Monday, August 3, 2015

La Visita

Si alguna vez te sientes sola, consigue que te ingresen al hospital. Seguro allí tendrás muchas visitas. Asegúrese de comentar a la enfermera en Emergencia que tienes un resfriado y esperas no contagiar a nadie. Esto te asegurara un letrero rojo en tu puerta y aún más visitas. Todas tus visitas tendrán un aspecto muy exótico en sus trajes brillantes de color amarillo y guantes verdes y máscaras blancas especiales, e incluso tus visitas conocidas, que normalmente se parecen a su esposo y su buen amigo Pétalo, se verán ahora ver como extras en una película de extraterrestres. Alguna de tus visitas incluso se llevaran las máscaras especiales a casa como recuerdo, porque ¿dónde más van a comprar recuerdos, ya que están gastando todo su tiempo visitándote en el hospital? Y, además, no se trata de máscaras bucales ordinarias, no, estas son máscaras especiales con protectores oculares, como máscaras de policía, o como máscaras que usan los extras en una película de extraterrestres.

Y será difícil reconocer a tu enfermera y distinguirla del tipo que te trae agua o de la señora que limpia, quien te imaginas es muy bonita pero quien con este traje parece papa gigante. Y cuando ella te habla, las arrugas en la máscara le dan una falsa sonrisa gigantesca, más ancha que un rostro humano. Al igual que la sonrisa del Joker o algún extraterrestre.

Tus visitantes empiezan a llegar antes de amanecer. Ellos se inclinan sobre ti, te pican muy cortésmente con cosas filosas (esperemos que no sean sus dientes, porque eso sería el tipo equivocado de visita), y toman tu sangre. Meten objetos en tus oídos y debajo de tu lengua y alrededor tus brazos y sobre tus dedos y tu pecho y por la espalda. Lo que están murmurando a través de la máscara a medida que trabajan a veces puede descifrarse como una disculpa por causarte molestia, pero es bueno poner atención, ya que uno nunca sabe. Cuando se van, se despojan de sus trajes en la puerta con un movimiento practicado como si estuvieran acostumbrados entrar y salir entre los mundos.

Las visitas siguen durante el día. Entran a dejarte agua y una bandeja de comida. Entran a limpiar. Entran a dejarte medicamentos en pastillas, en botellas y en bolsas que gotean hacia tu brazo. Entran a recoger la bandeja y cambiar el agua. Entran a hacerte preguntas indiscretas sobre las funciones corporales. Uno revisa tus movimientos físicos, mientras que revisa tus movimientos laborales y te encamina a una habitación secreta donde tienes que subir una escalera que conduce directamente a una pared. Por eso mismo se encuentra en una habitación secreta.

¿Y quién mas podrían contratar para venir a verte? pero la lista sigue. Son personas de la farmacia que te preguntan sobre tus medicamentos y calculan que están desperdiciando  antibiótico y reducen tu dosis. Es el médico que decide si podrás sobrevivir sin él, y una voz sin cuerpo que responde al botón de llamada, y algún gerente que comprueba si todo está bien. Lo más impresionante son los Miembros del Equipo de Control de Infecciones quienes determinan si eres una amenaza para la humanidad. Y ni siquiera he mencionado los visitas normales que llegan a ver si te sientes sola. Lo cual es difícil porque te encuentras en el bastión de hospital-idad. Así que arréglate bien y reúne tus fuerzas antes de ingresarte al hospital ya que tienes tantas visitas que recibir, y no quieres quedar mal.

No comments:

Post a Comment