Saturday, April 30, 2016

Tocando el gong

Hace una semana golpeé el gong con todas mis fuerzas. La sala de espera estalló en aplausos. Cuando me senté en la silla de quimio ese día, yo estaba pensando que no podría tocar el gong. Era sólo yo y Robert y las dos enfermeras en mi sala. Sería penoso. Pero Sheila se encargó de todo. Ella es la enfermera amable que me colocó la línea pic hace un año, lo sacó después de la quimioterapia, me aseguró que tenía muy buenas venas después de que otra enfermera no las pudo encontrar, y ahora era la enfermera que me diera mi última infusión intravenosa de Herceptin. Es apropiado. Gracias, Sheila.
Sheila tiene voz de mando, y cuando ella gritó, "¡¡¡Vamos a sonar el gong!!!" se reunieron tantos que no cabían en el pasillo, y tuvimos que pasar a la sala de espera. Así que tenía alrededor de mi muchas enfermeras, algunos otros pacientes empujando sus postes de IV, y un número de los que estaban en la sala de espera, y Robert, y mis cuatro buenos amigas que llegaron de sorpresa  para acompañarme, y llenamos la sala. Sheila me dio una calcomanía de mariposa para añadir a la lista (yo era el número 1042, creo), un poema con poco ritmo, pero un sentimiento perfecto, y un breve discurso. Soné el gong. Todo el mundo aplaudió. Me dieron abrazos todas las enfermeras y todas mis amigas, y me marché, para no volver jamás a aquel lugar. Me pregunto qué psicólogo les instruyó a las clínicas de quimioterapia que despidieran a sus graduados con esta celebración. Me gustaría darle las gracias. Este rito tan sencillo nos ayuda a tomar una respiración profunda y prepararnos a lo que venga después. Nos recuerda que todo lo que experimentamos viene en olas, estaciones, fases, y que nuestro trabajo es aceptar lo que nos viene hoy.
En Perelandra, de C. S. Lewis, el planeta Venus está inundado de aguas dulces con miríadas de islas flotantes sobre las olas. Para pasar de isla en isla, uno monta uno de los peces que se ofrece como caballo. La tierra ondula por debajo de sus pies. Es necesario tener piernas de mar sobre tierra seca. Hay una señora siendo tentada hacia una caída en este paisaje, una tentación de ignorar  el mandato de Maleldil de no permanecer durante la noche en la única isla fija del planeta. Parte del argumento del Tentor implica el rechazo de la nueva ola que viene llegando, para poder aferrarse a lo que ya pasó. Esta señora de Perelandra vive en Oz, y su tornado es una serie de olas que la mueve a diario a un nuevo escenario. A veces se pregunta cómo sería vivir en tierra fija contra la voluntad de Maleldil. No queremos que sepa.
Obviamente, no tengo ningún deseo de permanecer en el tratamiento del cáncer. Eso no es una ola que voy a extrañar. Pero voy a extrañar el cuerpo más joven que tenía antes del tratamiento, y los hogares que he tenido (con una granja fuera de mi ventana; una vía de tren, azaleas, una senda entre bosques), los eventos (¡una boda en Navidad y tres casas llenas de huéspedes!), la buena comida, y las amigas que me apoyaron tanto. Veo el remolino oscuro fuera de mi ventana, y solo tengo tiempo para respirar profundamente y tomar las riendas en preparación para otro viaje. Pienso en aquellos que montan sus propios remolinos: Leslie, Bob, Sam, Evelyn, Caroline, Annette.

Estos ritos de paso son aquellos momentos en que nos dan una última oportunidad de prepararnos para lo que sigue en la vida. No estamos seguros si lo que sigue sera fácil o difícil, doloroso o agradable. Probablemente nos viene un poco de ambos.

Friday, April 29, 2016

Platiquemos del cielo

Así que… ¿qué diremos acerca del cielo? Es uno de mis temas favoritos. Mi amiga comenzó el dialogo con la pregunta,  ¿dónde? ¿Aquí? ¿Allá arriba, en algún lado muy lejano? La Biblia menciona tan poquito acerca del cielo, y los cuadros que nos pintan muchas veces carecen de mucha imaginación.  Creo que podemos imaginarnos algo mejor.

Uno de mis versos favoritos de la Biblia dice: "Dios no nos ha mostrado lo que seremos cuando Cristo aparece, pero sí sabemos que vamos a ser como él... porque le veremos tal como es." La muerte nos cierra los ojos y la forma de percibir las cosas. Cuando Jesús caminaba con sus discípulos hacia Emaús, ni siquiera lo reconocían, y sólo sus corazones ardían dentro de ellos. Sus ojos tenían que ser abiertos, y es siempre tan difícil mantenerlos así. De inmediato se pierde la visión. Pero la muerte acaba con la mala vista y de alguna manera nos libera para que cuando veamos nuevamente a Jesús, nuestros ojos queden abiertos para siempre. Su existencia nos llamará de la nada de la misma manera que su voz llamó los cielos y la tierra de la nada (no creo, como los griegos de la antigüedad, que tenemos un alma sin cuerpo. No, yo creo que la muerte termina todo. Solo entonces, Jesús, cuerpo y alma, nos revive, cuerpo y alma, para vivir con él para siempre.) Nos llama como una campana o un gong, o una trompeta, y su resurrección resuena a través de la nada y nos llama a la vida, los huesos juntándose con otros huesos, los tendones con otros tendones, y el cuerpo con el espíritu. Jesús ya vive esta nueva vida, pero no podemos verlo. Cuando desapareció, su cuerpo subió, visible, al cielo. No desapareció de repente. Él fue hacia algún lugar. Y volverá, visible, desde ese mismo lugar para llamarnos a casa. Pero él no está muy lejos. Su Espíritu vive en nosotros ahora. El reino de Dios ya está cerca. Así que creo que el cielo ya está aquí, a nuestro alrededor, pero no tenemos los ojos para verlo, ni oídos para oír el gong que resuena. Todavía no hemos sido purgados por la muerte de nuestros problemas de visión.

Y ¿Cómo podría ser el cielo? John, así como el autor de Hebreos, describe el cielo como una ciudad. Ya no es un jardín, un paraíso, desde donde una pareja triste avanza con dificultad, vestido con pieles. No, este lugar es una gran asamblea de personas, una gran ciudad de mucha gente, una estructura elaborada cuidadosamente por manos humanos, y que alberga a todo el mundo. Es un Babel a la inversa, una ciudad que desciende del cielo con sus puertas abiertas para recibir a todas aquellas tribus y naciones y lenguas dispersas.

Este es un lugar que muestra lo que puede hacer el hombre bajo el gobierno de un buen rey. Las paredes se hacen a mano, y son perfectas. Las puertas están hechas, cada una, de una sola perla (no hay océano, así que ¿dónde encontraron esas ostras gigantes?) Es el trabajo de muchos artesanos, un equipo perfecto, una organización orgánica, esta maravilla arquitectónica. Y las personas en ella son libres. Van y vienen. Y nadie los discrimina, y nadie hace guerra en su contra o construye muros para mantenerlos fuera. Todo el mundo es bienvenido en esta ciudad. Es una fuente, no de contaminación y corrupción, sino de sanidad y vida. Ríos de aguas limpia fluyen a través de su centro y fuertes árboles florecen a lo largo de su avenida central, y nada los amenaza. No hay basura, no hay aire asfixia, ni ninguna ofensa contra la tierra. Este siempre ha sido nuestro destino: vivir en la tierra, no primitivamente, sino en pleno dominio de todos nuestros oficios y habilidades y dones. Escucha su música. Nunca se ha oído música así. Ve la tecnología. Nunca se ha visto una ciencia como este. Admira el paisaje. Nunca se ha visto la creación libre de maldición. Mira a la gente. Están trabajando juntos y sin conflicto alguno. Por fin. Es la globalización, sí, pero sin ningún egoísmo.


No le llega la noche a esta gran ciudad, ni sueño, porque estos eran símbolos de la muerte, y todo eso ya pasó. Ahora no tenemos tiempo para perderlo dormidos.  Estamos demasiado ocupados. Tenemos tanto que hacer para nuestro Rey y para toda la gran familia. Hay una boda que preparar. Hay mucho que aprender, mucho que construir, y mucho que compartir con los demás. Tenemos una ciudad que crear entre todos. Es la utopía. Ven, ¡tomen sus herramientas!

Thursday, April 28, 2016

Platicando con mi futuro ser

Algunos amigos nos llevaron a  un restaurante aquí en Winston-Salem donde nos sentamos en la terraza acristalada, amplia, con ventanas, cortinas verdes y mucha luz del sol. Pedí el almuerzo especial, un florentino de salmón sobre puré de papas. Era demasiado sabroso. Por unos momentos, contemplé la posibilidad de aprender a preparar este platillo, pero me di por vencida. Seria imposible. He estado tratando de llevar a casa la mitad de estos platillos para (1) disfrutarlos en el recalentado, y (2) no comer tanto, pero antes de darme cuenta, mi plato ya estaba vacía. El florentino simplemente había desaparecido.

