nuestras visitas del arte del Grupo de Siete, pero su arte es una parte de lo que somos Roberto y yo.

Después de casarnos, yo solía ir a Hamilton para ayudar a mi amiga Dale en su tienda de enmarcación llamada Leading Edge, y como regalo, ella enmarcó dos cuadros del Grupo de Siete, y los he llevado de lugar en lugar por veinticinco años. Me encantan los colores del lago congelado y el pino solitario que sigue luchando contra el viento del norte. ¿Se acuerdan cómo dije que la metáfora nacional de Canadá es la sobreviviente? El pino solitario, luchando contra el viento, es el ejemplo perfecto de supervivencia y se encuentra en calendarios y estampillas y promociones.

Cuando visitamos la galería esta vez, era nuestra primera introducción a los artistas de las Primeras Naciones. Sus cuadros tienen las mismas características austeras que los cuadros  del Grupo de Siete porque reflejan el terreno del norte y también porque reflejan los dibujos planos pintados sobre las rocas por sus antepasados. Nos quedamos impresionados porque el arte de esta gente indígena se sentía tan extraña. No nos gustaba, ni lo entendíamos. El comentario de Robert fue: "Ellos deben ver el mundo de una manera muy diferente a nosotros." Creo que esto es cierto. Voy a incluir algo del arte aquí para que puedan ver por sí mismos. Cabe explicar    que las líneas negras reflejan el poder. Una de las piezas se llama El Regalo. Los puntos negros simbolizan un tipo de poder, y retratan la viruela, que devastó la tribu Ojibwa representada en la pintura.

La Galería, por supuesto, celebra el arte como una expresión de las tradiciones y el patrimonio de los pueblos indígenas y lamenta la imposición de poder, religión y cultura del hombre blanco, como debe ser. Pero como extranjeros, mirando a través de la ventana del arte, con sus brujos y sus osos sagrados, es imposible entender qué parte de su cultura es saludable y beneficioso, y qué no, porque, por supuesto, todas las culturas son una mezcla, y cometemos tantos errores cuando hacemos juicio sin saber lo que hacemos. Podemos llegar a destruir algo que merece ser admirado. Muchos de los que llegaron a los pueblos indígenas de Canadá venían con buenas intenciones, aunque sabemos que algunos les regalaron ropa contaminada de la viruela. Y, por supuesto, me hace pensar en los mixtecos y el daño que podemos causar cuando nos apresuramos y hacemos juicios sin conocerlos bien, sin mirar por la ventana de sus tradiciones, porque, por supuesto, es una mezcla del bien y del mal. Necesita de Dios. Deberíamos preguntarnos cómo podemos entrar sin hacer daño con el dinero y el poder y el etnocentrismo ciego. Quiero recordar: ¡Alto! ¡Mira! ¡Escucha! Tenemos que apreciar lo que son antes de querer cambiarlos. Es lo que pensé viendo los cuadros en la Galería de Kleinburg.











Thursday, August 27, 2015

Familia Mexicana

Escrito un poco atrás...
Nunca he vivido en un lugar donde atrás del patio hay un campo de maíz. Quiero decir que sí he  vivido donde el maíz llegaba hasta la puerta y rodeado la casa, pero los dueños Vivian en otras casa.

Son las 5 de la mañana, y oigo que el anfitrión Larry ya se ha levantado y está revisando algo en la oficina antes de salir a sembrar más frijoles. El campo de maíz fuera de mi ventana esta sembrada, pero no parece porque no le dan vuelta a la tierra. Esto me lo dijo Larry. Larry sabe de vientos y  lluvias, y tiene que ajustar su trabajo a la intemperie. Yo nunca he vivido en un hogar donde el trabajo depende tanto de los vientos y las lluvias. Quiero decir que sí he vivido donde por los vientos y las lluvias se cancelan los viajes porque cuando crecen los ríos se cierran  los caminos, y uno se queda a mitad del camino, pero en esta casa de agricultores hasta la hora de comer se decide por el cambio de la dirección del viento.

La anfitriona  se levanta más al rato, y ella es la administradora del hogar. Tiene las tres hijas en casa todavía, su hijo Ben vive alado en la casa que era antes del abuelo, y su hijo Jaime, el ingeniero, vive a la vuelta con su familia. Su esposa es la enfermera Becky, que daba inyecciones. Cuando ella se va a trabajar, ella deja a sus dos hijos con la abuela: Joshie, que tiene dos años y puede nombrar todas las máquinas agrícolas, y le encanta la comida de la abuela y Rachie, que se ríe cuando llega Joshie con un gran abraso. Rachie con más que cualquier otra persona en la mesa. Y cuando llora, Larry la recoge y la lleva al piano en la oficina y le toca música hasta que se calme. Es un hombre de talentos ocultos.

Las chicas son artistas. Kendra, quien acaba de graduarse de Wilfred Laurier University como cantante de ópera, anda por la casa, cantando como un ruiseñor escapado. Katie es una costurera profesional, aprendiendo a coser trajes de cualquier periodo, y este verano, ella está haciendo sudarios para bebés de vestidos de novia. Emily crea escenarios para obras de teatro. Ella ayudó a crear un escenario para una obra de teatro que llevaron a cabo en una escuela abandonada. Los personajes actuaban en las habitaciones y el público tenía que  elegir a quién seguir y tuvo que comprar varias entradas para ver toda la obra. ¡Yo quiero ver esta obra!

La mamá Marg es Gerente y Señora Chef. Diario sirve comida y cena a los que trabajan en el campo. Ocupa una cocina muy grande para poder atender a tanta familia.  Ayer subí las escaleras para ver que Marg hacia una comida llamada platz con ruibarbo. Ella conoce la mejor receta porque ha experimentado mucho con hacer platz, y esta receta es la mejor. Yo le huyo a la cocina y más a las comidas tan complicadas como el platz.

Y Ben sabe todo lo que hay que saber sobre los coches, y le encanta hacer barbacoas en su casa. Y le lleva a Joshie a montarse sobre los tractores, porque Ben también es agricultor como su papá. Él baja las escaleras para visitarnos. Y por eso digo que esta familia es mexicana sin saberlo. No les molesta tener visitas. Siempre hay ajustes que hacer, pero esta familia tiene el don de la hospitalidad, la buena voluntad de abrir la puerta cuando llegan las personas inesperadas. La casa parece tener por escrito en la pared "mi casa es su casa."

