Saturday, May 30, 2015

Extranjera

Siempre tropiezas cuando entras en una nueva cultura. Esta semana tenia citada para (según yo) un electrocardiograma en el hospital a las 8:15. (¿Es eso lo mismo que un EKG? Las letras no cuadran.) Me habían enviado un aviso por correo (los médicos aquí envían avisos por correo), y hasta lo marqué en mi calendario. (Eso no garantiza nada, pero debes estar orgullosa de mí por intentarlo.) Pero entonces recibí una llamada telefónica de la clinica donde había iniciado mi tratamiento, recordándome de una cita para mi EKG allí, y con la memoria que tengo ahora, quede con la dude de que el aviso realmente había sido para mi clínica actual, y quien sabe donde deje el aviso. Así que llamé la clinica, pero ellos no sabían nada acerca de la cita. No fue hasta que encontraron a la enfermera de mi doctor, la competente Tish, quien regreso mi llamada (aquí en Canada te regresan tus llamadas a un hospital) que pude asegurarme del plan correcto. Tenia que llegar a las 8:15. Después de colgar, me di cuenta de que se me había olvidado de preguntar a donde tenia que llegar.

Y claro, me equivoque de lugar. Porque no hacen ese tipo de pruebas en la Clínica de Cáncer; tienes que ir al Registro Central. Y rodeada de mucha gente, tienes que buscar como "tomar un número," porque no ves los papelitos con números en ningun lugar. Espera. Parece que debes tocar la pantalla colgado justo en frente de ti para que salga el papelito con tu número. Los papeles en realidad tienen números y letras (tienes que fijarte para no escoger la ventanilla equivocada) -. Dice la pantalla que si tienes trabajo de parto activo, te dan un numero especial. No recuerdo  haber tenido trabajo no activo ¿y tu? (En Canadá son tan organizados).

Y luego te preguntan por qué no tienes tu tarjeta de identidad. Y te dicen Annnnn y te dan un recibo para pagar en caja ("Puedes pagar a la salida, cariño, la cajera aun no llega todavía." Las cajeras en Canadá son tan confiadas). "Y sólo tienes que pasar por las puertas dobles marrones justo al lado de EMERGENCIA (hmmm) para su ... Escaneo Muga."

Espere. Espere. Que fue eso que dijo? (Lo escribió en un pedazo de papel. En rojo.) ¿Qué podría ser una  Muga? Pensé que venia por un electrocardiograma o algo así. Usted no sabe lo que es una Muga? ¿Es para el corazón? Sí, adelante, inscríbame de todos modos. Alguien me lo explicará (pero no, como me enteré, la joven voluntaria que me sostenia las puertas al ayudarme a encontrar mi cuarta sala de espera. "No,” me dijo, “si tratara de explicarlo, me acaba de hacerlo mal.") Suspiro.

El letrero fuera de las puertas decia Medicina Nuclear. ¡Medicina Nuclear! Me iban a aplicar medicina nuclear y no cualquier EKG normal. Una señora agradable, en una bata de laboratorio, llamó a "Annnn" y al fin me explicó lo que hacia una Muga. Sí, era para el corazón. Ella estaría inyectandome (dos veces--le ofrecí la línea PICC, pero resistio) con la radiactividad que se pudiera observar en la máquina. Iba a tomar fotografías de cómo mi ventrículo izquierdo bombeara glóbulos rojos. Bueno, no es que le entendí todo esto de una vez. Ocupe varios intentos para captar todo esto. Tuve que pedirle que me reitiera las cosas porque estaba hablando demasiado rápido, yo era extranjera en esta nueva cultura, sin renglon en mi diccionario mental para la palabra muga. Ella era paciente, y tal vez capte algo.

Después de esperar los 15 minutos adecuados para que las células rojas de la sangre se volvieran radiactivas, en los que le mencione a Roberto que se me había olvidado mi botella de agua y que tenia sed y que si había visto alguna fuente de agua por alli, y que la otra señora en la sala de espera nos dice, "Tenga. Tengo una extra." (La gente en salas de espera en Medicina Nuclear en Canadá son muy amables), la laboratorista me llama "Annnnn."


Me acosté boca arriba, ceñida con una correa gris, bajo unas cuatro sabanas blancas por el frio, y me deslizaron pon las entrañas de la gran máquina Nuclear que se movía en silencio hasta tocarme la cara, y me dormí. Mi primera siesta del día, probablemente, uno de varios (El otro dia sali con tres amigas para ir al cine, y me perdi la visita en el camino porque iba yo por mi segunda siesta, cayéndome del sueño casi en el regazo de Janey, quien por poco me golpeaba en la cabeza con los movimientos típicos y enfáticos de sus manos). Cuando me despertaron porque ya acababan, la laboratorista me preguntó que si pensaba cruzar alguna frontera en los próximos tres días. Sonarian  las alarmas, me dijo. Que padre. Tal vez lo intentare, para ser entrevistada por mas guardias de frontera.



Después de eso fue fácil. Ya había entrado en la cultura. Ya no extranjera en el mundo de la Muga. Excepto que Roberto tuvo que recordarme acerca de la cajera. Y espera. ¿Qué es una muga?

Friday, May 29, 2015

Cuando no estamos de acuerdo

Hoy me siento desanimada. Y no es porque, mientras escribo, estoy esperando que se me baje el ritmo cardíaco. Creo que se mantiene cerca de 200. Hace temblar mi cuerpo con un ritmo suave, y me corta el aliento. Roberto y yo salimos a caminar a las 5:30 de la mañana, y tal vez fue demasiado, porque cualquier inclinación me cansaba, pero decidí seguir adelante. No lo van a creer, pero mi nuevo hermano Ben estuvo en el hospital con los mismos síntomas, pero a él le aplicaron anestesia y el resucitador. Tenía pulso de 230
(comparamos nuestras notas). El mío FUE solamente 190, por lo que gana el en ambos casos. Formamos el segundo par de gemelos en esta familia ahora, excepto que él tiene todo el pelo. Uno no esperaría que la taquicardia fuera contagiosa, pero ¿qué saben los médicos realmente? Tal vez podemos estar en habitaciones contiguas para nuestras cirugías.

No. No me siento desalentada por esto del corazón, sino por una cuestión del alma. El otro día, Roberto estaba platicando con algunas personas a las que respeta, sobre un tema en que no están de acuerdo. El hecho de que no están de acuerdo no es importante. Robert se encuentra en desacuerdo con la gente a cada rato, como ya sabes, y él y yo nos encontramos en desacuerdo, y aun así, seguimos casados, felizmente. Tengo que contarles una historia: Una vez estaba manejando el carro, y mi hermana Diana estaba sentada a mi lado, viendo el mapa. No estábamos de acuerdo sobre dónde doblar. Como el conductor, tomé la decisión final, y ella seguía protestando, y yo dije: "Hermana. Está bien. No vamos a llegar a un
acuerdo nunca. Es por eso que se llama un desacuerdo." Con eso se detuvo. Aunque ella no recuerda el incidente, y yo le dije que por eso lo puedo describir a mi manera, creo que se dio cuenta de algo, porque ahora, cuando no estamos de acuerdo, ella puede dejar el tema en paz, puede llegar a un acuerdo en que no vamos a llegar a un acuerdo, y todavía me dice hermana. Me encanta como Lucas nos explica cómo Pablo y Bernabé, dos grandes misioneros, discutieron fuertemente, y se separaron. Sin embargo, todavía se consideraban hermanos. No dudaba, el uno del otro, su fe, aunque sí, tal vez,  su sensatez. No tenemos que trabajar juntos como equipo cuando hay un fuerte desacuerdo, pero sí tenemos que vivir juntos como familia.

--interludio para ir a la sala de emergencia para que me pare otra vez el corazón mi amigo el Doctor Calvo, dándome la misma sensación tan horrible de asfixia; Ya sé lo que viene—

Porque este asunto del corazón no me afecta  como la cuestión del alma.