Lo cual está bien. Excepto que el platillo había conquistado mis mejores intenciones y llegado a mi paladar sin permiso. ¿Cómo pudiera ser? Pues es una batalla, y el platillo me gano.  Siempre estamos en guerra con nosotros mismos. Alguien lo describió como tener un “yo” actual y otro “yo” en nuestro futuro, y el “yo” actual muy confiadamente le pasa la responsabilidad al futuro “yo.” Y el futuro “yo,” estando ausente, no puede defenderse. Así que hoy, "yo" decido que el "yo" de mañana puede hacer más ejercicios, o dejar de comer tanto, o ahorrar más dinero, o tomar un viaje de misiones. Es bastante fácil de hacer recaer la responsabilidad en otra persona que no lo puede rechazar. Hemos estado haciendo precisamente eso desde los tiempos de Adán (“Pero, Señor," esa mujer que Ud. me dio... "). Es decir, piensa un momento en todas las cosas que el "yo" de ayer ha hecho, que hoy en día tú ya no puedes cambiar. Te obliga el “yo” de ayer arrepentirte por culpa de aquel “yo” que ya no existe. Cuanto quisiéramos tomar al “yo” de ayer por las orejas y darle buenos consejos. Cuanto nos enojamos con ese tipo que nos ha metido en tantos problemas. ¡Mira donde nos ha dejado!

Y lo curioso es que el platillo de salmón florentino era una perfección. No era cosa mala. Ayer estuve leyendo la carta de Santiago, donde sigue insistiendo que todo lo que es bueno y perfecto viene como regalo de Dios. Eso tiene que incluir el platillo florentino. Dios no tienta a la gente. No, son mis propios deseos de cosas buenas que me causan tantos problemas cuando me impulsan a comer más de lo indicado, como aquel ultimo bocado de salmón.  Pensamos que solo lo malo nos tienta, pero también somos tentados a tomar de lo bueno más de lo que necesitamos.


Santiago nos enseña que cuando oramos, no debemos estar inseguros acerca de nuestra meta. ¿Queremos seguir a Dios, o queremos seguir nuestras propias pasiones?  ¿A quién realmente le estamos pidiendo? ¿A Dios o alguien más? ¿Le estamos pidiendo algo que él desea darnos, o le estamos pidiendo algo de acuerdo a nuestros propios gustos? Me pregunto cómo nuestras peticiones les sonarían a nuestros antepasados ​​espirituales. Por ejemplo, a Santiago, que dirigía la iglesia perseguida en Jerusalén. O a John, viviendo sus últimos días, aislado en Patmos, soñando sus sueños y anotando sus visiones. O a Jesús mismo, de rodillas en el jardín, pidiendo, "Padre, no lo que yo quiero...”

Wednesday, April 27, 2016

Invierno y primavera en conjunto

Cuando salimos de Canadá, los ciruelos en frente de la casa todavía se veían como un haz de horcas, amenazando el cielo, y el patio había estado cubierto en nieve unas cuantas noches antes. No hubo verde en los árboles. Caminando hacia el sur, vimos como la primavera vestía los bosques. Primero colgaba esmeraldas en los troncos de los árboles. Luego abría paraguas verdes sobres sus ramas. Luego las vestía completamente, y finalmente, en Carolina del Norte, les regalaba sus accesorios-las flores en todos los tonos de rosa que pudiera desear después de varios tipos de inviernos.

Y aquí, en Carolina del Norte me encuentro cantando y orando y compartiendo mis planes para el futuro y platicando sobre teología y comiendo platos de comida sabrosa de esta región. Son amigos que no he visto desde hace varios años, y no los veré por varios más, y tengo que aprovechar bien el tiempo. Y me alegro con mi amiga Caroline que sonó una campana en lugar de un gong y está a la espera de su autorización médica para poder volver a su campo de servicio. Espera que cuando compre sus boletos de avión, todavía habrá asientos juntos para los siete miembros de su familia. El pequeño bebé Salem me sonríe y ruge su rugido de león. Sus cuatro hermanos me enseñan cómo jugar un juego de mesa. Y siento mi corazón pesado cuando Frank me dice que su esposa Leslie tiene un tipo raro de cáncer incurable, mortal y doloroso. La iglesia que ellos pastorean ora ferozmente por milagros. La quimioterapia la hace sufrir. Aquí la primavera existe al lado del invierno.

Mi amiga Gail ha anotado algunas dudas que tiene sobre lo que está estudiando en la escuela dominical en su iglesia presbiteriana que contradice la creencia de la iglesia Morava donde ella creció. Son unas frases que dicen que Jesús no ha muerto por todos, sino sólo para los que responden en amor. Y comparamos Génesis 1 con Génesis 2, y noté que en el Génesis 2, Dios le otorga el trabajo de producción de plantas a la misma tierra y a sus gerentes humanos. No utiliza un milagro, sino una providencia natural, un proceso natural, sostenido divinamente. A Dios le encanta el trabajo de la tierra. Y también nuestro trabajo. No hay vergüenza en esperar que Dios obre a través de medios naturales.


Hoy llega Gail para cenar y para platicar sobre nuestra vida en el cielo con el Señor. Platiqué con Elai anoche (se me ha prohibido llamar a Philip porque está en tiempo de exámenes. Interrumpió sus estudios lo suficientemente para mandarme mensaje que está sacando puros 10 en sus calificaciones hasta ahora. Roberto le preguntó si LeTourneau se estaba poniendo demasiado fácil, pero dijo que no...) Elai me preguntó, qué sabríamos nosotros sobre el tema del cielo. Es decir, "¿cómo saben?" Le dije que no es que tenemos más conocimiento que los demás. Y la Biblia sólo insinúa. Ahh. Pero no me falta la imaginación. Podría pasar horas imaginándome el cielo. Y lo bueno es que no importa lo que yo me imagine, Dios siempre va a superar mi imaginación. No pierdo nada en soñar. Vivimos ahora en invierno. Pero las esmeraldas parpadean contra la piel morena de los árboles. El invierno y la primavera viven lado a lado.

Thursday, April 21, 2016

Una cultura que no entiendo

Hoy estoy empacando maletas y cajas. Mañana es mi último día en este buen hogar (gracias, Bev y Greg!) Me lleva mi tornado a otro lado. Me quedaré con Janey para las semanas que me quedan en Ontario. El resto de las semanas antes de regresar a México estará en Carolina del Norte y las Islas Británica.
Por lo general, me contento con montar el tornado y conocer nuevas culturas, pero no siempre. Algunas culturas preferiría ignorar por ser odiosos y amenazantes. No tengo ningún deseo de conocer íntimamente la cultura del casino o la del club de striptease. O…
Las campañas políticas de Trump. Robert estaba leyendo en voz alta un artículo en el New York Times por Jeff Sharlet, que describe en detalle las campañas en Ohio y Arizona. No cree ir a una yo misma, así que no se si Sharlet exagera. Lo extraño para mí es que él describe a este candidato como un predicador formando una congregación según su propia versión de un evangelio de la prosperidad. Se ve el fervor religioso, el drama, la seguranza de salvación de un gran enemigo. Hubo adulación. Incluso parábolas. Me pregunto si podrá haber sido una buena descripción.
Sharlet describe la campaña en Ohio desde cuando Trump llega en un 757, cargado de oro, llenando las puertas del hangar, escuchando los oos y ahhs de la gente,  hasta cuando, en la fiesta en un bar local, un hombre que había estado indeciso grita, "¡no me importa si es racista... si tan sólo trae de vuelta una fábrica de acero [censurado]!"
El periodista describe cómo un predicador grita, "¡Él es digno! Él es digno! “hablando de Trump tanto como de Dios, y luego se escucha la canción de los Stones, "Vamos a pasar la noche juntos," pero nadie percibió ninguna contradicción porque para estas personas, no había ninguna.
Sharlet dice que Trump hace que las personas se sientan bien. Ellos esperan algo que  de él que alguna vez (quizás) hayan perdido. Él les convence de que él los salvará por su propio poder personal (y tiene gestos para mostrar el tamaño de su destreza...) de los enemigos que los amenazan. Al igual que cualquier predicador de la prosperidad, les asegura que si lo apoyan, él les garantiza riqueza y dominio (“Pequeño Vietnam. Pequeño Japón. Les castigaremos.”) Menciona que todo tiene que ver con el pensamiento positivo (citando el predicador Norman Vincent Peale).
Sharlet describe cómo Trump dramatiza unas "parábolas" desde su púlpito. Está "El Llamado," donde Trump obliga a las empresas americanas volver a casa simplemente con una llamada telefónica; está "La Serpiente,” en el que silba, "¡Usted sabía muy bien que era una serpiente antes de que me dio entrada! “Y está "La Bala" donde mima cómo el general americano Pershing supuestamente untó 50 balas con tripa de cerdo para ejecutar a 49 musulmanes terroristas, entregando la última bala contaminada al único sobreviviente como una advertencia. Al parecer, la multitud en el hangar de Ohio le gusta escuchar todo esto. Al parecer, este "devolver el golpe 10 veces más duro" es lo que significa ganar y prosperar y hacer grande los Estados Unidos.
¿Está equivocado Jeff Sharlet en su descripción? ¿Existe algo en esta cultura que a mí me podría gustar?