Ahora Elai y Mikael se han ido, y nos hemos trasladado a un nuevo lugar, un apartamento de unos amigos donde vivimos solos. En vez de tener filas de maíz en el patio, ahora tenemos vías de tren. Ya no vamos a comer los encurtidos y la mermelada de ciruela y el platz. Ya no vamos a saber las noticias diarias de la finca ni escuchar el bullicio de los hijos y los nietos que entran y salen. Ya no vamos a tener a alguien en casa siempre que nos diga cosas interesantes. (Después de permanecer con ellos, Elai dice que quiere muchos hijos). Así que cuando nos visitan ahora, ya no va a ser tan interesante ni tan sabrosa la comida, pero aun así, encontrarán que "mi casa es su casa."

Monday, August 24, 2015

Anuncio

Escribí esto cuando Elai primero llegó a Canadá, pero no me dejó publicarlo hasta ahora.
Una madre le pide a Dios por un día como este, cuando su hija sale de las puertas dobles de cristal del aeropuerto con una sonrisa demasiada grande y no quiere decir lo que pasa pero uno ya sabe y le empieza a hacer las mil preguntas porque de todas maneras se lo va a divulgar porque es incapaz de guardar un secreto tan grande. Este es el día en que su hija le anuncia que se va a casar.

Voy a tener un nuevo hijo. Mikael. ¿Cómo se los presento? Mikael ama a Dios y a mi hija. ¿Qué más hay que saber? Nacido en Texas, creció en San Luis Potosí, donde sus padres tradujeron la Biblia al pame y donde su madre también se crio en una familia misionera. Conoció a Elai en un campamento en Puebla, y comenzaron su noviazgo cuando Elai se graduó de la prepa hace dos años. Elai se trasladó de Canadá a Chicago, para que los dos pudieran estudiar juntos en Wheaton College. Este verano Mikael fue supervisor de salvavidas en el parque acuático Schlitterbahn y también entrenó a su equipo de salvavidas, Top Dog, llevándolos a competir a nivel estatal. En Wheaton estudia Economía y Matemáticas y Relaciones Internacionales. Se ve que es inteligente y trabajador. Y a Elai le gusta el Arte, la Sociología y los gatos, que hacía falta.

Tantos pensamientos pasan por mi mente. ¿Realmente saben lo que hacen? ¿Están preparados? Mi instinto es querer protegerlos, pero por supuesto esto es exactamente lo que no quieren. Quieren estar independientes y tomar sus propios riesgos, y tenemos que dejarlos. Pienso en cuán similares han sido sus vidas en México, y cómo esto les ayudará a comprender el uno al otro. Pero también pienso en lo diferentes que son, y me acuerdo de lo diferente que somos Roberto y yo, también, y aun así hemos tenido un buen matrimonio. Pienso en cómo Mikael pensó en tomar parte en el gobierno estudiantil desde su primera semana en la universidad, mientras que Elai no tiene interés en cosas políticas. Con estas diferencias, pueden pelearse, o pueden complementarse, o ambos, dependiendo en cómo se aman. Y con todo mi corazón bendigo este matrimonio.

Sé que Elai siente que faltan años en lugar de meses para que llegue el día de la boda. Sentí lo mismo, cuando esperé ocho meses para casarnos en Canadá. Por unos momentos quise que nos casáramos por el civil para no esperar hasta la boda, pero Roberto me convenció, y ahora tenemos una boda preciosa que recordar. Algunas mujeres sueñan con el día de su boda y tienen sus planes hechos desde niñas, imaginando sus vestidos y sus votos y las canciones de boda. Yo no era así, ni Elai. Pero ayer Elai diseñó su vestido. Siempre ha diseñado vestidos para sirenas y princesas, así que un vestido de boda era algo nuevo.

Ya tenemos el vestido, como les conté antes, y no se parece a los dibujos.  Ahora esperamos el día 22 de diciembre. Están todos invitados.


Después de pasar la semana con nosotros aquí en Canadá, Mikael regresa hoy a Chicago con Elai.  Mientras tanto, Robert y yo salimos hoy a Stratford para celebrar nuestro aniversario viendo unas obras de teatro. No pienso llevar la computadora.

Friday, August 21, 2015

Mostaza

Nuestro anfitrión quien es agricultor nos explicaba cómo la semilla del trébol es tan pequeña y tan difícil de limpiar que uno de sus amigos manda sus semillas a otra provincia, donde tienen máquinas especializadas para limpiarla. Una de estas máquinas tiene rodillos de terciopelo que enganchan las semillas de las malezas que tienen espinillas algo como púas. Las machinas dejan atrás las semillas del trébol porque son lisas. Luego observo que una de las plantas de maleza saca 20.000 semillas al año. ¡20.000! Son tan pequeñas que el viento los lleva a la estratosfera. ¡Debemos tener cuidado! ¡Nos invade la maleza desde el espacio!

Cuando Jesús comparó el Reino de los cielos a una planta, él eligió la semilla de mostaza. Eso fue hace dos mil años, y la semilla de mostaza sigue multiplicándose hoy. Los agricultores aquí en Ontario dicen que encuentran plantas silvestres de mostaza en sus campos. A pesar de la impresión que da la Biblia que la mostaza es un árbol con ramas y nidos de aves, en realidad las plantas de mostaza se ven más como…maleza. Al parecer también eran maleza en el tiempo de Jesús, y los rabinos prohibían sembrar mostaza en su jardín, ya que podían reproducirse fácilmente en el jardín del vecino. (Roberto me explicó que aquí en Canadá es contra la ley descuidar su viña, porque puede aparecer alguna plaga que afecte la viña sana del vecino. Por lo que se ve, los "rabinos" de hoy en día siguen haciendo leyes.)

Me consuela que Jesús compar
ó la Iglesia—la cultura de Dios, la forma en que él hace las cosas, su reino—con una mala hierba porque así se reproduce. Quizás flote a la estratosfera con el viento y descienda quién sabe dónde y se acomode en algún suelo extranjero. A veces damos la impresión en nuestras iglesias que el reino de Dios tiene su espalda contra la pared, que está apenas sobreviviendo. Aquí en esta parte de Canadá veo muchas iglesias convertidas en casas, logias masónicas, centros comunitarios, tiendas, fábricas de cerveza, y sitios históricos. ¿Qué hacemos mal? El reino de Dios debe reproducirse como un virus, como una plaga, como la levadura en la masa, como la semilla de mostaza. Sin embargo, aquí estamos cerrando iglesias como si la Iglesia estuviera pasando de moda, como los shopping malls. Pero no es así. Esas iglesias convertidas son engañosas.