Creo que el problema no viene con el desacuerdo. El problema viene cuando juzgamos el corazón o los motivos, o la fe de alguien cuando no estamos de acuerdo. Creo que es especialmente desalentador cuando los corazones de las personas son juzgados por lo que hay dentro de sus cabezas. Déjame explicar. Cuando Jesús llamó a la gente, nunca los llamó a una lista de doctrinas, sino más bien a una Persona. "Yo soy la verdad" insistió. "Ven, sígame. Ven, toma tu cruz, y sígame." Él siempre llamaba a la gente a entrar en una relación con él. Y cuando respondían, se alegraba. Cuando se volteaban hacia él, corría a encontrarlos como cualquier Padre Pródigo. Y si se subían a un árbol a recibirlo, Él los veía. Todo es cuestión de estar en relación con este hombre, el Único Hijo y Revelador de Dios, el único Salvador del mundo. Nunca se trataba de llenar una lista de doctrinas.

Piensa en las personas que fueron elogiados en la Escritura por su fe: Abraham.

Quién sabía prácticamente nada acerca de Dios, más de que Él le habla en la noche, llegaba para cenar, y le exigía hacer cosas incomprensibles. Y los niños. Quienes sabían prácticamente nada sobre el Reino, más de que querían muchisisímo a JESÚS. Ni Abraham, ni y el niño en el regazo de Jesús fue evaluado por su doctrina, sino por su amor y su obediencia. Lo mismo ocurre con nosotros. ¿Podemos extenderle gracia a una mujer de 54-años, como hacemos con el niño de 4 años? ¿Podemos enfocar con alegría en las formas en que las personas se voltean hacia a Dios en lugar de medir cuidadosamente su progreso en la otra dirección?




 Me desanimo cuando mis hermanos me ponen sobre una resbaladiza hacia el infierno, y me asignan un cáncer del alma, cuando los dos estamos enamorados del Salvador del Mundo, pero discrepamos en otras cosas. Porque el infierno no es sólo un lugar, sino es también es un estado del alma que rechaza a Dios, que lo considera un mentiroso, y que dice: "No sea tu voluntad, sino la mía que se haga." Y el cielo no es sólo un lugar, sino es también una condición que hace que el alma diga con gozo: "Dios, haz tu voluntad aquí. Hazlo ahora. ¡Comienza conmigo! "Así que si me juzgas, mi hermano, diciéndome que estoy arriesgando ir al infierno por algo que pienso, me pregunto, ¿cuándo me viste rechazar a Dios? ¿Has visto algo así en mis acciones? ¿Has oído en mis palabras un rechazo a la voluntad de Dios en mi vida? Porque de alguna manera yo no creo que le toque a otra persona decidir si estoy "dentro," o si estoy "fuera." Escucha, hermano, hermana mía, con quien me encuentro en desacuerdo.

Thursday, May 28, 2015

Fábrica de Especias

Sábado por la noche fuimos a La Fábrica de Especies en el centro de la ciudad. Eran las 10 de la noche, y ya no había gente en la calle. No estábamos seguros de dónde estacionar, o si nuestro carrito estuviera todavía al salir. Yo no había hecho algo así. Yo no acostumbro salir de noche para escuchar música en vivo en algún bar. Pero quería escuchar la música de un amigo llamado Peter Tigchelaar. Cuando su guitarrista coloco en el piso con mucho cuidado sus seis pedales, yo  pensaba que formaban un trencito de juguete, porque eran cuadritos de varios colores, todos en línea. La Fábrica de Especias es un salón de eventos en la planta alta de un edificio. Cuando entramos, todo estaba oscuro, y había unas pocas sillas cubiertas de tela negra rodeando mesitas con unas velitas, en la parte de enfrente. Pero me daba pena caminar hacia al frente, para sentarme cerca de la banda. Atrás, había un bar y la joven que atendía era bajita, con mucho pelo y una sonrisa muy grande. Casi todos estaban vestidos de negro. No había mucha gente, pero todos estaban allí para escuchar la música.


Mi amigo Peter Tigchelaar había cantado en la cena de Kenia, y yo lo conocía como El Tipo de las Plantas. Pedro es de mi edad, supongo, con piernas de palillo que nunca dejan de moverse cuando toca su guitarra, anteojos como los de John Lenin, y mucho pelo gris. Su banda incluía al guitarrista eléctrico con su tren de juguete, un acordeonista imperturbable, plácida como las estrellas, y un violinista quien también cantaba.

Ah. Me parecía que no había escuchado música antes o que lo estaba escuchando por primera vez. Peter tocaba como roquero, inclinándose sobre su guitarra, extendiéndose para alcanzar ese acorde, pero lo hacía en forma suave, natural, como que se le escapa su energía. Era obvio que se llevaba bien con su banda, simplemente gozando en la música. Y Peter cantaba sobre campanas, y sobe las calles de su ciudad, y sobre su esposa, "la mama de mis hijos", cómo ella lo llenaba de luz.
Y la letra resonaba en mí, tenía sentido para mí. Quería responder: "Sí. Exactamente" Cantaba: “Cuando se recupera, da vuelta y fortalezca a sus hermanos, y a sus hermanas, y a sus madres, y los unos a otros," y cantaba del impulso de la gracia, que yo lo imaginaba como algo que crece constantemente hacia afuera, indetenible, como los círculos en un pozo cuando calle una piedra.


Antes, yo le había preguntado a Pedro lo que hacía de día. Me dijo que él es el tipo que cuida plantas, entrando en las empresas de la ciudad para colocar y mantener flores y plantas. Yo le había preguntado: "¿Qué es lo más innovador que has hecho en tu trabajo?” Me respondió: “Supongo que diría que tomo tiempo para platicar con la gente en las oficinas donde trabajo. Después de tanto tiempo, ahora todos me conocen.” Admiro a esta persona que puede animar tanto a la gente, ya sea con sus palabras, con su música o hasta con sus plantas.


Wednesday, May 27, 2015

Lentamente

En la casa hay silencio completo. Todos los doce miembros (más o menos, dependiendo del día) de la familia andan fuera. Quedo yo. Alzo la vista por la ventana que corta el paisaje en dos. Abajo se ve el pasto verde y los tallos secos de maíz que cubren el frijol recién sembrado, y arriba se ve un cielo azul sin nube alguna. A la derecha se ven colores--amarillo, rojo, verde, azul, y plata--flores de metal, las herramientas agrícolas. Roberto se ha ido al Día de Trabajo en la iglesia, felizmente ocupado, haciendo lo que pueda con la espalda rota y recién sanada, y yo me quedo en casa, midiendo los latidos irregulares de mi corazón y esperando a que el dolor en las entrañas se me quite gradualmente con el desplazamiento del veneno en mi cuerpo. Después de despertarme a las cuatro de la madrugada, ya he tomado una siesta, probablemente el primero de varios. Es un día para quedarme adentro, quieta.

Me gustan estos días de calma. Cuando Roberto no tiene salida, se pone a trabajar en algo productivo, dedicándose a terminar otro artículo para la revista anabaptista o ponerse al día en los correos electrónicos e informes. Y él se asegura de que no hay muchos días sin salida. Se marcha de la casa, en cualquier momento, para encontrar con quien hablar, para comprar herramientas revendida, o para ayudar a alguna viudas. Mientras yo me quedo en casa. Y me pongo a contemplar. A mira las flores de metal por la ventana. Y escribir. Mis mejores pensamientos vienen durante caminatas lentas y largas, y durante los días callados.

Pensaba que éramos sólo nosotros los introvertidos que necesitábamos tiempo de calma. Pero me  equivocaba. Le estaba ayudando a Janey desempaquetar cajas de utensilios de cocina, y ella me mostró un trozo de papel que había encontrado en el piso en algún lado, y que había colgado en el refri. Dice así: "Su ritmo en la vida es lento y sin prisa." Ella alzaba los puños en el aire, exclamando ¡SÍ! con los dientes apretados en su manera enfática. ¡Por fin, algún adivino chino la comprendía! Siempre supuse que con toda su energía y su sociabilidad, se movería con rapidez  todo el tiempo. Pero no es así. Cuando está limpiando la mesa, o guardando las toallas, o preparando cena, o peor de los casos, tintando las escaleras, se mueve como caracol. (¿Cómo iba a saber que cuanto más rápido las tintas, mejor resulta?) Le frustra a ella y me frustra a mí, que nos apuren. Pero también se frustran nuestros maridos cuando enredamos las cosas con nuestro paso lento.