Thursday, April 14, 2016

Nuestros antepasados espirituales

Sí, es cierto. Me he puesto a leer un libro sobre la historia cristiana. Quería algo bueno para mi tiempo con Elai en Chicago. Le acompañé a sus clases y mi favorita era la de retórica. Si, la verdad. La retórica es el arte de la persuasión, y el profesor estaba dando ejemplos de persuasión antigua en la China. Citó a Confucio: "Dejar de hablar con un hombre que es capaz de beneficiar de sus palabras es echar a perder al hombre. Pero hablar con un hombre que no es capaz de beneficiar de sus palabras es echar a perderlas. Un hombre sabio no hecha a perder ni los hombres ni las palabras."(Analectas 15: 8)  Confucio fue experto en los juegos de palabras. Me encantó aprender algo de él.
Como me encanta aprender de mi libro de historia.  Muestra por qué en la iglesia se enseñan ciertas cosas y no otras. Nos imaginamos que nuestras creencias nos llegan desde la antigüedad como un paquete. Pero no es así. Los teólogos a lo largo de los siglos añadieron detalles, algunos hace mucho tiempo, y algunos más recientemente. Y algunos de estos teólogos nos sorprenden porque no se parecen con los cristianos de hoy. Son nuestros antepasados espirituales, y nos regalaron nuestras doctrinas, pero vivían en otra época, y tenían otros pensamientos.
El romano Tertuliano, abogado  y teólogo (como la mayoría de los teólogos romanos) del siglo III, expuso la doctrina del pecado original y describió por primera vez la Trinidad como tres personas con una sola sustancia. Él también nos dio la Doctrina de Satisfacción, que cuenta la historia de la salvación como una transacción comercial legal, el pago de la deuda de los pecadores. Estas doctrinas se enseñan hoy en día en muchas iglesias. Pero Tertuliano también apoyó la sucesión apostólica, condenó a todos los fornicarios, arrepentidos o no, y prohibió el matrimonio de las viudas. Tampoco estaba seguro si el Hijo existiera en la Trinidad antes de la creación. Por una parte estamos de acuerdo con él, pero por otra parte, no. Y así es con la mayoría de los que les llamamos los “Padres de la Iglesia.”

Mientras tanto, en otras partes del mundo, la salvación fue descrita en términos completamente diferentes, como un drama de Rescate y Liberación. Esta era la opinión predominante entre la mayoría de los padres de la iglesia durante los primeros mil años de la iglesia, pero hubo un cambio a finales del primer milenio, bajo Anselmo de Canterbury, cuando él adoptó la Doctrina de Satisfacción de Tertuliano, que ha prevalecido desde entonces como la historia de salvación para los católicos tanto como para los protestantes. Más recientemente, el escritor Gustaf Aulen retomó la antigua historia de Rescate en 1931. La verdad es que, aunque ambas historias describen el mismo evento,  la vida, muerte, y resurrección de Cristo, me gusta más la descripción de Jesús como Chistus Víctor, el que llega a vencer al enemigo y rescatar a su novia caída. Me alegro de que el estudio de la historia nos ayude a retomar estas lindas formas de entender nuestra salvación. Me alegro que Justo González me recuerde que mis antepasados ​​espirituales variaban mucho en sus opiniones. Eso me da esperanza.

Wednesday, April 13, 2016

martirio

Casi llego a las dos semanas sin problema. Mañana deberían sacarme los puntos de sutura pero tuve que adelantarme porque ayer se me infectaron. En otra hora voy al médico. Siento calma por el momento, claro, porque no sé lo que me espera. Tal vez mas tarde en el día no voy a estar tan optimista. Siempre me siento valiente...hasta que entre la primera aguja.
En mi ignorancia siempre estoy tan segura de que pueda enfrentarme a cualquier situación, pero al llegar el verdadero momento, ya no puedo. Estoy tomando un estudio de Apocalipsis. Estamos leyendo la parte donde los mártires decapitados vuelven a la vida y reinan mil años con Jesús, y los que no están escritos en el libro de la vida son arrojados al lago de fuego. Esta escena es preocupante para mí, porque no me fío de mi valor. Es fácil decir, "Dios te dará el valor necesario." Pero la historia demuestra que no es tan sencillo.
Pienso en los mártires que llegaron a la muerte sin traicionar a Jesús tanto como en  aquellos que no lo hicieron (He estado leyendo un libro sobre la historia cristiana escrito por Justo González). Leí del arzobispo ingles Thomas Cranmer, que fue encarcelado por sus creencias reformadas. Después de tres años fue puesto en libertad y regalado repentinamente una vida suntuosa.  Fue engañado por la amabilidad de sus enemigos y firmo una renunciación de sus creencias. Poco después, se arrepintió de su arrepentimiento y fue condenado a quemar en la hoguera. Estiró su mano hacia el fuego, la mano que había firmado su traición, hasta que la mano fue destruida, diciendo: "Esta indigna mano derecha; esta indigna mano derecha. "Y yo, que me preocupo por unos puntitos de sutura.
Pienso en el misionero descrito en la novela de Shusaku Endo llamado Silencio, quien durante la persecución de los creyentes católicos de Japón en el siglo XVII, fue llevado a una habitación donde los cristianos estaban colgados boca abajo sobre un pozo con pequeños cortes en sus cuerpos de donde se les drenaba la sangre. Estaban agonizando. El misionero preguntó por qué los  no se pobres no renunciaban su fe. "Oh, ellos se retractaron hace mucho tiempo," dijo el carcelero. “Los mantenemos sufriendo así ahora para que tú te retractas para el alivio de su sufrimiento." Lean el libro. Creo que poco consideramos el silencio de Dios en otras partes de nuestro mundo. Decimos que somos fieles seguidores de Jesús, pero ni siquiera tenemos suficiente valor como para tomar el riesgo y la molestia de ser buen samaritano a algunos refugiados musulmanes. ¿Qué valor es eso?

Estoy de vuelta, después de ver al médico, y siento un poco de mareo y mucho alivio, y siguen las historias de los mártires todavía en mi cabeza, nuestra propia versión del horror cristiano. Si mi amiguita Dawnelle estuviera leyendo esto, se estaría tapando los oídos con las manos, murmurando, "cachorritos, cachorritos, cachorritos. Estoy pensando en cachorritos. “Es imposible imaginar. Yo conozco a padres e hijos de mártires. ¿Y tú? He visitado las tumbas de los mártires mixtecos, derribados por su fe. ¿Cómo puedo predecir lo que haría en su lugar? No puedo. Mi confianza no puede estar en mi valor. He visto mi reacción a las agujas ya lo suficiente para saber eso. Tiene que ser en algo más.

Tuesday, April 12, 2016

Varios maestros

Estoy en varios estudios bíblicos. Los disfruto. Me hacen pensar y estudiar y cuestionar, y después de un año de observación, he llegado a la conclusión de que existen varios tipos de preguntas y diversas formas en que los líderes pueden contestar. Los dos tipos principales de preguntas que he observado son las preguntas de aclaración (¿qué quiere decir con eso? ¿Qué significa eso?) Y preguntas de desafío (¿Cómo llegó a esa conclusión a partir de la lectura? ¿No podría haber otra interpretación para ese pasaje?). He encontrado que algunos líderes están muy a gusto con la primera clase de pregunta, ya que les permite enseñar más sobre su tema. Pero se necesitan profesores más dotados, sin embargo, para contestar la segunda clase de pregunta porque no siguen la línea original de razonamiento. Puede ser que ocupen tiempo de la clase o que confundan al resto del grupo. O puede ser que lleven al grupo más allá de lo que la maestra pueda contestar.  Permitir estas preguntas es arriesgado.
Y hay diferentes tipos de maestras. Algunas de ellas consideran que su clase es una oportunidad para impartir sabiduría, para transferir un determinado conjunto de conocimientos al alumno. Las preguntas pretenden llevar al estudiante hacia las respuestas que la maestra ya ha escogido desde antes del comienzo de la clase. El estudio es una oportunidad para que los estudiantes comprueben sus respuestas con lo que la maestra ya ha rellenado en sus notas. Este tipo de maestra ve la verdad como un conjunto cerrado de respuestas que, en su mayor parte, ella, con gran esmero, ya ha asimilado. La tarea de los estudiantes es "llenar los espacios en blanco." Hay lugar para este tipo de eficiencia, aunque tal vez no en un estudio de la Biblia. Hace poco vi un predicador ilustrar este estilo de enseñanza con un conjunto de cajas, rellenados con preguntas, superpuestos sobre una cruz. "Una vez que respondas correctamente a estas preguntas con estas respuestas, la cruz se verá mucho más claro," nos aseguró el maestro, mientras que las cajas iban desapareciendo de la pantalla, dejando la cruz expuesto en el centro. Alguien le preguntó si hubiera alguna duda a la que no podria responder. ¿Puedes adivinar la respuesta del maestro?
Otro tipo de maestro ve la "clase" como una oportunidad para llegar juntos a la verdad. Claro, el maestro llega con más conocimiento acerca de este pasaje en particular porque lo ha estudiado más a fondo, pero ¿quién sabe lo que el conocimiento y la experiencia del grupo pueda enseñarnos además? Tal vez hayan visto la verdad de esta escritura aplicada en otra cultura. Tal vez hayan sacado una nueva verdad del pasaje. Tal vez han descubierto que la respuesta “correcta” a cierta pregunta simplemente no cabe. Esto ha sucedido muchas veces en la historia. Tal vez el grupo necesita llegar a la verdad a través de un proceso de interacción, discernimiento, y comprobación de los datos, al igual que los nobles berréanos de la Biblia. Pero la maestra que permite tal proceso tiene que aceptar el riesgo que el grupo pueda terminar en algún lugar inesperado.

Todos los científicos del mundo se dan cuenta de una cosa: nunca llegarán al final de su investigación. Con el tiempo, la verdad sólo sigue abriéndose cada vez más. Me imagino que los científicos de la fe deben experimentar la misma cosa: ¿cómo podemos agotar la verdad de Dios? Nunca lo sabremos todo; nunca se adaptará todo cómodamente a un conjunto de cajas. Siempre habrá mucho más que aprender. Después de investigar los varios estilos de enseñanza en este año, he confirmado el tipo de maestra que quiero ser cuando me gradúe. Quiero ser, como mi maestro favorito, la que gestiona, "¡Entremos sin miedo y subamos más!”