Jesús comparó su reino, su iglesia, a las plantas ya que ambas son organismos vivos cuya naturaleza es crecer y reproducirse según su especie. Llevan dentro de su propio ADN la capacidad de reproducirse, y dar fruto, treinta, sesenta, o incluso hasta cien veces. Quizás 20.000 veces, ¿quién sabe? Aunque en esta cultura las iglesias rara vez se reproducen ni siquiera una sola vez, probablemente porque el proceso de reproducción es complicado y caro (algo así como el proceso de limpiar el trébol o modificar genéticamente el maíz), existen muchos lugares en el mundo donde la iglesia se reproduce como los conejos, o como las malezas. No necesita ni dinero, ni edificios, ni pastores profesionales, ni el liderazgo de otras partes para reproducirse. Se multiplica de forma espontánea, hasta en la cara de gran persecución. Se reproduce porque el deseo de encontrarse con Jesús es fuerte, y nadie está criticando la música o comparando el sermón al del "otro tipo." Tienen tanto deseo  de reunirse, y partir el pan, y sentir juntos la presencia de Jesús entre sus "dos o tres" que lo arriesgan todo. Sufren burla, pérdida, encarcelamiento, exilio, y hasta muerte.  ¿Qué pudiera provocar en nosotros tanta hambre espiritual, aquí en esta cultura, para que estuviéramos dispuestos a reunirnos en cualquier lugar, de cualquier forma, incluso con aquellas personas, sólo para sentir la presencia de Cristo entre nosotros? Tal vez tendremos que morir primero para experimentar tal renacimiento. Mientras tanto, en otros lugares, ya lo experimentan. Yo lo he vivido.

La Ceiba

Mi amiga Suky vino a Canadá para verme durante unos días. No he pasado más que ratos cortos con Suky por muchos años. Fue amiga mía en la secundaria en Honduras, y me acuerdo cómo me despertaba los sábados en su habitación, y mientras ella seguía dormida, yo, leía mi libro y esperaba el desayuno hondureño: huevos revueltos, bululo (rollo francés), frijoles refritos (frijoles rojos, no negros), crema dulce, plátanos fritos, café, aguacate mantequilla y queso duro.

Durante muchos años había perdido su dirección porque su marido es un geólogo de petróleo y se había trasladado a lugares invernales como Rusia, Alaska y Dinamarca. Nos volvimos a encontrar por pura casualidad cuando me reconoció una amigo mutua hondureño en el aeropuerto de Houston, y me dio el número de teléfono. Por suerte, ella estaba en ese momento en Houston. Desde entonces nos hemos mantenido en contacto, y cuando nos encontramos, los años de separación desaparecen.

Suky colecciona a personas. Mientras platicábamos, ella mencionaba a nuestras amigas de la secundaria que yo ya había olvidado. Me trajo un regalo de la hermana Christina, nuestra directora en la escuela secundaria. Ella había estado en un estudio bíblico con mi mamá. Guardaba una foto del grupo en su Biblia, y me envió una copia, junto con un libro de poesía (todavía me conocía bien después de tantos años). En la foto se ve a la hermana Christina y a mi mamá, hace cuarenta años atrás. El cabello de mi mamá se ve negro como la noche.

Recuerdo a la familia de Suky. Pasé muchas horas en su casa. Recuerdo a su abuelo quien nos contaba de los tiempos pasados mientras comíamos juntos. Recuerdo a sus hermanos menores, quienes se burlaban de mí y me molestaban como hacen siempre los hermanos menores. Recuerdo a Doña Olga quien me daba consejos maternales y a Don Mario quien me daba  afirmación paternal. Yo tenía un apodo en esa casa que nadie más recuerda, gracias a Dios. Recuerdo una fiesta en su casa donde nos entró tanta risa histérica que vino su mamá a la habitación para revisar nuestras bebidas (no había más que coca, se lo aseguro), y nos sentimos ofendidas. Competimos para las calificaciones más altas, pero siempre ganaba ella porque era su español y su basquetbol era mejor. Platicamos acerca de todos los temas del mundo, y nunca discutíamos. Perdí algo cuando salí a estudiar.

A lo mejor a todos nos parece que crecimos en tiempos idílicos. Probablemente nuestros hijos dirán lo mismo cuando sean viejos. En aquel entonces La Ceiba, Honduras, era un pequeño pueblo con calles seguras. No se podia perder uno porque al norte estaba el mar y al sur el Pico Bonito. Yo andaba por toda la ciudad en una bicicleta china: a la escuela, a la oficina de mi papá, frente al parque central con sus enormes árboles, y a la casa de Suky. Hubo solamente un semáforo en toda la ciudad. Mi mamá le compraba carne al carnicero del barrio y le compraba tortillas hechas a mano y pan de coco recién cocido a las señoras que pasaban por la casa con sus canastas en la cabeza. Ella mandaba a hacer nuestra ropa con alguna vecina que era costurera.

Ahora La Ceiba es una ciudad, y me perdería buscando los lugares que antes conocía bien. A medida que cambie el mundo, todavía me pierdo buscando los lugares que antes conocía bien. Y me parece que para mis hijos el mundo sigue cambiando más y más. Roberto puede regresar al lugar donde nació y encontrarse con personas que lo conocieron como niño, pero esto es más difícil para mí y para mis hijos. Espero que ellos puedan encontrarse con personas de su pasado como yo me encontré con Suky que pueden recordarles de su pasado para que esta parte de su vida no se pierda entre los cambios que traiga la vida. 

Thursday, August 20, 2015

La Competencia

Digamos que usted es un misionero, y está sentado en un avión, y la persona a su lado se presenta como representante de ventas y le pregunta: "Y Ud. ¿qué hace? ¿Le dice que es un misionero, sabiendo que esa palabra hace sonar tantas alarmas como la palabra terrorista? Me pregunto ¿qué contestaría Pablo? "Oh, soy esclavo. Mi dueño es Jesucristo, que me está enviando como embajador a los gentiles... ¿lo conoce? "

O ¿qué pasa si él se presenta como misionero?

Roberto estaba viajando un taxi colectivo entre dos pueblos de Guerrero, y descubrió que el conductor era misionero de los Testigos de Jehová. El taxista explicó que todos los misioneros Testigos de Jehová son bi-vocacionales, al igual que los líderes de sus iglesias; hemos encontrado varios de ellos trabajando como taxistas). Roberto ha encontrado que cuando hace largos viajes en colectivo tiene mucha oportunidad para conversar con los otros pasajeros. El empezó a dialogar con el chofer y aprendió muchas cosas de los Testigos de Jehová. Una vez al año, ellos organizan una convención nacional en un estadio. El último fue en la ciudad de México, y el predicador explicó que en México hay 15 millones personas indígenas, y que muy pocos son Testigos de Jehová (muy pocos son evangélicos). Hizo un llamado para que la gente se comprometiera a ir a las comunidades indígenas como misioneros. Esto significaría encontrar una manera de trabajar en los pueblos, ya que los testigos de Jehová no apoyan a sus misioneros financieramente. Mil personas respondieron a la llamada. Es decir que ahora hay mil misioneros Jehová dirigiéndose a los pueblos indígenas de Guerrero, Oaxaca, Chiapas, Yucatán, Veracruz y otros estados. Estos misioneros se comprometen a utilizar las lenguas indígenas, así que cuando encuentran una traducción de la Biblia a una lengua indígena, lo usan. Un idioma "local" que ya han dominado en México (y, creo yo, en todas partes) es el lenguaje por señas. A lo largo del país hay congregaciones para los sordos, y casi todos los sordos del país son testigos de Jehová, porque es el único grupo que los atiende.