También me hace pensar en mi amiga Katy. Fui a verla bailar en su recital de danza. Katy tiene sus cuarenta y pico de años y es abuela. Pero ella estaba bailando en el escenario con otros tres mamás. Creando gracia. Me encantó la función, especialmente cuando bailaban los jóvenes con su jazz, su dub step, y su breakdance, pero lo que mejor recuerdo es una pequeñita que salió al principio de la función. Tenía rizos de color marrón claro, y mejillas rojas, y le habían pegado alitas de ángel en la espalda con cinta adhesiva color de oro. Era la hija de una de las maestras. La pequeña volteaba constantemente para ver a su mama, tratando de imitar sus movimientos, pero no lo lograba, y a nadie le importaba que ella no podía bailar, porque ella misma era su propia danza viviente. Y me hizo pensar que el simplemente ser puede ser tan hermosa como el hacer, y los días de calma son buenos días para simplemente ser. Nos dan la oportunidad para contemplar, para analizar, y para dar gracias.

Tuesday, May 26, 2015

Confrontaciones: Daniel

Ya terminé de leer Ezequiel, y ahora estoy leyendo Daniel. Y de inmediato veo los enfrentamientos entre Daniel y un rey tras otro. Daniel tiene que decirles cosas muy pesadas. Y como un amigo a mi me tuvo que confrontar recientemente, me hizo pensar. Aquí va.

Entonces, ¿cómo confrontamos a la gente? Y cuando? Y ¿cómo reacciono yo cuando alguien me confronta? En primer lugar, yo diría que si usted está siendo confrontada, sólo escucha. No te defiendas, no pongas excusas, no le respondes. Sólo escucha. La otra persona está herida, enojada, temorosa, o simplemente tratando de corregir un error. Tienes que entenderle primero. Despues, vale procesar. Piense. Se honesto contigo mismo. ¿Cuál es la verdad en lo que está diciendo? Si hay tantito de la verdad, es necesario escucharlo.

En segundo lugar, si usted está enfrentando, conozca a tu blanco. Yo no soy una persona de confrontación. Como persona introvertida, huyo de los enfrentamientos. A algunas personas les gusta la confrontación, pero a mi me aterrorizan. Tienes que darte cuenta de que las personas reaccionan a la fuerte estímulo en diferentes maneras. Piensa en tus hijos. ¿Tienes uno que necesita palabras fuertes para hacer caso cuando su hermana ocupa nada mas que una mirada para acurrucarse en agonía? Algo que Roberto y yo vemos en nuestro matrimonio es que tenemos percepciones muy diferentes del enojo. Yo digo que él está enojado; él dice que no. Yo siento su ira cuando él ni siquiera es consciente de que está enojado. Él dice que eso no es justo. ¿Que derecho tengo yo de decidir que está enojado cuando no lo está. ¡Que pasa aqui! Así que conozca a la persona que estas confrontando. ¿Es esto una persona sensible que se marchitará con una sola palabra? ¿Cuántas palabras realmente necesitas? Daniel fue bastante breve. Porque no se trata de que ventiles tu ira, sino de que restaures algo que esta roto.

Y lo primero que se puede romper en las confrontaciones es la amistad. Creo que antes de que ocurra la confrontación, tenemos que asegurarnos de que estamos en tierra firme con la otra persona. Esa persona necesita saber que estamos dispuestos a hacer frente a esta cosa juntos. Y no podemos cargar resentimientos del pasado, cuestiones sin resolver, porque en ese caso comenzamos sin la confianza. Es interesante ver que después de que Daniel se enfrentó al rey, él recibió nuevas túnicas y una promoción, no porque el rey lo hubiera comprado, sino por respeto.

Y hay que empezar por escuchar. Todos tenemos historias en la cabeza, nuestras propias explicaciones de lo que paso, y a veces juzgamos las acciones de otros usando nuestras propias historias que quizás no encajen con las historias de los demás. Solo al escuchar a los demás podemos comparar nuestras perspectivas. Es por eso que Robert y yo, en México, insistimos en que nuestras visitas vengan a escuchar primero - a los mixtecos y a los zapotecos y los hispanos – aprendiendo sus historias antes de enfrentarse a ellos con un mensaje del evangelio que todavía puede faltar sentido cuando no viene vestido an amor. ¿No es por eso que necesitamos la Encarnación? ¿Te imaginas lo mucho que hay que conocernos para poder reunir a estos mundos tan diversos? Ademas, cuanto nos equivocamos con la gente que conocemos bien. He cometido grandes errores con mi esposo y con mis hijos, y con mis alumnos. Hice suposiciones acerca de ellos, según las historias que llevaba en la cabeza, y algunas veces los acusé primero, sin saber lo que pasaba, y luego tuve que pedir disculpas. Las historias no compartidas son las que matan la amistad. Si yo hubiera esperado, tomado mi tiempo, investigado mas antes de abrir la boca, me hubiera salido mejor. Así que espera, si es posible. Piensa. Daniel hizo muchas preguntas antes de opinar.

Yo creo que hay momentos para confrontaciones públicas, que son horribles, y te van a causar problemas. Pero a veces hay que enfrentar porque existe el abuso del poder. Daniel tuvo que enfrentarse a tres de los reyes más poderosos del mundo. Creo que para algunos de nosotros, el poder se abusa en la iglesia. Algunas veces los predicadores dicen cosas públicamente, y porque tenemos el concepto de que ellos hablan por Dios y nosotros no (no es un concepto bíblico, por cierto, si crees en el sacerdocio de todos los que creen en Cristo). No estoy hablando acerca de algun error sin querer, por ejemplo si dice que el Año de Jubilo venia cada 7 años en vez de cada 50. Para este caso existe la gracia.

No, estoy hablando de cuando el predicador insiste en que ciertas personas están “dentro”, y algunas personas están "fuera," ya sea porque son gentiles, o negros, o analfabetos, o inmaduros en la fe, o faltando en algo. Dos veces en los últimos meses, he escuchado a un predicador decir que sinalguien no compartiera su interpretación de la Biblia, estaba en peligro de perder la fe. Uno añadio," y le esta llamando a Dios un mentiroso."  Me sentí lastimada porque yo no compartia su punto de vista, y me preguntaba quién más en la congregación, igual, tenía la cabeza agachada. Y recientemente vi cuando mis hijos fueron excluidos por no encajar en alguna lista de puntos doctrinales, pero en ese caso ya no reaccionaba con pena sino con ira.

Supongo que de alguna manera escribir esto es una confrontación pública.

En tiempos antiguos, Pedro tuvo la humildad de recibir la corrección pública de Pablo. Nos dice que fue duro, pero necesario. Si somos lideres, aceptamos la corrección? Si no, no deberíamos ser lideres.
Por último, si el error ocurrió en privado, hay que mantenerlo en privado. Debemos ir a la persona primero, sin consultar a nadie. Si eso no funciona, entonces debemos buscar ayuda. Roberto nos ayudó a mi amigo y a mi poder escucharnos de nuevo. Si el círculo afectado es mayor, entonces debemos enfrentar (o pedir disculpas) a ese nivel, y no más. Estamos tratando de sanar, no castigar. Nunca pienses que conoces las motivaciones de la otra persona. No las conoces. Conoces sus acciones, y eso es todo. Concentrate en eso, no mas. Si te escuchas a tí mismo diciendo: "Tú eres ..." en lugar de "Lo hiciste ..." Detente. Escucha. No cuelgues.

Y cuando te hayas equivocado, ya seas confrontando o recibiendo la confrontacion, pide disculpas de inmediato", dejando tu sacrificio en el altar", como dijo Jesús, porque estás en el lugar equivocado. Y, sobre todo, perdona.