Monday, April 11, 2016

Visitas invisibles

Esta semana estuve con mi hija en Chicago durante unos días. Que sabroso sentarnos juntos en el sofá y ponernos al día con todos los detalles. Estos son los momentos preciosos de la vida. Siempre siento dolor cuando otras madres mencionan a sus hijos que viven cerca de ellas. Los míos están tan lejos. Aprecio tanto nuestras visitas.
Y cuando necesitan un hogar al que regresar, cuando terminan sus estudios, no puedo ni proporcionarles eso. Felipe me dice que piensa vivir en una residencia para el verano, o en un remolque, o en un "hotel de estancia prolongada." ¡Un hotel! Ya sé que puede hacerlo. Él puede y lo hará. Pero aún así, como madre, me hace sentir mal...
Me recuerda a aquellos trabajadores que llegaron a Niagara desde Arkansas, hace años, para limpiar los PCB en Smithville, un trabajo que Robert compartió con ellos hace veinticinco años, cuando estábamos recién casados. Me describía como llevaba un traje Tyvek y una máscara, y durante 15 minutos tiraba tierra contaminada dentro de un gran horno de fuego que quemaba los PCB, y luego tenía que bajarse de la plataforma porque era peligro aguantar más el calor. Y me describía cómo tuvo que fregar todo el techo de la estructura, de pie sobre una plataforma, limpiándolo, metro por metro, del cáncer. Quién sabe el riesgo que corría, junto con todos los hombres migrantes de Arkansas, limpiando nuestra agua subterránea del veneno del PCB.
Y cuando terminaban despues de doce horas de trabajo, mi marido llegaba a nuestro departamento en el sótano, y los hombres de Arkansas iban a sus habitaciones en hoteles, y comían su comida rápida, y platicaban con sus acentos sureños. Ahora mi hijo va a ser como ellos, llevando consigo  su cultura oaxaqueña ontariense-tejano donde quiera que vaya. Mi esperanza es que alguien lo invite a casa para cenar.  Que alguien note este extraño tan joven y tan guapo.  Yo conocí a uno de los trabajadores de Arkansas cuando trajo a su familia de siete a la iglesia. Los invitamos a cenar. Estaban sorprendidos. No esperaban que alguien invitara a una familia tan grande. El año siguiente, los visitamos en Arkansas. Nos recibieron como buenos amigos.

Rara vez nos fijamos mucho en los extranjeros que viven en nuestra tierra a menos de que afecten directamente nuestras vidas.  Ahora que mi hijo se une a sus filas, me pongo a pensar más en los que muchas veces quedan invisibles. Yo le daría alojamiento a mi hijo en su propia casa en el verano, si pudiera. Es tan joven. Mi esperanza es que alguien más haga amistad con él dondequiera que vaya este verano, y no solamente con él, sino con todos los que, al igual que él, se encuentren  atrapadas en las migraciones de la vida.

Saturday, March 5, 2016

Ahogandonos

Hoy estaba escogiendo los libros que voy a llevar a México la próxima semana. Son muchos, y aún la estantería está llena. Por encima, coloqué tres libros, regalos de Navidad, incluyendo uno titulado Malos Argumentos. Es un libro ilustrado que explica los errores lógicos, y tengo la intención de mostrarlo a mis estudiantes el próximo año, cuando estemos evaluando algunos argumentos. Hojeando el libro, encontré algunas falacias que me han estado molestando recientemente. Uno de ellos, llamado la Pendiente Resbaladiza, dice así: "Si deja que los refugiados musulmanes entren a su país, luego luego, todos ellos se radicalizarán y matarán a sus hijos." Pero esto no es cierto.

Otra falacia similar que me llamó la atención fue el Apelar al Miedo. Éste lo escuché en esta forma: "Si usted no le enseña a sus hijos la interpretación correcta de un determinado pasaje de la Biblia, y si no se contestan todas sus preguntas sobre este tema correctamente y de forma inmediata, a continuación, se irán de la iglesia." Pero esto no es cierto. No se van a alejar de la iglesia, simplemente porque usted no ha respondido a algunas de sus preguntas acerca de algún pasaje de la Biblia. De hecho, yo creo que los hechos apuntan en otra dirección muy distinta: que el mismo dogmatismo (definición: la tendencia de asumir ciertas doctrinas de un modo absoluto y tajante, sin admitir cuestionamientos) aleja a nuestros hijos de la Iglesia. En estos tiempos, apuesto que ellos quieren saber que no lo sabemos todo y que también tenemos dudas.

El error más difícil de enfrentar fue el Dilema Falso. Este error ocurre cuando se le presenta a uno, falsamente, sólo dos posibles posiciones sobre un tema. Si rechaza una posición, se asume que usted apoya la otra posición. A mí me lo pusieron así: "Usted predica un evangelio débil, ya que no comparte mi interpretación de Génesis 1 (lo que me dolió fue que mi amigo dijo esto solamente a base de lo que había dicho otra gente). Ahora, semanas después, por fin entiendo las suposiciones falsas de mi amigo. El me había puesto un Dilema Falso. El suponía falsamente que si yo no tomaba su interpretación de Génesis 1, entonces yo no podía creer en la caída del hombre y no podía hablar de la salvación. WOW. Pero lo que pensaba de mi era falso. Yo les he contado la historia del evangelio, comenzando con la creación, a cientas de personas, y siempre he incluido la historia de la caída del hombre. No solamente existen dos interpretaciones de Génesis 1 como insiste mi amigo. Hay otras más.

Juan, al escribir su buen evangelio, llamó a Jesús el Logos. La razón. La lógica. La Palabra viva, hablada por Dios. Dios es la fuente de todo pensamiento claro, todo razonamiento y toda lógica. Satanás odia el razonamiento y la lógica, por lo que constantemente miente y tuerce las cosas. Los errores lógicos y el dogmatismo son estrictamente su dominio. (CS Lewis, que compartía mi interpretación de Génesis 1 y predicaba siempre de la salvación, escribió en una de sus novelas sobre un hombre poseído por un demonio. El endemoniado usaba la razón como una herramienta para tentar. Pero una vez que hubo terminado,  volvía a su verdadera naturaleza, abandonando el razonamiento, y seguía repitiendo, y repitiendo y repitiendo necedades.) Una de las razones que enseño inglés es para capacitarme a mí misma y  para capacitar a mis alumnos para que puedan reconocer las falacias del enemigo. Todavía se me escapan por docenas, como bien sabe mi familia. Pero deseo ser como Jesús, mi Lógica, mi Razón.


Aquí hay una falacia casi perdonable: El Argumento de la Consecuencias (Ejemplo: Un holocausto nuclear es impensable, por lo que no va a suceder). Jesús le había dado a la gente algunas palabras duras, y muchos lo abandonaron. Jesús les pregunta a sus amigos, "¿Quieren dejarme, también?" Protesta Pedro, "¿Dónde iremos?" La idea de dejar a Jesús era horroroso, las consecuencias de perderlo impensables. Así que se aferra, como si estuviera ahogándose, pidiendo auxilio. Fue el grito de amor de un desesperado, y Jesús paso por alto la falacia. Me conquista este hombre. Yo he dicho esas mismas palabras, ahogándome.

Friday, March 4, 2016

Enseñándole a la máquina

Me despierto por la mañana y siento que mis manos se han transformado en garras de oso. Hago ejercicios (Robert dice que me parezco a un bebé experimentando con los dedos) para liberar los tendones y desplegar manos humanos. Doctor Cuatro me dice que el hecho de tener cinco dedos cerrados en garras de oso lo tiene sorprendido. No ha visto algo similar, una evolución de ser humano a oso tan rápido, apresurado por los tratamientos del cáncer. Me está ofreciendo la cirugía. Cinco dedos. Dos manos. Una mano a la vez con un mes de recuperación para cada uno. ¿Dónde encaja todo esto en mi calendario?

Me cae bien el Doctor Cuatro. Es el tercer cirujano que he visto este año. La primera cirujana era muy objetiva, explicando los posibles efectos secundarios sin mucha empatía. El segundo fue muy amable, "Usted nació con un defecto cardíaco. Vamos a arreglar el problema. ¿De acuerdo?" El doctor Cuatro, alto y delgado, con largos rizos rubios, ojos y piel pálido como si fuera inglés o escandinavo, entró dos veces, en sus matorrales, buscando algo. El tono de su enfermera era casi maternal, "¿Necesita algo, doctor?" Parecía ser el tipo de hombre que buscaba las cosas para sí mismo para no tener que molestar a nadie. Cuando me habló, no era para recomendar un tratamiento. Él reconoció el problema en mis manos, explicando que hay un nódulo en la base de cada tendón del dedo que se atasca en la articulación. Dijo que no sabía por qué yo tenía cinco dedos atascados tan repentinamente. "No sabemos todo, ya sabes... muchas veces desconocemos los 'porqués'". Y añadió: "Tiene algunas opciones," y se detuvo. A mí me tocó decir, "me gustaría seguir adelante con la opción de cirugía, por favor." Me dio la impresión de que le gusta trabajar con muñecas y pulgares pero no tanto le gusta explicar las opciones. El lunes averiguaré la fecha para la primera cirugía. "¿Cuál le gustaría que se haga primero?" me preguntó. "Incluso, yo podría esperar hasta el mero día de la cirugía para tomar una decisión." Él me conoce bien. No estoy acostumbrada a tener tanta decisión en los consultorios médicos.