Los Testigos de Jehová son impresionantes por su unidad. Puede haber muchas congregaciones diferentes que comparten un edificio. Las congregaciones no carecen de líderes porque no dependen de pastores o sacerdotes graduados de seminarios sino que eligen ancianos que cumplan los requisitos de 1 Timoteo 3: 2-7 y Tito 1: 5-9. Estos hombres los entrenan en talleres regionales. Cuando en un área se necesita un nuevo edificio, la gente llega de lejos para  trabajar desde el jueves, y las puertas abren el domingo. Su Atalaya se publica en 247 idiomas, por puros voluntarios, y es la revista más publicada del mundo, con una tirada mensual de 55 millones. Es impresionante. Le pregunté a Robert si él no quería convertirse a testigo, pero no le gustaba la idea de depender siempre de un comité en Pennsylvania para formar su doctrina y plan de estudio de la biblia. No somos tan eficientes ni tan unidos como evangélicos, pero seguramente somos más libres. ¿Y quién de nosotros podría renunciar a Jesús como Dios encarnado, venido a vivir entre nosotros?

No estoy segura del vocabulario que usan los Testigos de Jehová para describir su motivación para salir a nuevos lugares, pero me imagino que dicen que son llamados. Es lo que diríamos nosotros. .Qué raro, ¿no? Me parece que un llamado no es suficiente para ser enviado como misionero. Sí se necesita un llamado, pero es suficiente. Hay muchos tipos de llamados por ahí. Tiene que haber más.

Wednesday, August 19, 2015

Conviccion

He estado escribiendo sobre misiones y estaba buscando la manera de describir el proceso de arrepentimiento. Es una cosa tan misteriosa, una cosa tan interna e tan individual. Como dijo Jesús, se puede ver el efecto del viento en los árboles, pero el viento que lo causa no se ve. Ves a la gente sonreír al dar su testimonio, y ves los cambios en la vida, pero ¿cómo describir lo que sucede por dentro? Lo único que puedes hacer es dar tu propio testimonio.

Yo tenía cinco años. Estaba sentada con otros niños en un culto de adoración por la noche en la iglesia en Honduras, y recuerdo lo que me llamó la atención del sermón. El predicador dijo que Dios nos quería hacer sus hijos. Dijo que teníamos la opción, que había dos caminos frente a cada uno de nosotros, y que teníamos que escoger. Como una niña de cinco años de edad, yo pude entender su mensaje. Pensé que era demasiada joven para pasar adelante, y mejor esperé hasta llegar a casa para hablar con mi mamá. Le pregunté si los niños podían tomar la decisión de convertirse en hijos de Dios. Ella dijo que sí, y oró conmigo, y me acuerdo que el día siguiente pensaba yo con tanto orgullo, mientras estaba sentada en el hueco de un árbol y mirando hacia el cielo, "¡Soy hija de Dios! ¡Soy hija de Dios!"

Ya no estoy tan segura de que mi teología estuviera bien. No creo que me convertí en hija de Dios en ese momento. Creo que desperté al hecho de que Dios era mi Padre y que me amaba, y respondí tan pronto como pudiera. Creo que cuando entendí por primera vez que tenía que elegir a Dios, me lancé sus brazos, y nunca me arrepentí de hacerlo. Soy hija de Dios por varias razones. Soy hija de Dios porque Él me creó. Porque él me puso dentro de una familia que me dedicó a él desde el día en que fui concebida. Porque  yo crecí en una familia que me encaminó hacia a Dios a cada paso. Porque reconocí su amor como niña, y me fui confiadamente a Él, y me convertí en su pequeña hijita. Porque Él me adoptó como hija a través de la muerte y la resurrección de Jesús. Porque él me injertó en su familia como descendiente de Abraham, el padre de la fe. Porque él me eligió desde la fundación del tiempo.

Como muchos que conocen a Cristo desde joven, sentí casi una envidia cuando escuchaba los testimonios de aquellos que vinieron a Cristo después de una vida de maldad, después de  confesar grandes pecados y después de dejar atrás las drogas y el alcohol (algún día les contaré el testimonio de Roberto). Quería darle a Jesús este tipo de gran fe y darles a los demás esta gran prueba convincente. Recuerdo escuchar a Billy Graham en la televisión cuando estaba en la secundaria. Quería convertirme de nuevo, tan persuasivo era su mensaje (mi padre vino a Cristo en una cruzada de Billy Graham).

Ya no me siento así. Ahora entiendo que fue un privilegio ser hija de Dios desde muy pequeña porque él me guardó por toda mi vida con su bondad y su sabiduría. No por eso soy mejor. No lo soy. Simplemente conozco bien sus palabras, sus caminos, y su amor. Estoy tan convencida de su bondad que me rodea como el aire. Él es el aire que respiro. Él es el pan de cada día. Él vive en toda buena historia que escucho, en cada maravilla que veo, en cada pieza de música que escucho, y cada obra de arte que admiro, incluso vive en las buenas películas que veo. Él está en mi dormir y en mi despertar, en mi descanso y en mi trabajo. Él le da forma a la historia y a la ciencia y a la política y la a filosofía. En todos mis años desde la infancia, me ha estado convenciendo. Como dicen los benedictinos, la conversión es algo que se hace cada día.

Tuesday, August 18, 2015

Tesoro

A veces nos cuesta predicar el evangelio fuera de la iglesia. Sabemos que son buenas noticias para todos, que nos prometen libertad, perdón, vida eterna, y amistad con el Dios, pero a veces la gente simplemente no quiere escuchar. Tenemos que tener valor para anunciarlo al vecino, porque ya lo ha escuchado en la radio, lo ha visto en una cartelera, y ya de escucharlo una vez más. Un escritor cristiano Walker Percy lo explica en su libro Mensaje en Una Botella:

"Es como el hombre que encontró un tesoro escondido en el ático de una casa antigua, pero la gente [que vivía en ella] se había trasladado a los suburbios, cansados de la casa y todo lo que había dentro de ella.

"Es como el soldado de una era pasada, muerto de hambre, que encuentra un billete de cien (o mil si fuera hoy) dólares en la calle, pero quien descubrir que todo el mundo se ha vuelto millonario, y nadie quiere tomar su dinero.