Saturday, May 23, 2015

Incertidumbre

En la ciencia, el principio de la incertidumbre describe como uno puede saber el lugar de un electrón en algún momento, o puede saber su comportamiento, pero no puede saber ambas cosas a la vez, porque en el momento que uno sabe dónde estuvo el electrón, ya el animalito se le ha escapado. Algo así como pasa con los niños. Se ve en la naturaleza cierta falta de claridad.


En la medicina se traduce así: mientras más médicos te ven, menos pueden decirte sobre tu tumor. Ya he visto siete médicos ahora en tres países. El último podía decirme donde estaba el tumor, pero no la forma en que se comporta, porque él nunca me había examinado antes. Pero su examinación trajo a la luz algo que yo no había notando, y después de estar yo presente para las siete examinaciones, tal vez se me permite una conjetura. No tengo ni idea de donde reside el monstruo. Aun no siento nada, a pesar de que tiene más de 5 cm de ancho, pero ¡creo que se está reduciendo! Les voy a decir por qué, y es un poco incómodo, pero amigas, quiero que ustedes eviten el error que cometí, pensando que los cambios en mi seno derecho eran simplemente más efectos de la menopausia. Sentía un lado más pesado. El tumor comenzaba a jalar los tejidos desde adentro, invirtiendo el pezón. Era yo demasiado ignorante para reconocer esta señal de cáncer. Tampoco el radiólogo en Oaxaca que tomó mi mamografía noto este síntoma. O quizás todavía no aparecido todavía. Quién sabe. Se ve la incertidumbre en todo.

El cáncer trae tanta incertidumbre. Lo mejor que los médicos pueden darte son pronósticos, conjeturas, porcentajes, probabilidades, tus chances con los dados. Mis posibilidades de supervivencia son más o menos 80%, según Roberto. Mi memoria lo hacía más, una ilusión tal vez, por lo que allí mismo, hay incertidumbre. Nunca sé qué esperar después de cada terapia. ¿Otra visita a la emergencia? ¿La boca entumecida? ¿Más antibióticos con todos sus propios efectos secundarios? Ayer tuve dos momentos en que mi pulso subió a 200. Probablemente efectos de la quimioterapia, que daña el corazón. Si los episodios no se habían detenido por su propia cuenta, habría tenido que ir otra vez para que me pararan el corazón. Pero solito se compuso después de unos minutos. ¡Menos mal! ¿Esto seguirá ocurriendo? ¿Qué lo provoca? Más incertidumbre.

Igual, no sé mucho acerca de lo que sucede después de la quimioterapia. La mastectomía. ¿Y cuándo? ¿Y qué van a encontrar? ¿Habrá radiación diaria después de eso? ¿Se destruirá al monstruo? ¿Voy a estar entre los afortunados 80% que sobreviven por 5 años? ¿Y qué efectos tendrán el veneno y los antibióticos y la cirugía y la radiación en mi cuerpo a largo plazo? ¿Y ocupare cirugía para el corazón? Tengo una mancha oscura en mi oído que me preocupa. El oncólogo dice que no es nada. Pero... ¿Confiaré en este doctor que no me conoce, y que no sabe acerca de las bocas entumecidas y la L-Glutamina? ¿Qué sabrá él? Creo que antes yo no hacia tantas preguntas y confiaba más en los doctores, pero las cosas han cambiado. ¿Qué lleva a qué? ¿Quién sabe realmente lo que están haciendo? Es el principio de incertidumbre de nuevo.


Y eso es lo que significa vivir en Oz. No es del todo malo. Dios inventó el principio de incertidumbre cuando creó el universo, y cuando tuvo hijos, arriesgándolo todo para ganar el amor de esos hijos. Y Dios fallo. Al menos por un tiempo. Ahora vemos que va ganando. Y Dios le enseño a Abraham como vivir con la incertidumbre cuando lo llamo a un lugar que no conocía. Y como descendientes espirituales de Abraham, tenemos el mismo llamado. Todos somos peregrinos en busca de un mejor hogar. Y no nos conformamos en ningún lugar porque buscamos el  Reino de Dios. La incertidumbre de nuestras vidas nos hace recordar esta realidad.

La Iglesia: en comunidad

Mañana es domingo, y me econtrare en camino a la iglesia. Decimos que la palabra no significa edificio, sino congregación; pero nos olvidamos tan pronto como lo decimos, y recogemos nuestras llaves y nuestras Biblias y nos vamos. Y como cuando Jesús le dice a la mujer samaritana que está diciendo la verdad, también nosotros decimos la verdad cuando decimos que vamos en camino a la iglesia, porque obviamente no hemos llegado. Estamos muy lejos de lo que debería ser la iglesia.
Elai me llevó a una película, y todo lo que supe era que iba ser una película para chicas con música impresionante. Fue una película para chicas, y tuvo música impresionante. El cine estaba lleno de chicas. Pero entre las canciones y las historias de amor, había algo más, un fuerte sentir de comunidad. La película se trataba de una hermandad en la universidad y de la vida que llevaba,  y también de las hermanas ya graduadas que apoyaban a las jóvenes, y al final de la película, las ancianas subieron al escenario con las jóvenes, y todas las chicas en el cine anhelaban ser hermanas de aquella hermandad. Yo, inclusive. Nuestra cultura se está muriendo por tener este tipo de hermandad.

Recuerdo algunas de las comunidades que he conocido: 1. Mi equipo que servía en los campamentos de refugiados en Honduras, comiendo comida agusanada;  atravesando pantanos para tomar un censo; durmiendo juntos en una cama bajo mosquitero por los muchos zancudos, y donde un ratón subió mi brazo cuando levanté el mosquitero para sacarlo; pasando hora tras hora sentada en un cayuco, deseando que se volteara el rio para salirme de cierto apuro. 2. El personal de  un campamento que se levantaba temprano para orar, con caras de sueño, cabeceando, pero contentos al compartir que los participantes decían cosas muy bonitas de Dios. 3. Mi iglesia, El Camino, en Oaxaca, que mañana
estará orando por mí. 4. Mi equipo mexicano, que me hace tanta falta--cuatro parejas que están trabajando entre cuatro grupos lingüísticos diferentes, ayudando a sus amigos a enamorarse de Dios. Y no existe algo tan bello como vivir en comunidad.

Y por Dios, esto es lo que la Iglesia está destinada a ser. Nos olvidemos de las palabras más asombrosas que jamás salieron de la boca de Jesús en todo el tiempo que estuvo en la tierra, y si dijera yo estas palabras sin su autoridad, me apedrearán por hereje. Él dijo: "... y serán uno como nosotros somos uno." Es su oración sacerdotal. Y hay una cosa que yo sé de estas palabras. Son el corazón de Jesús, Hijo de Dios a punto de morir por nosotros, Sumo Sacerdote y Rey Supremo de los Cielos. Estas palabras se hacen realidad.

Mis amigos, mis hermanas, mis madres, mis hermanos, ustedes y yo, un día seremos uno como la Trinidad es una. Es una certeza.

Pero ¿cómo lo haremos realidad ahora? Creo que esta es la única pregunta que hay. La Iglesia, con todos sus defectos, es el agente de Dios en el mundo para hacer que se enamore de él. Somos su boca y sus manos y sus pies. Y si fracasamos, fracasa Dios.

Pero no vamos a fracasar. Y si nos conformamos con la Iglesia que es sólo un edificio; o con la Iglesia que simplemente cumple adecuadamente el domingo durante una hora; o con la Iglesia que no es manos ni pies, sino solamente boca que alimenta (o regaña) a las ovejas; o con la Iglesia que sirve de santuario sólo para los adecuados; ni con la Iglesia que deja de incluir a los rechazados de las carreteras y los caminos, entonces Él nos dejará morir. Y en Norteamérica, nos estamos muriendo. Mira a tu alrededor. ¿Qué le está pasando a la Iglesia tal como la conocemos en nuestra cultura? ¿Por qué? Tenemos que dejar de lamentar y comenzar a aprender. Debemos aprender a ser la Iglesia; aprender a ser más un solo Pueblo, donde las hermanas mayores mentorean a las más nuevas, y juntos sirven a los que sufren. Practiquen la hospitalidad—reciban a la gente--especialmente ustedes que son líderes. Les garantizo que así llegaremos a esta gran meta.