Estos lugares me parecen llenos de paradoja. Por un lado, representan la aplicación sincronizada de tanto conocimiento. Son como una máquina bien engrasada, aplicando las estadísticas, dando miles de tratamientos para miles de condiciones, usando siempre el protocolo indicado. Se puede sentirse uno como un engranaje en la máquina. Uno puede perderse en esa máquina médica. Pero, por otro lado, cuando uno platica con un ser humano dentro de la máquina, se le recuerda que al final del día, la maquina no tiene idea de cómo su cuerpo responderá a este tratamiento. Usted es único después de todo, y puede sorprenderlos a todos. Usted tiene algo que añadir en esta discusión. Algunos médicos comunican esta verdad mejor que otros, y saben la importancia de escuchar al paciente. Tal vez es una habilidad aprendida.

Incluso se puede ver que la maquina aprende a través del tiempo. En los últimos dos días he estado en tres hospitales, todos construidos en diferentes años. Se puede ver cómo se han añadido edificios, conectados por un laberinto de pasillos que salen a ángulos extraños. En uno de estos hospitales fuimos ayudados por una secretaria en su oficina. En el otro tuvimos que pedirle a una enfermera que nos abriera una puerta para poder salir. Estos hospitales no era fáciles de navegar. Al otro lado, el nuevo hospital, donde voy para mis tratamientos, tiene un plan más intuitivo. Los arquitectos supieron como tomar en cuenta las preguntas y la comodidad y las confusiones humanas.


Tal vez hoy, en mi singularidad, he aportado algo al aprendizaje de la maquina: que la mano del ser humano, y las garras del oso, y los tratamientos del cáncer tienen algún tipo de conexión. Tal vez logré que la máquina fuera un poquito más sensible al ser humano. Nunca lo sabré.

Thursday, March 3, 2016

Angel de luto

       
Angel de Luto 
Hoy estoy de luto.
Estoy de luto, porque aquellos que jamás meterían pie en un club de striptease se sienten obligados a votar por un hombre que se gana la vida de strippers y casinos. Siento mucho que haya llegado a esto. Les doy la razón: el hombre sabe cómo ganarse el dinero.
Estoy de luto, porque aquellos que nunca usarían palabras groseras se sienten obligados a votar por un hombre que recibió un gran aplauso por ser vulgar. No pudo ocultar su alegría.
Estoy de luto porque aquellos que nunca le darían la mano a un supremacista tienen que votar por un hombre que simplemente no ve, inmediatamente, el problema.
Estoy de luto, porque los que apoyan a los misioneros que trabajan entre los no alcanzados se sienten obligados a votar por un hombre que ofende a la gente de otras razas. Siempre nos han dicho que no se puede mezclar la encarnación con la política. ¿Quién podría permitirse tal bondad?
Estoy de luto porque tengo seres queridos apoyándose de alguien que se alarde de poder cometer adulterio y hasta asesinato, sin consecuencias, porque este tipo les promete seguridad y grandeza. Lo entiendo. ¿Cuáles son sus opciones?
Estoy de luto, porque algunos se van a ofender por lo que digo, pero ¿qué hago con esta tristeza? No busco pleito; entiendo que estamos en un aprieto. Sólo déjame expresar mi dolor.

Hay muchas formas de cáncer, y elegimos diferentes tratamientos.

Wednesday, March 2, 2016

Sin palabras

   
 A veces cuando empiezo a escribir, encuentro que el tema ha cambiado mientras he estado escribiendo. Entonces tengo dos opciones. Puedo buscar la manera de conectar los dos temas o puedo borrar los detalles del primer tema y explorar el segundo.
     Hoy pensé que estaba escribiendo sobre la controversia, pero me di cuenta que no, que había cambiado el tema a la comunicación no-verbal. No soy muy experta en este tipo de comunicaciones, y se me atraviesan, muchas veces, personas que se sienten mal y que no logran que yo me dé cuenta. Es más fácil cuando estoy enseñando algo. Si detecto el entusiasmo en mis alumnos, me esfuerzo más. Si detecto aburrimiento, cambio de actividad. El aburrimiento es un anatema.
     Ayer, (con mis amigos sirios, "ayer" quiere decir cualquier momento en el pasado) Si se refiere a mucho tiempo atrás, repetimos la palabra "ayer” y añadimos gestos). Así que, ayer, me encontré con otra familia siria que acaba de llegar a Canadá y que ahora vive en el mismo edificio que Manal. La mama, Jala, me sirvió una pequeña taza de café con un budín. Los invitamos a participar en nuestra clase de inglés, y mi clase aumentó de uno a seis. Nos reímos mucho. Nos paramos en las sillas, nos sentados en las paredes, giramos a la izquierda, giramos a la derecha, nos tocamos los pies, y señalamos los colores. Me senté en el piso, y me comporté como una niña para jugar el juego de aprendizaje.
     Durante la clase, estuve viendo las caras de mis nuevos alumnos, porque era la única manera de saber lo que sentían. Ellos no podían hablar inglés. Creo que me atraen estas mujeres sirias porque son tan hospitalarias y tan expresivas, como son muchas de mis amigas mexicanas. Esto hace que sean más fáciles de entender, más fácil de enseñar. No todas las culturas son tan expresivas, sin embargo, tengo que evitar este tipo de evaluación. (¿Le gustaría que su hija introvertida fuera evaluada por su expresividad?) Yo observaba mucho las expresiones de Jala. Observaba su expresión de concentración, con su frente ligeramente fruncida. Observaba que cuando yo me dirigía hacia ella, ella se inclinaba la cabeza con un gesto de aprobación. A mí me encanta enseñar a personas tan receptivas, y rara vez soy yo que termino la clase. Es Manal, riéndose y agarrándose la cabeza por lo mucho que ha aprendido, quien pide el descanso. Nunca me hablaría de aburrimiento.
     Creo que entiendo sus gestos. Pero quién sabe. Hasta los gestos más sencillos (Ve. Ven.) se pueden malinterpretar. Recuerdo cuando nuestro amigo Rolando llegó a visitarnos en Guerrero hace años. Quería quedarse en un hogar mixteco, y era su primera noche. Una hora después de irlo a dejar, llegó a la casa, molesto.  Insistía, "¡Me sacaron de la casa!" Lo dudábamos, y le preguntamos, "¿Cómo lo sabes?" Dijo que le habían señalado que se fuera. Estaba completamente seguro de las intenciones de sus anfitriones.
     Fuimos a la casa de nuestros vecinos, y tratamos de resolver el misterio. Esto es lo que había sucedido: Rolando había dicho, en español, que quería bañarse. Pero la familia pensaba que estaba preguntando por el baño, y no había baño. Se bañaban afuera junto al tanque de agua, y lo demás  se hacía en el campo al otro lado de la calle. Por eso señalaban hacia afuera, hacia la oscuridad. Rolando y su familia no podían comunicarse, ni con los gestos más sencillos.

     Al fin, después de una explicación, Rolando pudo volver a la casa de sus anfitriones. También yo sigo aprendido de mis anfitriones sirios, comportándome como una niña para poder comunicarme con ellos. La comunicación intercultural es un regalo de Dios que nos mantiene jóvenes y nos recuerda lo mucho que nos falta aprender.

Evidencia


   Los muchos tratamientos para el cáncer me afectan diferentes partes del cuerpo, descociéndolas. El cuerpo trata de recoger los pedazos y unirlos, pero encuentra que algunas cosas hacen falta, incluyendo algunas instrucciones. Si los tendones son hilos, entonces mi cuerpo ha elegido un peso equivocado para tejerme los huesos, y me encuentro con los tejidos demasiados apretados. Traigo puesto los tendones de un tamaño demasiado pequeño.
     Así me dice el doctor Tres, después de darme sus opiniones los doctores Uno y Dos. Un doctor supuso una artritis o alguna otra enfermedad inflamatoria igual de irreversibles e intratable. El doctor Dos prescrito aparatos ortopédicos, que he llevado durante meses. Mañana voy a ver a un cirujano, doctor Cuatro. Veremos lo que dice.
     Cuando estos médicos me dan nuevas explicaciones y nuevos consejos, a mí me toca evaluar la información y tomar una decisión. ¿Cómo elijo entre tomar medicamentos y someterme a una cirugía? ¿Cuáles son los riesgos? Estoy leyendo un libro escrito por una pastora que fue diagnosticada con un tumor cerebral. Ella tenía que elegir entre la cirugía que podría dañar partes de su cerebro, o la radiación que le dejaría un tumor muerto en la cabeza durante el resto de su vida. Los riesgos de las dos opciones eran similares. Ella descubrió que existe un término médico que describe esta posición: equilibrio. Ella estaba a punto entre dos malas opciones. Incapaz de tomar una decisión basada en la ciencia, tuvo que revisar otros factores. ¿Cómo se sintió acerca de cada opción? ¿Cómo afectarían a su familia?
     A veces tenemos que tomar decisiones antes de tener todos los datos. Realmente, siempre estamos tomando decisiones sin tener todos los datos. Y hay muchos tipos de datos, no todos ellos científicos o tangibles. Hay que tomar en cuenta los sentimientos. La familia. Y no estamos tomando decisiones basadas en los mismos datos, así que lo que podría parecerse a mi doctor como una opción obvia, podría parecerse no tan obvio a alguien más.
     Mientras nadaba en la piscina esta mañana, mis sentidos ocupados por el agua, pensaba en cómo tomamos decisiones para seguir a Jesús. Para mí, Jesús ha sido completamente persuasivo. Yo sé que sé que sé. Siento la verdad hasta en los huesos. Su influencia sobre mí abarca todo. Pero he estado reuniendo pruebas sobre la bondad de Jesús por toda una vida. Mis padres, y mis maestros, y mi lectura de la Biblia, y mi experiencia, e incluso hasta mis hijos me han mostrado la bondad de Jesús. Pero, por supuesto, no todas las personas tienen disponible tan rica evidencia. Lo que ellos saben que saben que saben puede ser muy diferente. ¿Qué hacemos con la gente cuando están persuadidos de algo que tan mal contradice lo que sabemos nosotros?
     Anoche tuve a dos familias musulmanas cenando en mi casa. Comimos mole negro con tortilla. Son devotos. Aprendí algo que no sabía: El ayuno durante el Ramadán tiene la intención de ayudar a la gente a recordar a las personas que sufren de hambre. Los musulmanes ayunan durante el día por todo un mes, y además, muchos de ellos, como Manal, ayunan tres días al mes. También descubrí que la hija Fátima es casada, pero no ha visto a su marido durante cuatro años, porque él no tiene papeles y ella no puede salir por una enfermedad. Me hace pensar en mis amigas de México que no ven a sus esposos por muchos años.
Fátima es una sufí. El sufismo es una secta mística del islam. Los sufís tratan de entrar en la presencia de Dios.

