En México hay un
tipo de restaurante que no existe en América del Norte. Es un pequeño restaurante
familiar donde uno se sienta a comer un plato lleno de comida, pero sin pedir
de un menú. Le sirven el plato del día con una bebida y la comida es fresca, es
casera, y es rápida (o a la corrida). También es barata, tan barata como
cualquier comida rápida. Hay variedad de día en día, y conozco a muchas
personas que comen así siempre. La comida corrida utiliza la técnica llamada en
América del Norte el inventario justo a tiempo. Mi cuñado lo utiliza en su
trabajo como mecánico. Las cocineras
compran lo que necesitan fresco en el mercado cada día, y solo compran lo que
van a necesitar para ese día. Aunque dudo que la comida corrida pegue en Canadá
por las alergias y las muchas dietas que siguen, el concepto de hacer las cosas
justo a tiempo se está utilizando en otros campos de trabajo.
Por ejemplo, en la educación, Tengo una sobrina que se gradúa como programador de computadoras de la Universidad de Waterloo, una universidad reconocida por su programa de cooperativa. Este programa requiere que los alumnos trabajen en su área de estudio por cuatro meses a partir de cada período académico de cuatro meses. Cuando se gradúe mi sobrina, ella ya tendrá dos años de experiencia. Con buenas evaluaciones en sus trabajos y en sus estudios, ella ahora puede elegir el trabajo que quiere. Ella eligió Google.
Mi cuñado compra su inventario justo a tiempo, y también entrena a sus aprendices con el mismo concepto. Comienza con los trabajos más sencillos, el cambio de aceite y de bujillas, pero a medida que aprenden estos trabajos, los sigue capacitando para tareas más complejas. Durante todo el proceso, los aprendices facturan sus trabajos, y así, al final de su capacitación, tienen práctica en todos los aspectos del negocio y también tienen sus propios clientes. Cuando terminan el aprendizaje, son dueños de sus propios talleres. Es en ejemplo de la capacitación justo a tiempo.
Pensándolo bien, este es el modelo que Jesús usó para entrenar a sus discípulos. Los puso a trabajar de inmediato y les dio la capacitación que necesitaban para cumplir con las tareas que tenían por delante. Él modeló cada tarea y les dio una evaluación inmediata cuando regresaban de la tarea. Pablo hizo lo mismo con Tito y Timoteo. El aprendizaje justo-a-tiempo es lo mismo que el discipulado.
El buen discipulado implica averiguar lo que las personas tienen que hacer y ayudarles a hacerlo bien. En lugar de trazar un plan de estudio sin relación a las tareas, un buen maestro enseña según las tareas que al discípulo le toca hacer. Esto significa utilizar un estilo de enseñanza basado en un menú. Como dijo Jesús, "el buen maestro saca de su depósito joyas de la verdad tanto nuevas como viejas." (Mateo 13: 52) Si la tarea es evangelizar, el buen maestro enseñar y modela cómo evangelizar. Si es predicar, el buen maestro enseña y modela cómo predicar. Si es bautizar, el buen maestro enseña y modela cómo bautizar. Los mejores maestros siempre entrenan a sus discípulos para tareas específicas, dándoles los principios, su propio ejemplo, y la práctica necesaria para llevar a cabo estas tareas. Luego el buen maestro envía a sus discípulos para cumplir con la tarea.
En sólo tres años, Jesús pudo enseñar a sus discípulos y enviarlos a trabajar, entregándoles todo lo que necesitaban para cumplir con la tarea. Después de pocos meses, Pablo envió a sus discípulos a levantar iglesias, a nombre ancianos, y a mediar en conflictos. Es un buen modelo a seguir, esto de enseñar justo a tiempo, de acuerdo a un menú de tareas. Lo que ahora estoy escribiendo entre tratamientos espero que sea un menú dirigido a tareas específicas que los trabajadores interculturales enfrentan al llevar el evangelio donde todavía no se conoce.
Por ejemplo, en la educación, Tengo una sobrina que se gradúa como programador de computadoras de la Universidad de Waterloo, una universidad reconocida por su programa de cooperativa. Este programa requiere que los alumnos trabajen en su área de estudio por cuatro meses a partir de cada período académico de cuatro meses. Cuando se gradúe mi sobrina, ella ya tendrá dos años de experiencia. Con buenas evaluaciones en sus trabajos y en sus estudios, ella ahora puede elegir el trabajo que quiere. Ella eligió Google.
Mi cuñado compra su inventario justo a tiempo, y también entrena a sus aprendices con el mismo concepto. Comienza con los trabajos más sencillos, el cambio de aceite y de bujillas, pero a medida que aprenden estos trabajos, los sigue capacitando para tareas más complejas. Durante todo el proceso, los aprendices facturan sus trabajos, y así, al final de su capacitación, tienen práctica en todos los aspectos del negocio y también tienen sus propios clientes. Cuando terminan el aprendizaje, son dueños de sus propios talleres. Es en ejemplo de la capacitación justo a tiempo.
Pensándolo bien, este es el modelo que Jesús usó para entrenar a sus discípulos. Los puso a trabajar de inmediato y les dio la capacitación que necesitaban para cumplir con las tareas que tenían por delante. Él modeló cada tarea y les dio una evaluación inmediata cuando regresaban de la tarea. Pablo hizo lo mismo con Tito y Timoteo. El aprendizaje justo-a-tiempo es lo mismo que el discipulado.
El buen discipulado implica averiguar lo que las personas tienen que hacer y ayudarles a hacerlo bien. En lugar de trazar un plan de estudio sin relación a las tareas, un buen maestro enseña según las tareas que al discípulo le toca hacer. Esto significa utilizar un estilo de enseñanza basado en un menú. Como dijo Jesús, "el buen maestro saca de su depósito joyas de la verdad tanto nuevas como viejas." (Mateo 13: 52) Si la tarea es evangelizar, el buen maestro enseñar y modela cómo evangelizar. Si es predicar, el buen maestro enseña y modela cómo predicar. Si es bautizar, el buen maestro enseña y modela cómo bautizar. Los mejores maestros siempre entrenan a sus discípulos para tareas específicas, dándoles los principios, su propio ejemplo, y la práctica necesaria para llevar a cabo estas tareas. Luego el buen maestro envía a sus discípulos para cumplir con la tarea.
En sólo tres años, Jesús pudo enseñar a sus discípulos y enviarlos a trabajar, entregándoles todo lo que necesitaban para cumplir con la tarea. Después de pocos meses, Pablo envió a sus discípulos a levantar iglesias, a nombre ancianos, y a mediar en conflictos. Es un buen modelo a seguir, esto de enseñar justo a tiempo, de acuerdo a un menú de tareas. Lo que ahora estoy escribiendo entre tratamientos espero que sea un menú dirigido a tareas específicas que los trabajadores interculturales enfrentan al llevar el evangelio donde todavía no se conoce.

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