"Es como el hombre que va a un desierto para descubrir la verdad, y que allí encuentra un apóstol quien le da una gran noticia, y que vuelve de nuevo a la ciudad para contárselos a todos, pero que descubre que aquella noticia se ha estado transmitiendo ya por mucho tiempo por radio y televisión.  De hecho, todos se han cansado de escucharlo y ahora es más común que una comercial, y nadie quiere hacerle caso.


"Es como el hombre que encuentra un tesoro escondido en un campo y vende todo lo que tiene para comprar el campo, sólo para descubrir que todo el mundo tiene el mismo tesoro en su campo, y que en todo caso, los precios de inmobiliarios han subido tanto que todos los propietarios se han olvidado del tesoro y se han ido a vivir a la ciudad.”

Esta es nuestra cultura. Pero lo que olvidamos es que no todas las culturas son tan hastiadas. Mientras investigamos nuevas formas de predicar el evangelio, en otras culturas la gente responde a la historia original de Jesús así como se escuchó en Jerusalén en el día de Pentecostés. Cuando llevamos las Buenas Nuevas a las culturas donde todavía no las conocen, hacemos bien en contarles la historia original: "Fue escrito hace mucho tiempo que el Mesías iba a sufrir y morir y resucitar de entre los muertos al tercer día. Este mensaje se proclama con la autoridad de su nombre en todas las naciones... hay perdón de pecados para todos los que se arrepienten " O como enseñó Pablo: "Yo les transmití a ustedes lo que era más importante... que Cristo murió por nuestros pecados como dice la Escritura. Fue sepultado, y resucitó de entre los muertos al tercer día... "

El misiólogo Roland Allen dijo que los sermones de Pablo resultaron no en meros creyentes, sino en verdaderos discípulos. Pablo se aferró a algunos elementos claves: encontró un terreno común con sus oyentes, se refirió al pasado; declaró los hechos de la vida de Jesús, su muerte y resurrección; respondió a las objeciones que sus oyentes pudieran tener; hizo un llamado claro a la salvación; y, finalmente, dio graves advertencias por el rechazo de su mensaje. Todo esto lo hizo con mucho respeto para sus oyentes, e incluso siempre demostró gran simpatía por ellos (vemos como nunca atacó a los dioses de la cultura, aunque siempre exigía una lealtad completa a Jesús). Mostró valor al enfrentar las dificultades de su mensaje sin disimular. Y habló con confianza en el poder de su mensaje de salvación.

He visto el poder de este tipo de predicación en la cultura mixteca y he oído hablar de él en otras culturas donde el Evangelio se ha anunciado por primera vez. Pero esa historia es para otro día.


Monday, August 17, 2015

Primer Dia de Clase

Al inicio del verano, después de la función de danza de mi amiga Katy, la directora de la escuela de danza se levantó y les dijo a los niños que estaba muy orgullosa de ellos, y les dijo a las maestras que trabajaban con ella lo bien que habían hecho. Ella había lastimado su pie a mitad de la temporada, y tuvieron que seguir organizando la función sin que estuviera. Katy y las otras tres mamás coreografiaron su propia danza. Yo también estaría orgulloso de todas ellas.

Me hace pensar en mis alumnos en Oaxaca que hoy comienzan sus clases de nuevo, y cómo tuvimos que cancelar la obra de Shakespeare que había planeado presentar con ellos al final de el año escolar. Íbamos a intentar la obra Enrique IV, la Primara Parte, nuestra primera obra histórica. Cada año durante los últimos seis años, hemos presentado una obra de teatro con mis alumnos de 7º a 10º grado. El año pasado había 22 alumnos. Para ensayar,  tengo que dividir la obra en dos partes, porque sólo ensayo con dos grados a la vez, con los de 7º-8º  o con los de 9º-10º, y luego ensayamos todos juntos por primera vez en la última semana antes de la actuación. Me gusta terminar el año con una obra de teatro, ya que, a pesar de que la programación es una pesadilla por todas las actividades de graduación, es un proyecto que nos motiva y nos une. Todos nos llevamos buenas memorias de las obras de teatro que hemos presentado. El año pasado, ya había preparado la nueva obra, escogiendo con cuidado los papeles de cada alumno, imprimiendo las hojas que necesitaran, e inclusive, hasta planeando los escenarios y los trajes (Ryan tendría que ponerse medias amarillas como Falstaff), cuando me enteré de que me estaba moviendo a Canadá. La maestra que se hizo cargo de mis clases a última hora tuvo que cancelar la obra, por supuesto. Pero sentí tristeza porque sabía lo que nos estábamos perdiendo. Una obra de teatro hace que todos trabajen, que persigan la excelencia, y que sean creativos y responsables, y lo mejor de todo, que se unan como equipo. El año antepasado, cuando salieron los actores al final, sentía yo tanto orgullo de ellos. Para mí fue el punto culminante del año.


El año antepasado realizamos La Tempestad en la estructura de recreos en la escuela. Los chicos trabajaron duro. Ellos me decían cuántas líneas podrían memorizar, y me traté de igualar su papel con lo que podían hacer. Ellos siempre me sorprendían. El niño JD, que nunca se supo sus líneas bien, se inventaba su propio parafraseó de manera que nos hizo reír a todos. Noemí, como la hada Ariel, estaba volando y brincando de bancos y subiendo escaleras (como se suponía que debía hacer), y tuvo que recuperar el aliento antes de hablar cuando le tocaba. Y Anna como Próspero, tenía demasiadas líneas para memorizar, pero ella me aseguraba que no era ningún problema, y por supuesto, nunca me falló. Y Niclas, el malvado Caliban, embarró su cara con lodo, e hizo ruidos feos, y salió pisando los insectos con toda su fuerza y golpeando la tierra con pedazos de leña para mostrar que malvado era, manteniendo al mismo tiempo el equipo de sonido, que estaba tocando el tema de Despreciable Yo, "I’m Having a Really Bad Day." Hasta el último de mis alumnos le hechó ganas. Inclusive hasta Joel. Quién insistió que no podía memorizar ni una sola línea, pero quien aun así arrastró velas, y gritó, "Heave ho" con buena  voluntad.


Cuando se realiza un buen trabajo, algo que agrade a los demás, no importa lo que sea, Dios está allí. Él nos diseñó para trabajar y dar un excelente servicio. Él nos llama a trabajar. Él bendice la dedicación al trabajo. Y Dios usa el esfuerzo de médicos y enfermeras competentes, y el de las mamás que bailan con gracia, y el de angelitos infantiles. Y al final de La Tempestad,  yo creo que Dios estuvo allí, aplaudiendo, junto con todos los demás, en el patio de la escuela, cuando 19 niños más una maestra, juntos, intentaron presentar 45 minutos de Shakespeare, y lo lograron. Y hoy estos alumnos y también el trabajo me hacen falta.