Si usted camina lejos de la Iglesia, se aleje de Dios. Así que si no puedes soportar cualquier iglesia, examina tu corazón—y por el amor de Dios, regresa. Pero puede ser que no hay una iglesia que hable tu idioma o te entienda. Peor, puede ser que no exista ninguna iglesia donde tus amigos encajarían, y si es así, empiece algo. Esto podría ser más fácil de lo que te imaginas. Pero tambien puede ser un gran riesgo. Muchos mueren por abrir congregaciones. De una forma u otra, entra en la comunidad de Dios, el gran sueño de Dios, en la solución de Dios en este mundo. Eres su hijo. Sentirá agrado.

Friday, May 22, 2015

Tortugas Y Liebres


Cuando abrazaba a mi hija recién nacida, ella retorcía sus pequeños hombros para que yo dejara de apretarla, esos hombros que habían hecho ruidos alarmantes en el vientre y que me enviaban, preocupada, para ver al médico ("No, no creo que se puede escuchar tales ruidos en el vientre," "Oh, sí se puede, señor doctor, sí se puede. "). Y cuando ella podía sentarse, tenía que ser hacia afuera. En los restaurantes estaría yo cortando mi enchilada y volteando, encontraba a Elai echando piropos a la familia en la otra mesa. Para ella, todo el mundo era su escenario, y dejaba que cualquier persona se acercarla y tomarla en sus brazos. Nació en Sinaloa, y cuando paseaba por el Malecón  embarazada de ella, las chicas se me acercaban para tocarme la panza para la buena suerte.  Y en el Malecón adoptamos nuestro primer gatito callejero que insistió en acurrucarse entre nosotros, y so lo permitíamos. Y Elai subió un castillo de barrilla en el patio a los 2 años de edad, y nos asustó verla allí flotando en el aire, y tratamos de bajarla con palabras calmadas. Fue nuestro amigo Bob que la vio. Mi hija aventada. Fue entonces cuando nació Felipe.

Cuando nació Felipe, apretaba su cabecita en mi cuello, y simplemente se acurrucaba allí. Siempre. Y yo me sentía feliz. Y por la mañana, cuando nos levantamos antes del 5 para evitar el calor y estudiar y correr antes de salir el sol tan quemador, Felipe se levantaba al primer ruidito. Se acurrucaba en mi regazo y allí se quedaba tan tranquilo, observando el día, alistándose para enfrentarlo. Y escondido de tras de mí, agarrado de mi falda, su lugar seguro, su puerto en la tormenta cuando entrabamos en algún lugar donde había demasiada gente que lo miraba, se quedaba en su lugar de seguridad detrás de mis faldas, y observaba a la gente hasta encontrar la manera de salir y enfrentar a tantos ojos que lo miraban. Creaba un puente de seguridad para poder salir y explorar el mundo. Era siempre un ingeniero.

Este hijo mío nació tortuga, contenido a permanecer en un solo lugar y moverse cuidadosamente, lentamente, a los lugares nuevos, pero siempre encontraba que sus aletas constantemente aterrizaban en caminos desconocidos. Y fue esta tortuguita que enseñó a su mamá a amar a las  tortugas. Porque hasta ese momento, no tenía ningún uso para las tortugas. ¿Por qué, si Dios necesitaba evangelistas y plantadores de iglesias, me había hecho tortuga, y mujer? Eso fue un error. Mi padre había confirmado esto, diciéndome cuando era adolescente, "Vives demasiado dentro de tu cabeza. Te hace egoísta. Trate de cambiar tu carácter. "(Se ha arrepentido mil veces de haberme dicho esto. Toma tiempo para apreciar a las tortugas... a menos que usted sea uno.)

Me di cuenta de que no tenía necesidad de que mi tortuga fuera algo diferente. Yo lo quería así, y no quería lo hiciera sentirse mal por ser tortuguita. Yo no sabía en ese entonces lo útil que era ser una tortuga, sólo que yo lo amaba tal como era. Pero luego vi como construía puentes hacia la gente, mi hijo ingeniero. Era experto en crear puentes de seguridad, refugios en la vida de donde uno puede observar el mundo. El poeta Emily Dickinson nunca salió de su habitación y solo vio el mundo por su ventana, pero veía más en un día de lo que algunas personas ven en toda la vida.

Mi hija es todo un misterio, y llena de sorpresas, y drama y movimiento, y olor, mientras que mi hijo ingeniero es más práctico, más conectada a tierra firme, tan confiable como el sol que sale cada día.

Mi hijo práctico creció dos años en uno, se graduó con tres años de prepa, y fue a una universidad muy difícil a los 17 años. Terminó un año de ingeniería mecánica, construyendo una impresora 3D y una guitarra eléctrica de lego, y se dedicó a sus estudios y paso el año que me llena de orgullo. Y el carácter de su padre viven en él, y no hay nadie en que yo confiaría más que en este chico. Y él siempre piensa bien las cosas primero de aventarse, mirando desde algún puerto seguro, y construye en la mente sus puentes seguros que lo permiten salir y explorar, y trabajar y vivir. Y nunca carece de buenos amigos, y nunca carece de integridad, y tengo un cartel que me pinto y que está sobre la entrada de mi cocina. En letra grande dice AMOR en cinco colores, y cuando nos fallaban las palabras  a los dos, como nos pasaba algunas veces en ese último año juntos en casa, esa palabra nos ayudaba a encontrar el puente que nos unía a pesar de todo. Porque ambos somos tortugas que a veces nos fallan las palabras.

Esta noche me llamó. Platicamos una hora. Me dolió colgar, pero dormí con corazón contento.

Thursday, May 21, 2015

La Copa Que No Pasa de Nosotros

Ayer me escribió me amiga “Charlotte” que mañana empieza su primer quimioterapia. Yo solo tengo seis. A ella le tocan 16. 16.  Se me cae el corazón al piso. Que pase esta copa de ella, de mí. Pero la copa de veneno sigue puesto en frente de mí.


Y les digo: Tráeme galletas y sopa. Tráeme libros. Mándeme un mensaje preguntándome sobre mi última visita a Emergencias. Pero aquí hay algunas cosas que no debes hacer.
Hay algo que me ha estado molestando ya por un tiempo, y después de la carta de mi amiga que tiene cáncer, el caso me vuelve a la mente. Debí haber dicho algo en el momento, pero fui cobarde. Se trata de cómo no orar por mí.

Hace unos meses, yo estaba en una reunión de mujeres y allí entre el café y la ensalada de frutas, alguien se paró en la puerta y nos dijo que una mujer que todos conocíamos acababa de caer en un coma. Era su octavo parto, y había perdido a su bebé, y también su actividad cerebral. Las mujeres comenzaron a orar, pero una oración se destaca para mí. Fue algo así: "Dios, declaramos en contra de este pronóstico. Declaramos en contra de estos doctores." Esto me hizo sentir tan incómoda que quería decir algo, pero no me atrevía en un grupo tan grande. ¿Orar en contra de los médicos? ¿En contra de las personas que estaban haciendo todo lo posible para ayudar a esta mujer y mantenerla con vida? ¿Orar en contra de las personas que le habían dicho a su marido una verdad difícil pero necesaria? ¿Orar en contra de otros seres humanos que Dios estaba usando como instrumentos de compasión? Habían fallado en sanar, sí. Pero Dios había estado allí, así como él está aquí, ahora, ministrando a través de mi doctor. Y yo les ruego, pase lo que pase, por favor no hagan esta oración para mí.

Cuando la mamá de Robert murió, él aun no seguía a Cristo. Era agnóstico. Sus mejores amigos que iban a una escuela cristiana de lunes a viernes, tomaban todo el fin de semana, y Roberto no quería tener nada que ver con la hipocresía. Su mamá murió de cáncer de mama, que finalmente le llego al cerebro. Ella luchó durante cinco años dolorosos, y según el primo Michael, al final, sólo Roberto podía levantarla para cambiar su posición en la cama. Puedo imaginarlo tratándola con todo cariño. (Yo creo que era enfermero o cirujano en alguna vida anterior.) Algunas personas vinieron a visitar a Joan en sus últimos días, para orar por ella y animarla. Le dijeron que estaba enferma por falta de fe. No podía ser la fe de las visitas que faltaba, ni la voluntad de Dios, entonces obviamente, la falla estaba en ella. Mientras ella yacía débil y a punto de morir, esas personas atacaron su fe y la hicieron dudar de la voluntad amorosa de Dios. Ellos le llenaron de dudas. Con todo lo que hubo en esos últimos días, Roberto no menciona más que esta única memoria.  Y yo les pido que por favor no lleguen a darme este tipo de consuelo.