     Cuando platicas con amigas como estas, te das cuenta de que la seguridad que tú sientes no es lo que las va a persuadir. Ellas se sienten tan seguras de su religión como tú. Te hace recordar las cosas más importantes de tu fe. Te pone a pensar: ¿cuál es la evidencia con la que Jesús me ha convencido? Estas decisiones no se toman por una simple discusión.

Thursday, February 25, 2016

Controversia III

Dios en arabe (Wikipedia)
Cuando quiero comunicarme con Manal, la mayor parte de lo que decimos se pierde. El otro día ella probó un nuevo app que utiliza la cámara en su teléfono como lupa, traduciendo las palabras al mover el teléfono encima de la página. No funcionó muy bien. AHHH. El Traductor Google parece ayudarme más a mí. Tal vez hay un mayor esfuerzo en traducir del inglés al árabe que al revés. O tal vez, porque he aprendido varios idiomas, tengo más experiencia en usar frases muy cortas y sencillas. Manal está aprendiendo hacer lo mismo. Al principio usaba párrafos enteros, pero Google los volvía algarabía. Ahora usamos frasecitas, apoyándonos en nuestros teléfonos  y en las pocas palabras que conocemos en el idioma de la otra persona. Hoy me causó risa que  Manal traducía mis preguntas a Wofa e igual, sus respuestas (algunos de ellos, por lo menos). Pero mucho se perdió de lo que decíamos.

Donde vivo en Oaxaca, hay muchos traductores que trabajan duro para que la Biblia se publique en las 300+ lenguas de México. Yo doy clases a sus hijos para que puedan dedicarse a su trabajo. Me da gusto apoyarlos en esta forma, cada uno usando su don para que se realice el trabajo de Dios. El trabajo de traducción es difícil, y a veces los traductores no están de acuerdo en los términos correctos. A veces, tienen que hacer revisiones. Mientras estoy analizando la literatura con sus hijos en el aula, intentando descifrar las intenciones del autor para poder comunicar el verdadero significado de lo escrito, sus padres hacen lo mismo con la Biblia. Dios bendice los dos trabajos.

Uno de los artículos que leí en el boletín de Christianity Today  sobre la pregunta "¿Adoran los musulmanes y los cristianos al mismo Dios?" me fascinó con algunos detalles acerca de la traducción de la Biblia al árabe. Jay Travis, un misionero y maestro de la Biblia, dice:
Si insistimos que adoramos a diferentes Dioses, hace casi imposible usar las docenas de traducciones de la Biblia disponibles que utilizan el término Alá. Cuando los musulmanes encuentran el nombre de Alá en la Biblia, ah, ¡dan un suspiro de alivio! Muchas traducciones de la Biblia a través de los siglos han utilizado el nombre de Alá para Dios. Todas las traducciones en árabe desde el siglo 9 utilizan Alá, y este nombre todavía está en los labios de millones de cristianos que hablan el árabe. De hecho, siempre se utilizaba el nombre de Alá en todas las traducciones antes de aparecer el Islam, y los mismos judíos de habla árabe usaban este nombre para Dios, ya que era la forma árabe de la palabra aramea para Dios. (Es interesante notar que cuando los judíos tradujeron el Antiguo Testamento del hebreo al árabe en el siglo 10, utilizaron el nombre de Alá). Estos datos indican que Alá puede ser visto como simplemente la palabra común para Dios en el idioma árabe. De hecho, las primeras porciones de las Escrituras malaya a principios de 1600 siempre utilizaban Alá. Más de treinta idiomas, contando con más de 100 millones de creyentes, tienen Biblias hoy que utilizan el nombre de Alá para decir Dios.

Curiosamente, la mezquita aquí en St. Catharines usa la palabra Dios en la Shahada escrita en su pared. Por otro lado, en Malasia, los cristianos están prohibidos de usar la palabra Alá en su literatura porque el gobierno cree que esto facilita la conversión. Si estoy obligada a elegir una respuesta a esta pregunta (y como dije antes, no es una pregunta muy útil), tomo el lado de aquellos 100 millones de seguidores de Cristo que usan la palabra Alá para decir Dios, y los oyentes que dan un suspiro de alivio cuando encuentran que Dios vive en las Escrituras cristianas.


En medio de toda la discusión  sobre la traducción del nombre de Dios, lo que deseo más que todo es que Dios mismo no sea lo que se pierde en el proceso.

Wednesday, February 24, 2016

Controversia II

Hoy, cuando fui a darle a Manal su clase de inglés, me recibió en la puerta con su abrigo largo, señalando que iba a salir de la casa (me recuerda la flexibilidad de horarios en México). Con ella estaba otra mujer de Siria llamada Wofa, que sabe aún menos inglés que Manal y sólo ha estado en Canadá una semana (creo). Ellos me invitaron a acompañarlas en ir de compras (en una tienda de segunda mano cercana), y les conseguí un descuento por ser mayor de edad J. Esta vez Manal tuvo suficiente valor para probarse unos pantalones en el vestidor, y yo me puse de guardia en la puerta. Ahora conozco a dos mujeres sirios y dos mujeres argelinas. Esto me agrada.

Manal me dijo que estaba en ayunas. Dijo que le daba dolor de cabeza. Tal vez estaba tratando de explicar por qué no habría clase de inglés ese día. Le pregunté si era Ramadán, y ella y Wofa se rieron, sorprendidas. Después de buscar la palabra correcta, me dijeron juntas, "Verano. " Así que no es Ramadán. "¿Por qué?" le pregunté. Trató de usar Google Translate y seguía diciendo: "No, no, no," hasta que finalmente se rindió. Así que todavía no sé por qué estaba en ayunas. Es el misterio de hoy. Hay tantas razones por las que falla la comunicación, aun entre amigas. Imagínese lo que sucede durante una controversia.

Es lo que ha pasado con una controversia que aparece hasta en las noticias. Es la pregunta siguiente: ¿Adoran los musulmanes y los cristianos al mismo Dios? Mencioné que había leído un boletín publicado por Christianity Today con muchos colaboradores que dieron su punto de vista sobre el tema. El consenso fue que la pregunta realmente no tiene sentido y solo causa divisiones. La verdadera respuesta a la pregunta controversial es: "Bueno, depende." Porque realmente esta pregunta se divide en dos preguntas, cada uno con su propia respuesta, y si no sabemos qué es lo que quiere saber el que nos hace la pregunta, podemos contestar mal, y nos pueden juzgar por que no nos entienden.

Si lo que realmente busca saber es si  "todos los caminos conducen a Dios sin distinción," por supuesto, la respuesta es no. Esta es una pregunta epistemológica, porque nos referimos a la forma en que llegamos al conocimiento del Todopoderoso. El Dios de los cristianos es muy diferente al de los musulmanes porque nuestro conocimiento de él viene a través de la Encarnación.
Pero si es una pregunta ontológica, "¿Existe un solo Dios?" la respuesta es sí, porque ninguna de las dos religiones permite que haya más que un solo Dios. El Dios de los musulmanes es un Creador omnipotente, bueno y sabio, al igual que el Dios de los cristianos, y no puede haber dos de ellos. En cuanto a la existencia, los dos se refieren a una sola entidad.

Por ejemplo. Usted y su hijo de cuatro años ven algo volando por el aire. Usted cree que es un ala delta. Su hijo piensa que es Superman. Pero ambos están de acuerdo en que algo había. Pablo afirma que las personas pueden saber que existe un Dios. Pablo se refiere a él como el "Dios desconocido." Nos debe dar ánimo que Dios se revela como él quiera. Ahora nos toca a nosotros demostrar que lo que están viendo no es "Superman."


Más sobre esto más adelante. Mientras tanto, cuando alguien nos pone esta pregunta controversial debemos preguntarnos: ¿Cual pregunta se está poniendo? ¿La ontológica? ¿La epistemológica? ¿Estamos seguras? Quizás la otra persona no está diciendo lo que nos imaginamos.