Saturday, August 15, 2015

Hereje

Como ya mencione, el libro Jesus Freak tenia algunas cosas que no me gustaron. Por ejemplo, la autora tenía una amiga supuestamente cristiana que llegó a ser sacerdote de la santería. La autora fácilmente reconoció que se trataba de una forma de sincretismo, pero aun así dijo que la santería era una expresión del cristianismo.

El sincretismo es una fusión de diferentes creencias en un nuevo sistema. En este caso se trataba de la fusión del catolicismo con la religión Yoruba de Nigeria que rinde culto a la naturaleza. Una persona bautizada católica comienza a añadir a los rituales del catolicismo los rituales de la santería, que incluyen la alimentación de los espíritus llamados orishas por medio de sacrificios de animales. Los orishas tienen nombres de santos católicos, como San Lázaro o Santa Bárbara, pero no son ningún santo que ha vivido, carne y hueso, en la tierra.

Roberto y yo encontramos muchísimo sincretismo en México. Aunque los mixtecos le llaman San Marcos al espíritu que veneran, el dios de la lluvia no tiene nada en común con el escritor del evangelio. En el día de San Marcos en el pueblo donde vivíamos, la celebración no se llevaba a cabo en la Iglesia Católica, sino en la montaña, donde hacían sacrificios de animales. Para unirse a la procesión tenían que estar tomados, y los hombres llevaban cajas de cerveza sobre sus hombros para asegurarse de estar muy intoxicados antes de llegar al altar. Allí predecían el futuro y hablaban con los muertos. Aunque todos eran católicos, esto no era un ritual cristiano, sino un ritual pre-colombiano que viene de una religión animista.

Creo que la autora  hace bien en dar la bienvenida a todos, sin importar su credo o su estatus o su raza. Lo hace mejor que muchos otros por la mucha práctica que tiene. Creo que Jesús nos manda hacer lo mismo, y tenemos mucho que aprender de los que lo hacen bien. En nuestras iglesias todos los mas rechazados de nuestra sociedad deben sentirse como en casa. Pero para aceptar la santería uno tiene que negar el sacrificio de Cristo. Creo que esta autora esta n poco confundida.

Jesús nos pide vivir con esta terrible paradoja. Debemos darle la bienvenida a la gente que tiene otras creencias pero sin adoptar sus creencias. ¿Cómo se hace eso? Esa es mi pregunta. ¿Cómo le damos la bienvenida a un sacerdote de santería y no a sus espíritus? ¿Cómo la llevamos a Jesús, quien hace obsoleto sus orishas? Y aun más difícil, ¿cómo nos relacionamos con un ministro cristiano gay y sincretista sin enviarla al infierno? Siempre es más difícil saber qué hacer con los herejes.

¡Señor de Paradoja, enséñanos!

No creo que hayamos dominado esta habilidad. O rechazamos a la gente por sus creencias o le damos la bienvenida junto con sus herejías. Creo que necesitamos práctica para saber cómo aceptar a la gente sin aceptar sus creencias. Y justo cuando nos felicitamos en hacerlo bien, Dios pone a una persona aún más difícil de aceptar en nuestro camino, y tenemos que empezar de cero. Creo que es tan difícil que sólo Jesús lo ha hecho a la perfección, y siempre nos caemos del caballo o de un lado o del otro. Creo que "éste sólo sale con oración y ayuno."

Creo que el herido que encontró el samaritano aprendió algo. ¿Quién es mi prójimo? El samaritano no fue sólo una persona de otra raza, era además un hereje que no adoraba en el lugar indicado por Dios, sino que se inventaba sus propias religiones. Estando consciente, el herido habría tirado el pan y rechazado su aceite de oliva. Pero parece que no era necesario llegar a un acuerdo en doctrinas para recibir el amor. Esta parábola me inquieta porque ¡somos nosotros el  herido! Tal vez esa es la única forma en que aprendemos el amor. ¡Tal vez será un ministro sincretista gay quien nos alza sobre el burro! Aaaaaayy!

Friday, August 14, 2015

Comida Corrida

En México hay un tipo de restaurante que no existe en América del Norte. Es un pequeño restaurante familiar donde uno se sienta a comer un plato lleno de comida, pero sin pedir de un menú. Le sirven el plato del día con una bebida y la comida es fresca, es casera, y es rápida (o a la corrida). También es barata, tan barata como cualquier comida rápida. Hay variedad de día en día, y conozco a muchas personas que comen así siempre. La comida corrida utiliza la técnica llamada en América del Norte el inventario justo a tiempo. Mi cuñado lo utiliza en su trabajo como mecánico.  Las cocineras compran lo que necesitan fresco en el mercado cada día, y solo compran lo que van a necesitar para ese día. Aunque dudo que la comida corrida pegue en Canadá por las alergias y las muchas dietas que siguen, el concepto de hacer las cosas justo a tiempo se está utilizando en otros campos de trabajo.

Por ejemplo, en la educación, Tengo una sobrina que se gradúa como programador de computadoras de la Universidad de Waterloo, una universidad reconocida por su programa de cooperativa. Este programa requiere que los alumnos trabajen en su área de estudio por cuatro meses a partir de cada período académico de cuatro meses. Cuando se gradúe mi sobrina, ella ya tendrá dos años de experiencia. Con buenas evaluaciones en sus trabajos y en sus estudios, ella ahora puede elegir el trabajo que quiere. Ella eligió Google.

Mi cuñado compra su inventario justo a tiempo, y también entrena a sus aprendices con el mismo concepto. Comienza con los trabajos más sencillos, el cambio de aceite y de bujillas, pero a medida que aprenden estos trabajos, los sigue capacitando para tareas más complejas. Durante todo el proceso, los aprendices facturan sus trabajos,  y así, al final de su capacitación, tienen práctica en todos los aspectos del negocio y también tienen sus propios clientes. Cuando terminan el aprendizaje, son dueños de sus propios talleres. Es en ejemplo de la capacitación justo a tiempo.

Pensándolo bien, este es el modelo que Jesús usó para entrenar a sus discípulos. Los puso  a trabajar de inmediato y les dio la capacitación que necesitaban para cumplir con las tareas que tenían por delante. Él modeló cada tarea  y les dio una evaluación inmediata cuando regresaban de la tarea. Pablo hizo lo mismo con Tito y Timoteo. El aprendizaje justo-a-tiempo es lo mismo que el discipulado.