Creo que hay algo por allí que estorba nuestra fe en Dios y socava nuestra paz. Tiene muchos nombres. Nos asegura de que lo que nos pasa es lo que nosotros mismos elijamos, si tenemos fe y pensamientos positivos. Nos dice que podemos forzar la mano de Dios con nuestras propias palabras. Pero no. No podemos. Estamos en este mundo, aunque no somos del mundo, y ​​esto significa que debemos llenar los sufrimientos de Cristo. ¿Cómo puedo yo enfrentar esta batalla sin la plena confianza de que Dios me sostiene con sus manos, y de que él envía solamente lo que es bueno y necesario, y de que, sea lo que sea mi estado de ánimo, es él quien me mantiene a salvo? Este es mi pensamiento positivo. Claro, cometemos errores estúpidos y pagamos por ellos. Muchas veces pagamos por los errores de los demás, como cuando ponen demasiado pesticida en mis tomates o demasiados productos químicos en el aire que respiro. Pero para que Jesús nos salve, es necesario que todos seamos conectados de esta forma. Así aunque por el fracaso de una pareja somos todos condenados, ahora la vida de un hombre, somos todos salvos. Él necesita que estemos conectados para que su vida pueda llegar a todos. Eso significa que sufrimos las consecuencias del pecado junto con todos los demás. Claro, Dios anhela sanarnos, y a veces desenmascara su poder por razones propias y nos cura milagrosamente. Pero la mayor parte de las veces, se esconde, y trabaja per medio de médicos desprevenidos. Quiénes muchas veces fallan.


Y Dios llora cuando lloramos. Sabe que para rescatar este mundo no requiere solamente el dolor de su Hijo colgado en una cruz, pero también el dolor de todos nosotros, y él escucha cada gemido. Pidan por mí, valentía. Rían y lloren conmigo, pero no rechacen lo que Dios requiera de mí. El lo necesita. Yo lo necesito. Y de alguna manera, por la Gracia, el mundo lo necesita. 

Tuesday, May 19, 2015

Perplejo

Hoy dejé perplejo al médico. No fue mi médico normal, porque él estaba tomando una merecidas vacaciones. Era un médico más pálido, más joven, y sonrió menos y sus cejas se encogían en duda y en seriedad cuando le describí mis síntomas. Yo había hecho mi tarea, leyendo el cuaderno que me dieron, donde menciona que algunas personas sienten hormigueo y entumecimiento en sus extremidades. Una mujer que conozco tuvo que dejar el tratamiento porque estaba perdiendo el uso de sus piernas. Se le estaban muriendo lentamente. ¿No te encanta cómo los médicos tienen que decirte todas las cosas que pueden pasar con tu tratamiento? No es que tienes otras opciones, después de todo. "Toma esto, que es nuestra mejor opción, o morirás." Prefiero no saberlo todo de antemano, sino enfrentarlo en la mera hora. ¿Cómo me preparo para las cosas difíciles? Además, nunca logro seguir el protocolo.

Como he dicho, dejé perplejo al médico. Supuse que las extremidades  incluyen la boca porque tiene tantos nervios, igual a las manos y los pies. Así que no me sorprendí cuando mi boca sintió hormigueo y luego se adormeció, aunque nada pasaba con mis dedos. Todo lo que podía saborear era sopa de tomate. Mi amiga Jana dijo que conocía a alguien pasando por lo mismo y me recomendó un polvo, que lo estoy intentando. Así que hay más personas con estos mismos síntomas, aunque mi médico no lo crea porque obviamente no lee mi blog. Dr. Dudoso me hacía  preguntas: "¿Dos semanas, le calculas?", Preguntó. Tomó notas. Hermanas, me mantuve firme con mis respuestas.

Me ofreció un enjuague bucal de receta, con esteroides y agentes... adormecedores. Hmmm. La enfermera que comprueba mis medicamentos escribió el nombre del polvo para ver si interfería con la terapia. Y se llama: L-Glutamine. Pensaría uno que ellos sabrían de estas cosas, por ser los expertos en cáncer, pero tal vez hay demasiadas alternativas, y de todos modos, el conocimiento de las alternativas no parece estar en su descripción de trabajo. Se mantienen demasiados ocupados para todo eso.

Me hace pensar en la rivalidad entre los “home-schoolers” y las maestras de escuela pública. Me parece que aprendan las unas de las otras: las home-schoolers tienen muchas ideas innovadoras porque tienen tiempo y motivación para enseñar a sus propios hijos. Mientras que las maestras profesionales entrenadas en la pedagogía instruyen a miles de niños, los ponen a prueba, y llevan la carga educativa de toda la nación. Si pudieran cooperar, ¿no sería bueno? Si mi equipo médico podría explicarme de las buenas alternativas ¿no sería bueno?

Hoy me toco mi quimioterapia: largas horas junto a una ventana, donde se veían en el estacionamiento a las personas caminando lentamente junto a sillas de ruedas. Hay mucha gente en el salón por ser el día después de vacaciones. Hombres, mujeres, jóvenes, ancianos, muchos ancianos. No hay niños, quienes me harían llorar. Las enfermeras se apuran, pero Sheila toma tiempo encontrarme una silla, para no tener que estar acostada durante cinco horas, sosteniendo mi laptop en el aire y colgando tubos de droga. El hombre a mi lado vino solo, y cuando le llegan sus resultados de laboratorio, descubre que sus plaquetas están demasiadas bajas, y algo lo deja mareado y en vez de su terapia, le programaron una transfusión y una cita en junio. Tendrá que tomar otro más de trabajo. ¿Cómo le hace?



Antes de irme, suena el tambor chino. Toda la sala aclama y aplaude. Entendemos que una de nosotros ha terminado su terapia. Talvez le falta alguna cirugía o alguna radiación o simplemente esperar a ver si los porcentajes la dejan vivir. ¿Estará viva en 5 años? ¿Se sentará en la silla de acompañante? o ¿se pondrá el chaleco amarillo con una gran sonrisas, nos ofrecerá bebidas y café? Porque todos traemos nuestras historias. Y todos traemos nuestras esperanzas. Y de alguna manera cada uno de nosotros ha dejado perplejo a los médicos y cada uno desea alguna alternativa que aún no nos ofrecen.

Hansel y Gretel

Hoy me toca el siguiente tratamiento de quimioterapia. Con este, me faltan cuatro, que es un número que se puede dividir en dos mitades que quizás se contradigan. Como maestra de literatura, Siempre me han encantado los cuentos de hadas. Mis favoritos siempre eran La Cenicienta y San Jorge y el Dragón, realmente los únicos dos cuentos por ahí, todos lo demás siendo variaciones sobre esos dos temas.


Hansel y Gretel no es mi cuento favorito, pero tiene su sentido con aquellos inocentes perdidos en el bosque. Tengo esta imagen en mi mente del pequeñito Hansel ofreciendo un hueso marchitado a la Malvada Bruja a través de las rendijas de su jaula. El niño tiene apenas ocho años, y está tratando de engañar a una bruja. Ella tiene el control, pero no conoce al niño ni sabe de su valentía. La bruja se parece al cáncer. Estoy atrapada en una jaula de tratamientos, seis varas en la reja, seis tratamientos de quimioterapia, pero estoy ofreciéndolos como huesito al cancer: Ven. Beba. Beba. Deja que te mate lentamente. Deja que marchite tus patas y tu miserable piel.