Tuesday, February 23, 2016

Controversia I

Mientras hacía mi tarea para mi estudio bíblico de Apocalipsis 15 y 16 esta noche, mi observación fue que los que estudian la Biblia han llegado a algunas conclusiones muy diferentes sobre lo que significan las cosas en Apocalipsis. Mis notas sobre Babilonia y los 144.000 repiten la frase, "esto podría significar... o... o..." De alguna manera esto me da animo, que los expertos siguen aprendiendo, siguen debatiendo, y siguen cambiando de opinión. Aun no se lo saben todo. Tengo la libertad de investigar por mí misma, observando la evidencia y llegando a mis propias conclusiones.

Fui a visitar a una amiga, y estaba ojeando las revistas en su mesa. Encuentro que las revistas (y los libros) en casa de mis amigas son irresistibles, especialmente si se centran en noticias o ideas en vez de recetas y estrellas del cine. La revista se titula Decisión, y un artículo me llamó la atención porque tiene mucho que ver con la misión transcultural. Fue escrito por el presidente de un seminario Bautista del Sur, y su respuesta sobre el tema, que es muy controversial, fue muy categórica. No existían otras posibilidades de interpretación. Este tipo no llega a mi estudio bíblico.

Había, ese mismo día, recibido un boletín de correo electrónico difundido por la revista Christianity Today que trataba  el mismo tema controversial. El boletín, sin embargo, lo trataba de manera muy diferente. Me parecía más como mis notas en el estudio. Había tomado opiniones de más de treinta colaboradores, todos los cuales tenían alguna experiencia con el tema. Algunos eran maestros de la Biblia y profesores del seminario. Algunos eran misioneros o jefes de las organizaciones misioneras. Algunos trabajaban en la traducción de la Biblia. Algunos eran cristianos que habían salido de otra religión. Todos ellos habían dialogado mucho sobre esta controversia y se preocupaban mucho por las misiones, pero desde luego, no todos estaban de acuerdo. Al leer los artículos, empecé a formar mi propia opinión basada en lo que decían ellos y también sobre mi propia experiencia. Mi opinión me puso en desacuerdo con algunos de los colaboradores y de acuerdo con otros más. Creo que los contribuyentes de dicho boletín estarían de acuerdo con eso.

Antes de nombrar el tema, necesito introducir dos términos que me ayudaron a navegar la controversia. La ontología se refiere a la existencia de algo. Anselmo en 1078 dio al cristianismo su argumento ontológico más famoso por la existencia de Dios: Dios es la  "cosa" más grande que jamás se pueda imaginar. Incluso los ateos pueden imaginar a un Dios. Pero Dios tiene que existir, porque un Dios real siempre sobrepasaría al Dios imaginario en la mente del ateo. Otros filósofos posteriores han refutado este argumento de varias maneras: por ejemplo, declarando que la existencia no implica una superioridad (Yo creo que la existencia vale mucho. ¿No es así?). Nótese que no estamos hablando de lo que sabemos acerca de Dios. Simplemente nos estamos preguntando sobre su existencia.

La epistemología se refiere a la forma en que llegamos a conocer las cosas. Por ejemplo,  cómo llegamos a nuestras creencias acerca de Dios. Epistemológicamente, todas las religiones del mundo dicen cosas muy diferentes acerca de Dios. Los cristianos afirman que no se puede conocer a Dios sin conocer a su Hijo como Señor.

El problema con la controversia es que la pregunta es sencilla pero no así la respuesta. Más bien existen dos respuestas, una ontológica y otra epistemológica, y estas respuestas se contradicen entre sí. Podemos contestar sí o no, dependiendo de lo que realmente se está preguntando.


Más sobre esto más adelante. Mientras tanto, estoy pensando acerca de la forma en que las preguntas que parecen tan sencillas pueden producir  respuestas tan diferentes cuando tienen que ver con las misiones, porque lo que uno se imagina que está diciendo no es necesariamente los otros realmente escuchan. ¿Cómo podemos ayudar a las personas darse cuenta de esto y sentirse cómodos con tanta paradoja?

Monday, February 22, 2016

Dia de la Familia

Rasad nos abrió la puerta de su pequeño apartamento con una gran sonrisa y una de las pocas palabras en inglés que sabe, "¡Bienvenidos! ¡Bienvenidos!” Aun sin poder decir más que seis palabras en inglés, estaba bromeando con todos, y me hizo pensar que en su propio idioma sería una persona muy divertida. Él estaba tan contento con tenernos a todos nosotros allí en su casa en el Día de la Familia. Nosotros, las doce personas en su grupo de apoyo, son su nueva familia, y él estaba tan feliz que pudiéramos estar todos reunidos para una comida familiar en su casa.

"¡Siéntense, siéntense!" nos insistía. Había una pequeña mesa en el comedor, pero no cabríamos y no era su intención de usar la mesa. Hizo un gesto hacia los cojines en el piso de la sala, donde Manal había extendido dos manteles de plástico sobre la alfombra, usando platos y vasos desechables. En una taza había tenedores, para aquellos que lo necesitaban. Me recordó los tiempos que he comido con los mixtecos, utilizando una tortilla como cuchara. Los sirios utilizan tortilla de harina de la misma manera. Algunos de nosotros tuvimos problemas para sentarnos en el piso, y admiramos la agilidad de nuestros anfitriones. Rasad había insistido que hoy iba a ser una comida de Siria, y no permitió que ninguno de nosotros trajera comida canadiense. Era su forma de decirnos gracias.

Manal había estado cocinando desde el día anterior, y la comida era abundante y atractiva. Había algo envuelto en hojas de uva y lleno de arroz y carne de borrego (creo). Había pollo con nueces  servidos sobre arroz sazonado y cocido al horno en yogur. Había otro plato de pollo con fideos. Había lo que parecía samosas, pero que tenía su propio nombre en árabe. Comimos bien, cada bocado delicioso. Quedó mucha comida, y Rasad sugirió que todos volviéramos al día siguiente para más, el recalentado.

Fue la primera vez que había visto a Manal arreglada como para gala. Llevaba vestido largo sobre un jersey de manga larga y una bufanda azul que hacia resaltar sus ojos negros. Entraba con bandeja tras bandeja de comida, insistiendo que comiéramos más y aún más. Admiré su buena voluntad y corazón de sierva. Me inspiraba su generosa hospitalidad.

El grupo pidió una oración antes de comer, y en inglés, bendecimos la comida en el nombre de Jesús. Rasad estaba bien con eso. Rasad dice que Jesús es el Mensajero de la Paz. Estoy agradecida con Jesús, nuestro Príncipe de la Paz, que en tiempos como estos, mi Príncipe defiende la paz, incluso para aquellos que no lo conocen. También estoy agradecida de que mientras que mi propia familia se ha reducido a la mitad porque unos se han ido lejos, (¡cómo los extraño!) Dios me ha dado esta nueva familia por un tiempo aquí en Canadá. Dios trajo a esta familia huérfana para acompañarme en mi exilio.


El día de la familia no es invención de Canadá.

Saturday, February 20, 2016

Fantasmas

"Oh, mi alma profética." Es lo que dice Hamlet cuando ve al fantasma, su padre, que había sido asesinado por su hermano. Hamlet había tenido sus sospechas, y ahora se confirmaban. Siente angustia, y cuando ve a su tío arrodillado en la capilla, desea matarlo en ese mismo momento. Pero no lo hace. Quiere más que la justicia. Quiere el castigo. Él quiere que su tío arda en el infierno. Así que se espera. Y porque elige la venganza, destruye todo lo que ama. Él es responsable de la muerte de su novia, el padre y el hermano de su novia, su propia madre, y, finalmente, su tío. Y el reino se pierde. Claro, él se venga, pero a qué costo. Todos sus seres queridos mueren. Mueren los inocentes. Como bien sabía Shakespeare, "Si usted vive por la espada, morirá por ella."

En estos tiempos de guerras y rumores de guerras, las fantasmas caminan entre nosotros. Llevan la cara de los que han muerto, y nos exigen tomar venganza. Quieren sangre, incluso la sangre de los inocentes.

"¡Mátenlos antes de que nos maten!" Así gritan en las noticias ahorra.  "¡Es la guerra!" Y (al igual que predijo Pablo) "La paz y la seguridad." Lo que da vergüenza es que estos gritos vienen de líderes cristianos.  

Todos hemos visto estas fantasmas. Y porque llevan las caras de las personas que nos son familiares y hablan nuestro idioma, nos seducen. Somos incapaces de resistirlos. Sólo hay una voz que se opone, pero no podemos soportarlo. Su mensaje es demasiado difícil.

Hoy me invitaron a la casa de Mohammed, un argelino que ha vivido en Canadá con su familia durante doce años. Es guardia de seguridad en una pizzería cerca de donde viven mis amigos sirios (Hamudí, el niño de cuatro años piensa que toda la pizza se llama Pizza Pizza). Cuando uno de nuestro grupo fue para pedir una pizza, lo conoció, y se ofreció a ayudar a la familia con la traducción y con todo lo que pudiera, incluso con encontrarle un trabajo a Rasad. La próxima vez que mi amiga iba a pedir una pizza, Mohammed pagó por toda la orden antes de que llegáramos a recogerla, incluyendo las bebidas. Ni siquiera nos conocía a todos. Cuando entré en su casa hoy, su esposa tenía aperitivos y bebidas servidos en la mesa. Ellos tienen su propia versión árabe de "mi casa es su casa," por lo que ahora tengo un hogar en Canadá, donde los argelinos musulmanes me reciban. En un momento de la conversación, debo haber dicho algo que le gustó a Mohammed, porque él tomó mi mano entre las suyas y dijo: "Sí, hermana." Me sorprendió, ya que Rasad no le da la mano a una mujer. Tal vez vio mi sorpresa, por lo añadió, "Todos somos hijos e hijas de Adán y Eva." Y así es.