El buen discipulado implica averiguar lo que las personas tienen que hacer y ayudarles a hacerlo bien. En lugar de trazar un plan de estudio sin relación a las tareas, un buen maestro enseña según las tareas que al discípulo le toca hacer. Esto significa utilizar un estilo de enseñanza basado en un menú. Como dijo Jesús, "el buen maestro saca
de su depósito joyas de la verdad tanto nuevas como viejas." (Mateo 13: 52) Si la tarea es evangelizar, el buen maestro enseñar y modela cómo evangelizar. Si es predicar, el buen maestro enseña y modela cómo predicar. Si es bautizar, el buen maestro enseña y modela cómo bautizar. Los mejores maestros siempre entrenan a sus discípulos para tareas específicas, dándoles los principios, su propio ejemplo, y la práctica necesaria para llevar a cabo estas tareas. Luego el buen maestro envía a sus discípulos para cumplir con la tarea.

En sólo tres años, Jesús pudo enseñar a sus discípulos y enviarlos a trabajar, entregándoles todo lo que necesitaban para cumplir con la tarea. Después de pocos meses, Pablo envió a sus discípulos a levantar iglesias, a nombre ancianos, y a mediar en conflictos. Es un buen modelo a seguir, esto de enseñar justo a tiempo, de acuerdo a un menú de tareas.  Lo que ahora estoy escribiendo entre tratamientos espero que sea un menú dirigido a tareas específicas que los trabajadores interculturales enfrentan al llevar el evangelio donde todavía no se conoce.

Thursday, August 13, 2015

Riesgo

Ruti nos acompaña aquí en Canadá por un par de semanas (no sé cuántas veces más tendré el privilegio), y la invitamos a ver algunas películas clásicas que encontramos aquí en la casa: I Am Sam, que muestra cómo las personas se pueden amar sin importa cuáles son las diferencias entre ellos (mi parte favorita es cuando Sean Penn ve por primera vez a su hija recién nacida: te de todo el tema de la película) Luego anoche vimos Shawshank Redemption. Me imagino que cualquier título con la palabra "redención" va a ser intrigante.

Lo que me impresiona de esta película es el riesgo que toma Andy, sabiendo el castigo que viene. No hablo del riesgo calculado cuando se enfrenta al guardia quien casi lo avienta del techo de un edificio. Él toma este riesgo para salir adelante, y vale la pena. No, me refiero a cuando encierra al guardia en el baño, y se sienta en la silla del director, y empieza a tocar una ópera italiana en el tocadiscos para todo el campo de prisioneros hasta que los guardias quiebran la puerta para detenerlo. Él paga por este momento de libertad, pero no se arrepienta de haberlo tomado. La misma escena se ve en Es una Vida Hermosa. Y en una historia de Ayn Rand hay una escena inolvidable donde una pareja se está escapando de la policía (no recuerdo por qué) y a ella la matan a tiros, y él se queda con ella, abrazándola, aun cuando ya está muerta, y por eso la policía lo alcanza capturar. Ayn Rand trata el tema de cómo valorar las cosas y cómo estar dispuesta a pagar, incluso con la vida, por lo que realmente quieres.

Es atea, pero entiende bien la frase, "¿Y qué le sirve al hombre salvar su vida y perder su alma?"  A pesar de que no cree en las almas. Ella no cree tampoco en el cielo, pero tiene la mejor imagen del cielo que jamás he leído. Ella describe como los dones de las personas funcionan en conjunto, y cada persona le añade valor a lo que hacen los demás, y juntos como comunidad  logran hacer lo que ninguno pudiera hacer solo. Y al final, el héroe sale de su escondite para pasar unos minutos con la heroína y luego, paga con su vida (bueno, casi. Rand prácticamente lo resucita; ella no puede evitar imitar a Jesús, y por eso me gusta leerla.)

Es Rand quien me ayudo conocer a Roberto hace 25 años. Estábamos en una conferencia de la iglesia, y por la noche lo encontré leyendo en un sillón en el hotel en libro de C S Lewis (mi autor favorito). Me preguntó por otros libros favoritos, y mencioné a Ayn Rand (había sido su libro favorito; hay toda una historia allí, pero es para otra ocasión), y él no había conocido a una cristiana a quien le gustara una autora atea, y así comenzó la conversación entre nosotros.

Toda la historia de Jesús fue como esa escena de Shawshank Redemption. Estoy segura que fue la vida de Jesús que inspiró Shawshank Redemption, y también inspiro a Ayn Rand cuando escribió Atlas Shrugged (¡Aunque ella no lo sabe!). Él se preparó durante 30 años para tener la oportunidad de tener un ministerio entre nosotros. Luego se arriesgó para ganar nuestro amor  y solo le dimos tres años. El ya sabía lo que le iba a costar: la vida corta, la tortura y la muerte, pero escogió pagar las consecuencias de su elección. Y así nos ganó a nosotros. 

Wednesday, August 12, 2015

Dejando el nido

En Mexico cerca de mi casa hay nidos de loros en los arboles. Me encanta verlos traer palos y paja para su construccion. A veces los veo salir como en familia. 

Esta semana Philip fue en carro desde Chicago hasta Colorado para ver a Cailey. Maneja bien, no lo dudo, pero como madre no pude dejar de preocuparme por las largas horas que estuviera en el camino, de noche, solo. Lo llamaba por teléfono cada dos horas, cuando se paraba para llenar el tanque de gasolina y descansar, para ver si estaba despierto, y claro que lo estaba. Al final de la semana, toma otro largo viaje solo para regresar a la universidad en Texas. Y con Elai y Mikael la cosa se pone seria, y me pongo a pensar que son demasiados jóvenes e inmaduros para planear un futuro juntos. Yo tenía 29 años cuando me casé, por lo tanto, estaba mucho más preparada. Creo que la persona menos preparada para que se salgan del nido los pajaritos puede ser en este instante la mamá.

Me hace pensar en la forma en que Dios reunía a la gente en familias y luego dejar ir a los niños. Pienso en Jacobo cuando tuvo que salir de la casa de su papá en busca de su fortuna (Me pregunto cuántos años tenía). Pienso en cómo Dios re reveló a tres generaciones ​​(Abraham, Isaac y Jacobo), apareciendo en tiempo de cenar o arriba de escaleras, y luego guardó silencio durante 400 años, mientras que sus hijos se convirtieron en esclavos en una tierra extranjera. Y pienso  Moisés que se aferró a su fe en Dios, mientras que creció como un príncipe egipcio y luego tuvo que dejar todo eso atrás para vivir como pastor en el desierto, y luego tuvo que volver a enfrentar a Faraón a los 80 años de edad (piensa en los ancianos de 80 años que conoces). Me parece que Dios toma su tiempo para arreglar las cosas y luego entra y sale del escenario como relámpago.