Hansel y Gretel es una vieja, vieja historia. Nos enseña cómo las personas inocentes pueden ser abandonadas en batallas mortales contra monstruos maliciosos, y que estas personas inocentes tienen que levantar amino y seguir luchando. Puede ser que no tengan muchas opciones, pero pueden extender la manito con ese hueso a través de la jaula. Su ingenio y valentía cuentan. En la cara de tales monstruos sin rostro como el cáncer, lo que necesito saber es que cualquier valentía que pueda reunir tiene valor, y que la bruja puede ser engañada en su propio juego.  Criatura ávida, ella no puede resistir el veneno que corre por las venas hacia ella, y quizás morirá.

Nadie pierde la ironía de que mis mismos médicos me envenan lentamente para curarme. Yo bebo la misma poción que la bruja. Me arrebata las venas, y se llenan las cavernas de mi cuerpo con lamentos de luto. Nadie pierde la ironía de que hemos creado nuestra propia Casa de Pan de Jengibre donde nosotros mismos alimentamos el cáncer. Hemos colocado a la Bruja en medio de nosotros y la hemos alojado. Pero tengo esto, que puedo tomar el cáncer y darle forma con mi mente como yo quisiera: una bruja, un dragón, un monstruo, una célula. Puedo encontrar el hilo de una historia. Mi hija comenzó un ensayo con un dicho de GK Chesterton, "Yo siempre había sentido la vida primero como una historia." Esto tiene sentido para mí. Me alegro de que ella y yo, madre e hija, compartimos este gen para las historias. Sospecho que todos, igual, lo compartimos. Y yo sé, pase lo que pase, como termina mi historia porque conozco el autor.

Monday, May 18, 2015

Queso Oaxaca

¿Alguien más ha tenido esa pesadilla recurrente, donde está tratando de llegar a un salón el primer día de clase y no lo puede encontrar? Tengo más de 30 años de haberme graduado, y todavía tengo esa misma pesadilla. ¿Por qué será? Así va: Me apresuro a clase, porque ya es tarde, pero me doy cuenta de que no sé dónde ir, y debo preguntar.  Pero no sé ni donde preguntar. Debe ser en otro edificio. Y no puedo encontrar la salida. Y debería volver a mi cuarto primero por que algo se me ha quedado allí. Pero tampoco sé regresar. Las aulas están llenas de extraños. Y así sigue la pesadilla sucesivamente.

Esta pesadilla puede pasar en vida real en cualquier oficina de gobierno, inclusive en Oaxaca. La gente dice de Oaxaca lo siguiente: hasta su queso se les enreda. Si han probado el queso de Oaxaca, se compra en una bola. Por todas partes en México se llama Queso Oaxaca, pero en Oaxaca, por supuesto, se llama simplemente queso. Oaxaca, siendo el 80% de proveniencia  indígena, es una cultura donde las cosas se resuelven cara a cara, a través de las relaciones, a través de las redes extendidas de familiares y amigos, y a través de las palancas que resultan de
tantos lazos humanos. La gente indígena tiene comunidades muy, unidas y muy fuertes. Las familias también son muy unidas y se apoyan siempre. Los norteamericanos no tienen ni idea como funciona una cultura “cara a cara” porque la nuestra no es así. Y este tipo de cultura no es tan eficiente cuando tiene que ver con papeleo o burocracia. No, en este aspecto puede parecer  pesadilla, o por lo menos, queso enredado.

Todos nos hemos enredado con la burocracia en alguna vez. Me encontré con él cuando quise importar nuestro carro americano rechazada en Canadá. Fui en el sitio web del gobierno, donde encontré una lista de verificación:
Número uno: Contactar fabricante de vehículos para obtener una carta diciendo que su coche no ha sido retirado. Esta carta puede costarle dinero. Por favor, rellene las cajitas para encontrar el número de contacto para el fabricante de su coche.

Muy bien. Luego así va la conversación: "No, lo siento, tienes que llamar al número americano. Su coche se está importado de los Estados Unidos.”.  Pues, sí. Use el número de las cajitas, en el sitio web del gobierno, para importar un coche americano. Correcto.

Siguiente conversación: "Hola, necesito una carta suya diciendo que el coche que tengo no ha sido retirado. (Ahora sí. ¿Qué podría ser más sencillo?)" ... Espera. Háblame más despacio. ¿Acabas de decirme que mi coche ha sido retirado? ... ¿Cómo que dos veces? ... ¿Así que tengo que cruzar la frontera y llevar mi coche al Toyota y dejarlo allí? ... Ajá. Por supuesto que sí. ¿Y cuánto tiempo podría tomar eso? ... Ajá. Entiendo. Y entonces ¿cuánto tiempo toma para que la información entre en su sistema, para que me envíen  mi carta? ... Ajá. Entiendo. Le llamo de vuelta con este número... Ajá. Correcto.”

En ese momento ya no me animaba a preguntarle cómo me envían la carta. Y cuando, y todo eso. Y no hemos llegado al resto de la lista de verificación (que es larga, e incluye asegurarse de que las marcas del odómetro son correctas y, el link donde tengo que hacer clic para averiguar si mi coche va a necesitar correcciones caras no sirve. Y luego vienen los impuestos y las inspecciones... La pesadilla se ha hecho real. El queso se ha enredado, y ni siquiera estoy en Oaxaca). Mientras tanto, otro ángel le ayuda a Roberto conseguir otro carro que se llama Tiny Tin.

Un compañero nos llamó ayer para darnos su más reciente experiencia con el queso enredado. Él tiene que salir del país en Julio. Está empezando a arreglar papeles de una vez, y que bueno. Quiere sacar pasaporte mexicano para su hijo, y cuando fue a la Oficina para Pasaportes para que se le entregar, extendió la mano y escucho estas palabras: Los apellidos de padre e hijo no cuadran. No se puede entregar el pasaporte. Parece que el apellido americano del padre tiene atrás un pequeñito III porque es el "tercero" con ese nombre. Así que todo el proceso se detiene allí, y nuestro compañero tiene un intercambio con el hombre detrás de la ventanilla, y el hombre lo disfruta tanto que nuestro compañero consigue una escolta especial que lo lleva a otra parte de la propiedad. Algunas personas no tienen que esperar la noche para vivir una pesadilla.


Pablo nos insiste que tenemos que someternos al gobierno con su burocracia. Está allí por alguna razón, para protegernos y para organizarnos como sociedad, y para ayudarnos a vivir juntos. Un poco de queso enredado es pequeño precio a pagar, supongo, para mantener la paz. Pero te voy a decir una cosa. En el cielo, donde la única ley que existe está escrita en nuestros corazones, y la pesadilla se termina para siempre. Habrá muchas bolas de queso Oaxaca, que lo vamos necesitar para preparar las muchas tlayudas que nos vamos a comer y que vamos a compartir con TODOS los demás. Pero ninguno será hecho de formularios de gobierno.

Saturday, May 16, 2015

Celebración

Ayer estuve parada en frente del espejo en el baño con mi hija, sentada frente a mí en un banquito. En una mano me ofrecia un pedazo de papel de aluminio y en la otra, una botella de tinte azul. Había una bolsa de basura negro en el suelo, por si acaso. Sólo mi suerte, dajaria pintado todo de azul--el espejo, las paredes, el mostrador ... te das la idea, y justo antes de la FIESTA de mi Anfitriona Marg. Ella ha estado limpiando por semanas, (bueno, días, preparando comida por semanas). Mi hija me aseguraba que no era TAN difícil, y de hecho el único que quedo pintado fuera del cabello, fue su cuello y sus orejas, pero me enteré de que la acetona quita todo. Nunca me hubiera imaginado hace veinte años que yo estaría pintando el pelo de mi hija, pero me gusta el color después de todo. Es llamativo y festivo.