La hija de Mohammed tiene 26 años y sufre de alguna enfermedad impronunciable que causa dolor, incluso cuando respira. Ella quiere ir a la universidad, pero ella no puede salir de casa para montar en un coche. ¿Qué le digo a alguien con tanto sufrimiento? "Oraré por ti", le dije. Y aquí está mi oración para que me acompañen: "Dios, sana a Fátima de esta enfermedad. Y hazle saber que lo haces por amor." Ella llevaba un vestido rojo, de terciopelo y largo, y puesto que es soltera, llevaba el pelo suelto. Tiene ojos negros y enormes, y me traducía del árabe al inglés cuando el grupo se reía (Rasad me había jugado una broma, enseñándome a decir tonterías en árabe). Ella estaba tan dispuesta a ayudarnos, y así toda la familia. "Llámame en cualquier momento," dijo Mohammed. "Puedo ir al apartamento si me necesitan."

Soy amiga de dos familias musulmanas. Tengo a Siria y Argelia en mi patio. Ellos no me llenan de aprensión. Más bien me levantan el ánimo. Hacen desaparecer las fantasmas.

Cuanto quisiera presentárselos, y así hacer desaparecer también sus fantasmas.

Friday, February 19, 2016

Regateo

Si llega Ud. a visitarnos en Oaxaca, es posible que quiera ir de compras. Tenemos mucho para elegir. Podría caminar por los pasillos del Mercado Artesanal y comprar rebozos o blusas bordadas o guayaberas, las camisas más practicas del mundo. Usted podría comprar adornos de Navidad o bolsas de cuero. O bien, podría sentarse en una de las mesas en el mercado 20 de Noviembre y beber chocolate caliente  y comer pan dulce. El chocolate viene originalmente de México, y se utiliza allí para otras cosas además de postres, por lo que podría comer pollo en mole de chocolate con unos chapulines bien salados. O usted podría ir a un pueblo donde la gente teje a mano las alfombras en sus casas, y podía elegir sus propios colores naturales (el rojo proviene de la pequeña cochinilla que crece en las hojas del nopal). O podría tomar un camión al pueblo donde usan el barro negro, o al taller en Elta donde unos artesanos mixes les enseñan a jóvenes indígenas como tallar y pintar los alebrije. Para hacer sus compras en estos lugares, tal vez tendría que regatear.  Si su compra es la primera venta del día, es posible que vea que la que vende se cruce para mostrar su agradecimiento. El regateo es parte de la cultura del mercado en Oaxaca. Es parte de la experiencia.

Por desgracia, no me gusta regatear, por lo que cuando alguna visita quiera hacer este tipo de compras, Robert lo lleva, y yo me quedo en casa. Robert, el verdadero comprador de la familia, regatea en cualquiera oportunidad. Nació con esta habilidad. Yo, por el contrario, quiero entrar en una tienda y encontrar una etiqueta de precio colgando en cada artículo.

Me pregunto si esto se relaciona con ser una persona introvertida. Los extrovertidos tienen genes D4DR largos, que los hacen menos sensibles a la dopamina, un neurotransmisor que nos hace sentirnos a gusto. Ellos sienten la necesidad de buscar más estimulo. Los introvertidos, por otro lado, no necesitan tanto estímulo exterior debido a que sus genes D4DR cortos son muy sensibles a la dopamina, y por lo que alcanzan sentirse bien sin necesitar el estímulo de saltar en paracaídas de un avión o de regatear en un mercado de Oaxaca. Cualquiera que sea la razón, no me gusta, pero apuesto a que es una habilidad necesaria para ganarse mucho dinero.

Así que hay al menos una ventaja de vivir en América del Norte: puedo ir de compras sin regatear. ¡Pero espera! Sí existe un servicio importantísimo por lo cual es necesario regatear. Es el servicio médico. En Canadá, el Asegurador (el Gobierno) regatea con los médicos y las farmacias detrás de las escenas, por lo que los precios están establecidos, no importa quien pregunte. En los EE.UU., sin embargo, los costos varían mucho, y pueden subir o bajar dependiendo de quien pague y por qué. Si usted tiene seguro, es posible obtener un precio mucho más alto para un procedimiento o un precio mucho más bajo. La negociación es absolutamente necesaria. Cuando a Robert le hicieron cirugía en la columna, nuestra aseguradora negoció con el hospital, y la cuenta se cortó por la mitad. Si tuviéramos que pagar esa cuenta nosotros, quien sabe si nos hubieran bajado el precio, y de todos modos, hoy estaríamos en quiebra.


Mis hijos se encuentran en los estados unidos, y me preocupo por los precios de su seguro médicos. Me hace sentir como una pequeña mosca atrapada en la tela de una araña gigante. No sé qué hacer. Ruti no tiene seguro porque su seguro fue cortado cuando se casó, y Philip podría perder su seguro también. ¿Qué hacen los americanos? Se siente como jugar en un casino. Como saltar de un avión. Como regatear con una araña. Tal vez a algunas personas muy extrovertidas les guste.

Opciones

Digamos que tu iglesia tiene que escoger entre dos oportunidades, la oportunidad de patrocinar a una familia de refugiados de Siria o de apoyar a una familia misionera que trabaja en un país musulmán. ¿Qué escogerías? Por un lado, la familia de refugiados va a estar viviendo cerca de ti porque tu primer ministro se ha comprometido a traer más de 25.000 refugiados al país. La familia necesita de tu ayuda inmediata para establecerse en tu ciudad. La familia ha sufrido mucho por la guerra civil que destruye su país. Quizás esta sea la primera vez que esta familia tenga alguna interacción con un cristiano, y ahora podría estar rodeada de seguidores de Jesús. Qué oportunidad para mostrar el amor de Cristo a las personas que se consideran nuestros "enemigos." Si les enseñamos el idioma, es posible que tengamos la oportunidad de hablarles de Jesús. Puede que nunca hayan visto a Jesús en la vida de las personas. Por supuesto, se corre el riesgo de que algún refugiado llegue con un resentimiento que lo provoque a reaccionar con violencia.  Sí, eso podría ser un riesgo. Y es solamente una sola familia. Y hay tantos más para ayudar. Y hay tantas necesidades que piden nuestra atención.

Por otro lado, aquí hay una familia misionera dispuesta a ir al extranjero a un país donde estará rodeada de musulmanes. Tendrá la oportunidad de hablar con muchas personas acerca de Jesús. Ellos tienen el deseo de "ir y hacer discípulos a todas las naciones." Van a servir las necesidades espirituales de una población en vez de llevarles a sus clases de inglés y sus citas médicas. A la luz de la eternidad, esto parece ser la mejor opción.

Superficie de la luna
¿O no? ¿Será tan sencilla la cosa? El mismo hecho de que estas dos oportunidades se presentan como opciones exclusivas es problemático. Es como preguntarte si deseas pasar tiempo con tu marido o con tus hijos. Se escoge hacer ambas cosas. También puede ser un síntoma de una antigua herejía llamada el docetismo. Los docetistas, como los gnósticos, veían el mundo material como irremediablemente, contaminado, y faltando cualquier valor eterno. Los himnos que dicen, "Este mundo no es mi hogar" o "Las cosas terrenales ya no me llaman la atención" reflejan esta idea. Los evangélicos no seguimos esta idea al extremo. Nos comprometemos a ayudar a la gente con sus necesidades físicas. Pero a veces vemos rasgos de esta herejía. Un pastor me dijo el otro día, en contra de la opción de patrocinar a una familia de refugiados, "A veces nos distraemos de nuestra misión principal... de ir y hacer discípulos."


Esto podría ser un ejemplo de docetismo, que niega la Encarnación. Cuando Jesús se hizo hombre, dio valor infinito a cada ser humano, a cada molécula de nuestra tierra, a cada átomo de nuestro universo. Dios entro al cosmos, y lo hizo su hogar, "entrando en el vecindario," como dice una traducción, y así lo hizo digno de la redención. No existe una dicotomía entre el cuidado de las almas de las personas y el cuidado de sus cuerpos, porque Dios creo los dos, fue encarnado con alma y cuerpo, y redimió los dos. Siempre los dos. Jesús no se apartó del sufrimiento de las personas con el fin de cuidar de sus almas. Tampoco usó sus milagros para atraer a la gente para que escuchara su mensaje. Pablo, incluso, puso a un lado su ministerio de plantar iglesias para llevar dinero a Jerusalén para alimentar a las personas con hambre. Ambos siempre se preocupaban por las dos cosas. Es imposible "ir y hacer discípulos" a menos que esos discípulos verdaderamente "obedezcan todo lo que les he dicho," que incluye, "Ama a tu enemigo; hazle bien al que te aborrece." "¿Dónde estabas cuando yo tenía hambre? ¿Dónde estabas cuando yo vivía en un campo de refugiados? Lárgate. No te conozco." Siempre nos debemos preocupar por ambas cosas: el alma y el cuerpo. Debemos hacer discípulos de Jesús que lo adoran por medio de un servicio a su creación y a sus criaturas. Hay muchas, muchas cosas que nos distraen del Reino de Dios, pero el sufrimiento humano no es una de ellas. Por lo general lo que nos distrae se encuentra en nuestra propia casa.