Después de Moisés, los hebreos siempre recordaban aquellos días de gloria, pero por  gran parte, Dios se mantenía en silencio, y tuvieron que resolver las cosas por sí mismos. Pienso en Jesús quien “desperdició´ treinta años para adaptarse a la cultura judía. Luego pasó únicamente tres  años con sus discípulos. Y hay que recordar que Dios ya había invertido miles de años preparando  el camino para que su hijo pudiera nacer en la tierra "en la plenitud de los tiempos." Él había creado una cultura muy específica donde Jesús pudiera  "tender su tienda de campaña entre nosotros.”  Allí Jesús pudo vivir de incógnito durante treinta años antes de que comenzara su ministerio público y luego pudo ser reconocido como Mesías cuando era el momento adecuado. Tanto proceso. Tanto tiempo. Tanta preparación para una vida tan corta.

Después de Cristo, Dios parece seguir el mismo patrón. Dios vivió entre nosotros por un corto tiempo haciendo milagros impresionantes y dándonos enseñanzas revolucionarias, y de su ministerio nació la primera iglesia formado por sus seguidores. Pasó su manto a sus discípulos y nos dejó su Espíritu para que pudiéramos seguir haciendo sus obras. Y desde entonces, Jesús se ha revelado por medio de sus hijos. Somos sus manos y sus pies y su voz. Cuanto quisiéramos que hiciera más, pero se niega a dejarnos atrás. Él confía en nosotros.

Trabajando con las iglesias bebes y con los plantadores de iglesias, Roberto y yo muchas veces vemos esta diferencia entre la forma en que trabaja Dios y la forma en que trabajamos nosotros... Nosotros confiamos menos en sus hijos de lo que hace el. Él los suelta muy pronto. Confía mucho en ellos. Cuando Pablo levantaba una iglesia en una nueva cultura (entre los gentiles), permanecía con ellos durante un tiempo muy corto—solamente por meses—y dejaba muy poco atrás. Él nunca se hizo pastor y nunca exigía que la gente asumiera las tradiciones de su cultura judía. Después de encomendarlos al Señor, Pablo dejó que las nuevas iglesias encontraran su propio camino y cometieran sus propios errores. Los alababa y los reprendía por medio de sus cartas, a la medida de que lo merecieran.

Y ahora esto es también lo que me toca hacer. Qué extraña transición, de ser mamá a ser amigos, sin más autoridad que lo que el amor y la experiencia me da. Nuestro Dios y Padre hace lo mismo. Nos prepara, nos suelta, nos deja ir, y luego nos llama a seguirlo pero únicamente con la  autoridad que el amor y la experiencia le da. Que claro es infinito. Pero se gana nuestro amor y le seguimos porque se lo merece.

Tuesday, August 11, 2015

Nuevos mundos

Ayer hubo sol, pero hoy el día está nublado. Se supone que lloverá. Nuestro anfitrión ha estado fuera toda la mañana cosechando el trigo antes de que llueva, y cuando llega la hora de comer, todos aplauden porque ha acabado a justo a tiempo. Parece que necesita dormir varios días y noches para recuperarse de la cosecha. Y eso es sólo para el trigo. Por la ventana veo una expansión de maíz junto a un mar de la soja, a la espera.

Por otra ventana, veo otro campo, un bosque en miniatura de viñedos, troncos atados con cuerda, pero ramas moviéndose en el viento y cargando de racimos pesados ​​de pequeñas uvas verdes. El agricultor está montado sobre un pequeño tractor, fumigando. Su equipo parece ser tan pequeño al lado del equipo necesario para el trigo.

En otro mundo, me siento en la sala de quimioterapia una vez más con una aguja clavada en el brazo. En las puertas dobles de entrada, Elai nota la alerta roja "citotóxico." Supongo que esta advertencia es para el personal porque ¿quién de nosotros podría entenderlo? Tuve que buscarlo en el internet. Significa: "¡Cuidado! ¡Hay productos químicos aquí que matan sus células!" Es por eso que las enfermeras se ponen trajes especiales cuando me colocan el IV y cuando cuelgan las bolsas de medicamentos. Esta vez estoy sentada solamente por una hora porque estoy recibiendo, ya no la quimioterapia, sino un anticuerpo monoclonal llamado Herceptin. Mi cáncer es causado por las células de mama que producen demasiados (o sobre expresan) copias del gen Her2. Este gen actúa como orejas o antenas, esperando señales para hacer que la célula crezca y se divida. Imagina lo que sucede cuando de repente la célula recibe demasiadas señales. Es por eso que este tipo de cáncer es tan agresivo. El Herceptin bloquea los receptores en la superficie de la célula, matando la señal. Como "terapia dirigida," haciendo doble función, también marca las células cancerosas para que el sistema inmunológico se dirija a ellas para destruirlas. Esperemos que esto es lo que haya estado sucediendo en mis células durante los últimos cuatro meses. Durante los próximos ocho meses, tendré más tratamientos de Herceptin para evitar que el cáncer se propague en otros lugares.

En el sillón junto a mí hay una mujer que lleva un pañuelo en la cabeza y un nuevo catéter en el pecho. Ella le dijo a la enfermera que tenía que buscar ropa que acomodara el catéter porque todavía le molesta. Por todo esto me doy cuenta que esta mujer tiene otro tipo de cáncer. Sus tratamientos van a durar más tiempo y  ser más difíciles. Ella tiene un pronóstico diferente a la mía. Este es otro mundo.

En una pantalla, un hombre joven se sienta en un banco en pantalones cortos, camiseta y sandalias, hablando de antiguos mitos de la creación. Con una iluminación verde detrás de él, y una cámara de vídeo frente a él, este predicador abre su Biblia a los libros de Job y los Salmos y de Isaías, y explica cómo muchos de los escritores bíblicos antiguos usaban la ciencia de su día para describir el poder de Dios: Job dice que Dios abre sus bodegas de nieve y granizo en la atmósfera, como si pudiera haber bodegas de tales cosas. Job dice que Dios sacude los pilares de la tierra, pilares que mantienen firme la tierra plana que flota sobre el mar. David menciona los cimientos de la tierra, un núcleo sólido debajo del mar, debajo de la tierra plana que flota en el agua, estabilizado por pilares. El predicador está abordando temas difíciles de la Biblia, donde aparece el lenguaje de las ciencias antiguas. Dice que Dios pudo hablar a través de los profetas que tenían nociones antiguas (y falsas) de la ciencia, porque eso no cambiaba el mensaje que Él estaba persiguiendo una relación con nosotros.

En una iglesia hermana a poca distancia, la predicación esta en vivo, y el predicador nos invita a mantenernos firmes porque nuestra cultura se está alejando cada día más y más de Dios. Tenemos que luchar para que no se pierda el cristianismo. Entro en esta iglesia y me siento casi como en casa porque conozco a la gente. (En Oz nunca se siente uno completamente en casa). Pera esta iglesia, también, es otro mundo. Entramos y salimos de tantos mundos diferentes. ¡Qué bueno que Dios nos puede alcanzar en todos nuestros mundos en todas las eras!