Y necesito algo que celebrar. Son las 2:00 de la mañana, hay chirridos y aullidos extraños fuera de mi ventana aquí en la casa nueva de Janey, junto al bosque, y me acaba de tomar un Pepcid, pero es el primer día en cinco semanas que no estoy siendo llenado de algún medicamento. Mi médico familiar (me cae bien porque tiene precisamente tanto pelo en la cabeza como yo: una pelusa gris encantador) me llamó (¿Su médico de familia te llama a ti? Y yo no lo he visto desde hace unos 18 años, no desde que firmó la foto de mi Felipe para que pudiéramos sacar su pasaporte canadiense para ir junto con sus otros dos). Al parecer, la neumonía no fue suficiente. Yo tenía que tener alguna otra infección u otra, y otro antibiótico más. Dos al mismo tiempo. Que bueno. Las palabras de despedida del doctor: "Regresa a verme." Correcto. Pero hoy no estoy tomando ningun medicamento, (bueno, el Pepcid, pero no es de receta). Tengo el fin de semana libre. Para recuperarme.

Creo que mi momento favorito de recibir medicamentos fue cuando mi enfermera voluntaria se salio un fin de semana (¿se les permite hacer eso? Pues sí era su aniversario.) Todavía necesitaba una inyección cada día. Mi marido se ofreció con entusiasmo (que ha estado muriendo para hacer algo asi), y yo lo rechaze de plano. Por qué sera. Mi Anfitrión Larry también se ofreció, no tan ansiosamente, y yo le dije no, gracias, pero luego mi amiga enfermera Mariana apenas estaba saliendo de un turno de noche y tenia que dormir, así que, ni modo, tuve que darle la oportunidad a Larry. Mariana, me envió un mensaje de que si me dolía demasiado, ella podía llegar hasta en pijama. Le contesté de que si me dolía, entonces ya era demasiado tarde ya, pero que al otro día estaría en su puerta.

Por lo menos yo no era su primer victima. Quiero decir que no era su primer cerdo. Quiero decir, al menos, que tenía alguna experiencia metiendo agujas en algún tipo de criatura, aunque yo era su primera sujeto humano. Él me aseguró de que yo tenía que ser más fácil que pullar una cerda dispuesta a huir, y que la tenia que sostener con fuerza con una mano mientras que la apuñalaba con fuerza con la otra. Antes de que ella se escapara. Tambien a mi se me estaba ocurriendo escaparme, porque sus palabras nada me tranquilizaban.  Al fin todo salio bien, aunque me di cuenta al final que no había tomado aire desde que me tomo el brazo. Me sentí muy contenta cuando regreso Becky.


Pero este fin de semana no tengo pastillas, sin agujas que aguantar. Puedo dejar que mi cuerpo se

recupere antes del martes, cuando todo comienza de nuevo. Mi hija está aquí por sólo dos días más, con su cabello azul, y yo estoy celebrando. Aquí en la biblioteca. Rodeada de libros. Ah. Es un fin de semana perfecto.

Thursday, May 14, 2015

Contra Cultura

Me faltan sólo 48 páginas de mi libro Herejes y Héroes. No me gusta terminar un buen libro. Es sólo un país más que tengo que dejar. Y prometía hablar de anabautistas, y aquí estamos casi terminando, ¡y... nada! Tanto suspenso. Pero déjame decirte lo que he aprendido hasta ahora. De Platón. Claro.

Cahill, el autor, se imagina la historia del Occidente como un partido de tenis entre dos grandes atletas. Platón sirve primero, insistiendo en que sabemos tan poco de lo que está ahí fuera, y lo que sí sabemos, lo sabemos "como por espejo, oscuramente." Las cosas que experimentamos son solamente sombras oscuras de un reino espiritual fuera de nuestro alcance. Gran oponente de Platón, Aristóteles, ahora sigue. Para él no hay un mundo más allá de lo que podemos ver. Nuestro trabajo en este mundo consiste en dividir nuestra realidad en categorías: clasificar y dividir, clasificar y dividir. No hay nada más. A Aristóteles le debemos nuestra clasificación científica, nuestro método científico, incluso hasta el sistema de archivo en tu computadora. Puede que debo mi vida a Aristóteles.

Pero mi alma sigue a Platón. A lo largo de la Edad Media, Aristóteles iba ganando, con toda aquella sistematización de teología que inventó Tomas Aquino. La Edad Media tomaba la teología como una ciencia. Pero el libro de Cahill nos lleva hasta el Renacimiento y la Reforma, donde las cosas cambian. Habían sacerdotes que se preguntaban: ¿Será que la Iglesia no tiene la verdad completa? ¿Será que existe algo más de lo que nos parece? ¿Será que hay diferentes maneras de leer las Escrituras, por ejemplo en los idiomas locales - alemán o inglés?

“No. Dios no lo desea,” dijo la Iglesia. “Tal cosa nunca se ha hecho,” dijo la Iglesia. ¡Quemen esos libros! ¡Quemen a esos herejes! El gran inquisidor se mantenía muy ocupado tratando de controlar la verdad, y la imprenta recién inventada no le ayudaba. Esas nuevas traducciones, legibles de la Biblia estaban incitando un movimiento clandestino en toda Europa. La gente estaba comprando copias secretas y frenéticamente enseñándose a leer. Y estaban leyendo la Biblia por sí mismo, encontrando palabras en alemán y palabras en inglés que socavaban la autoridad de la iglesia. Bienvenido de nuevo, Platón.

Hace unos meses abrí una cuenta de Pinterest porque echaba de menos a mis hijos, ambos han ido a la universidad ahora, y se me ocurrió enviar a Elai un imagen cada día para distraerla: gatos, caballos, bailarinas, VW mexicanos cubiertos de chaquira, steampunk, el Frijol en el centro de Chicago, y... arte de la calle. Grafiti. Y me encontré con el arte más increíble que he visto. ¿Sabes quién es Banksy? Él es el artista de grafiti que viaja alrededor del mundo para pintar arte subversivo. No arte violenta, ni arte ofensivo, sino arte que dice:" Hay más por ver de lo que parece. "Y me encanta que el grafiti no tiene licencia. Como el arte de Diego Rivera, es para todos.

Pero volvamos al punto. Cahill tiene cuadro tras cuadro en su libro con arte del Renacimiento y la Reforma como el arte de Banksy. Mi favorito es el de Pieter Brueghel, La Caída de Ícaro, (1558) en la portada, donde la vida continúa, pero en el agua, dos piernas se ahogan en el agua ¡y nadie se da cuenta! (Aquí un link sobre la historia: http://en.wikipedia.org/wiki/Icarus). Entonces, ¿qué piensas? ¿Conocemos toda la verdad con todas sus versiones? y como líderes, ¿estamos dibujando con cuidado dentro de las líneas, pensando que la verdad es una lista en lugar de una persona? O ¿estamos dispuestos a soltar las riendas, dar la bienvenida a Platón, y a la Reforma, y ​​realmente aprender cosas nuevas?






Caida de Icarus, observen las piernas a la derecha.  El cuadro que sigue se llama Pez Grande Comiendo Pez Chico.  Vea como el pintor presenta esta realidad con disgusto.
 

Desde la Revolución Industrial, hemos vivido en el reino de Aristóteles. Íbamos a solucionar el hambre del mundo con la Revolución Verde y acabar con las guerras mundiales con la Liga de las Naciones. Por medio de la ciencia, íbamos a transformar el mundo. Nuestros seminarios empezaron a enseñar teologías en vez de requerir un discipulado, graduando líderes con  la "Maestría de la Divinidad." ¡Maestros de la divinidad! Qué idea. Hace años Robert entró en un salón de clases en la iglesia después de una reunión de jóvenes. En el pizarrón encontró esta lista bajo el título: "Cómo ser un cristiano:"
• No beba
• No baile
• No cometa fornicación
• Tenga tiempo a diario con Dios

Hoy en día, el modernismo ha mostrado sus fallas, y nuestro mundo, al fin, lo ha rebasado. La gente ya reconoce que hay algo más allá del conocimiento científico. Platón ha regresado. (Como prueba, toma en cuenta el misionero y la sirena en Piratas 5). Por supuesto la gente puede tener ideas muy extrañas sobre lo que existe más allá de lo que se ve, y tenemos que escuchar sus ideas. Pero tenemos esto a nuestro favor. El que existe más allá de la vista nos ha hablado. Nos ha visitado. Lo conocemos íntimamente. O, con toda el alma, tratamos de hacerlo.

Aquí hay ejemplos del arte de Banksy. ¿Qué está expresando en su arte? El ultimo es asombrante.